EL HERALDO SUSCRÍBETESuscríbete a EL HERALDO
El id es:node/123433
Tu voz 05 de Septiembre de 2013

Tras lo esencial de una obra inmortal Bruce Reitherman

El usuario es:

Compartir:

 Más de 40 años después de su estreno, el libro de la selva sigue siendo una película inmortal, basada en una historia que no pasará de moda; hacer el doblaje del personaje protagonista de la película fue una experiencia inolvidable.

Hace poco más de un siglo se publicó por primera vez el libro que narraba las historias de un mundo de animales con personalidades humanas, representantes de virtudes y defectos tan marcados que eran un claro espejo de las aspiraciones del hombre y de sus demonios; tal cual hiciera el casi místico Esopo con sus Fábulas, así lo dejó plasmado el ganador del nobel en 1907, Rudyard Kipling, al escribir su obra El Libro de la Selva.

Hace poco más de 40 años, estos relatos de índole moralista se transformaron, de letras y tinta, a imágenes vivas, esta vez no como el resultado del proceso creativo de un escritor, sino de la magia propia de un personaje que quedó profundamente cincelado en los anales del siglo XX: Walter Elías Disney.

El Libro de la Selva fue la última película animada en la que Disney intervino personalmente antes de su muerte en 1966, un año después el filme vería la luz, incluyendo todo tipo de innovaciones para su tiempo como la representación de paisajes frondosos o el uso de las voces de actores famosos de aquellos momentos como Sebastian Cabot (Family Affair), o el ganador del Óscar, George Sanders.

La obra de Kipling quedará congelada en el tiempo como uno de los retratos más fieles de la naturaleza humana, disfrazada en forma de animales y, al mismo tiempo, tan pura como podría ser concebida; sin embargo, es la obra de Disney la que trascendería las barreras culturales y las fronteras de los idiomas para asegurarse de que el relato no fuese recordado tan solo entre pequeños círculos de literarios eruditos y amantes de la lectura que por suerte se tropezasen con el título, la obra animada le dio una vida nueva al Libro de la selva e hizo historia en la memoria cultural de las mayorías.

Wolfgang Reitherman, conocido posteriormente como uno de los 9 ancianos de Disney –por ser uno de los pioneros en trabajar con el animador estadounidense-, tuvo en sus manos este proyecto, asesorado siempre por la magia del patriarca que comenzó todo, no es arriesgado decir que cuando Disney murió gran parte de lo que representaba se repartió entre los que continuaron su legado -Reitherman entre ellos-, y este, a su vez, se lo legaría a su pequeño hijo, Bruce Reitherman, quien pudo disfrutar de la magia de dar vida a la obra de un nobel de literatura y a la vez grabar su nombre en la efímera materia de la historia humana doblando la voz del protagonista de la trama, el niño salvaje criado por lobos, Mowgli.

Revista Sí dialogó con este personaje, solo un niño por aquella época, hoy día un realizado documentalista de 58 años de edad, quien vislumbra con mayor claridad el valor de aquel trabajo:

P ¿Por qué crees que El libro de la selva es una historia que las nuevas generaciones todavía pueden apreciar?

R Creo que lo básico, y la única razón, es que las buenas historias son universales, intentando adivinar el motivo por el cual una nueva generación querrá seguir viendo El libro de la selva, no lo sé… pero, creo que es el mismo por el cual la gente querrá seguir leyendo a Shakespeare, siempre hay algo profundo importante, incluso en una película tan divertida y libre como El libro de la selva, y aún en los años que vienen nos seguiremos identificando con ella. Todas las personalidades de la película, el orangután, la serpiente, Baloo el oso, tienen algo que enseñarnos, pero lo más importante es la parte de la historia que habla sobre el niño inmaduro que está en la jungla y que eventualmente tiene que enfrentarse al proceso de crecer. El libro de la selva es una historia sobre superar nuestros miedos y enfrentar lo que tenemos que ser, y eso nunca pasará de moda: las necesidades esenciales las abejas que solo trabajan para hacer miel pero no disfrutarla.

P ¿Cómo te sientes al saber que has hecho la voz del personaje principal en una historia que probablemente vivirá durante cientos de años?

R Yo no pensé que fuese a sobrevivir durante tanto tiempo, pensé que quizá sería una película que se olvidaría en un par de años, sin embargo Disney puso parte de su magia en ella, y, de alguna forma, ha sobrevivido; ahora veo que la gente la disfruta cada vez más, y aunque no sé qué pase de aquí en mucho tiempo, lo único que deseo es que en veinte años la gente pueda seguir viéndola y disfrutándola.

P ¿Te sientes inmortal?

R Mi esposa y mi hija suelen decirme eso, pero no, no lo soy, no siento que haya hecho algo realmente especial, cuando lo hice era solo un niño y no me sentía extraordinario, solo estaba donde tenía que estar, así que no pensé que fuera la gran cosa en ese momento; ahora me siento muy orgulloso de hacer parte de ese gran legado, pero creo que es mucho más importante recordar a las personas que hicieron parte de la construcción de la película, y al ver las ideas que tienen para el futuro (que son geniales) estoy seguro de que ellos son los inmortales.

P ¿Cómo se sintió al hacer esta película? ¿Fue algo mágico?

R Recuerdo haber pensado que había muy pocas cosas que no pudieran hacerse en el mundo, es decir, si ellos podían darle vida a un libro, cualquier cosa se podía lograr.En todo caso, creo que era más como estar en un cuarto con tu padre en su trabajo, junto a otras personas que trabajaban leyendo el libro y adaptando la película, tener la oportunidad de estar con él, de verlo, saber cómo trabaja, eso era lo realmente mágico para mí; a los chicos les gusta aprender de sus padres, sea un granjero, un artista o un plomero, siempre vemos en ellos el camino que debemos seguir y realmente fue una experiencia fascinante en ese sentido.

Por Rafael Pabón

Mensaje enviado Satisfactoriamente!
REPORTAR UN ERROR O SUGERENCIA