EL HERALDO SUSCRÍBETESuscríbete a EL HERALDO
El id es:node/153630
Hobbie 30 de Agosto de 2019

Las catas: una actividad que fomenta la cultura del vino en Barranquilla

El usuario es:
Foto: La fase olfativa le permite a los apasionados del vino tener mayor información sobre sus características.

Mensualmente, el Club ABC lidera talleres y eventos que buscan resaltar el impacto de esta bebida a nivel social y gastronómico. A continuación, expertos comparten sus ‘tips’ para hacer una cata adecuada.

Daniela Murillo Pinilla @DanielaMurilloP
Compartir:

El universo del vino no solo está reservado para los especialistas y expertos de esta bebida. Quien decide ‘sumergirse’ en los encantos de este líquido preciado está expuesto a vivir un despertar de los sentidos. El vino ha estado presente en la historia de las grandes civilizaciones e, incluso, ha sido percibido como una sustancia de gran valor desde una visión religiosa. En ocasiones, puede ser considerado como el centro de la mesa, el fiel acompañante de aperitivos y platos y el encargado de alegrar más de una reunión social entre amigos y familiares. 

Resaltar la cultura del vino en Barranquilla ha sido una de las metas del Club ABC. Mensualmente, sus socios suelen organizar catas y eventos que busquen promover el consumo de esta bebida en la ciudad. 
“Si no hubiese habido vino en la época del Imperio Romano tal vez este no se hubiera expandido. Lo primero que hacían los romanos era sembrar vides porque era el líquido que el ejército tomaba y que era transportado en garrafas de barro. Podemos ver que el vino evolucionó con las civilizaciones y se convirtió en una bebida para el disfrute en fiestas, bacanales y banquetes”, contó el experto Jorge Hernández. 
Asimismo, Alfonso Garcés, otro de los expertos, asegura que el vino es menos dañino que el resto de licores destilados porque este es fruto de un proceso de “fermentación natural de las uvas” y no contiene químicos ni aditivos. 

Precisamente, para poder degustar estos beneficios, es que resulta “indispensable” realizar una cata adecuada. 

“Lo importante es conocer y degustar el vino para poder gozarlo en toda su expresión. Cuando se tiene todo el conocimiento y la información de un tipo de vino resulta muy fácil adecuarlo a un plato y se sabe a qué temperatura hay que servirlo”, manifestó Hernández. 

Consejos

Jorge Hernández manifiesta que a la hora de planear una cata en compañía de amigos y familia es fundamental organizar los vinos de acuerdo a su potencia y fuerza. Asegura que por lo general los vinos blancos son los que deben ir primero por ser los más ligeros, para así después dar paso a los tintos. 

“Por ejemplo, en los vinos blancos hay una gran cantidad de cepas, procesos de producción y pueden cambiar también por las características de la región donde se cultivan. Algunas de estas cepas son el chardonnay, el pinot blanc y el sauvignon blanc”, estableció Jorge. 

El primer paso es una fase visual, pues el principal objetivo es apreciar las características del vino. Se debe inclinar la copa de vidrio (preferiblemente transparente) sobre un fondo blanco y de esta manera se podrá observar la glicerina, una capa transparente ubicada en la parte superior que le otorga suavidad y un sabor dulce a esta bebida. Del mismo modo, se podrá determinar el color y su intensidad. 

Después, el turno es para la nariz. Sin mover o agitar la copa, la persona deberá acercarse a esta para apreciar los aromas que van desde los frutales y florales hasta olores que son producto de su fermentación y proceso de maduración. 

“Con el aroma te puedes dar cuenta si un vino tiene que durar más tiempo encapsulado en una botella. Por ejemplo, cuando un vino tiene 20 años en su botella el olor no es agradable al comienzo. Entonces uno sabe que hay que dejarlo reposar de unos diez a quince minutos para que se vaya oxidando (…) El vino es como un cuerpo vivo”, explicó Alfonso. 

Una recomendación que brindan los expertos es agitar la copa antes de probar el vino, pues esto ayudará a que la bebida se oxigene. Al llegar el momento de probarlo, se recomienda hacerlo, en primera instancia, en pequeñas cantidades para que este pueda recorrer el interior de la boca. Cuando los vinos están muy jóvenes pueden resultar muy agrestes al paladar por los taninos, una sustancia que le da amargor y astringencia. Con el paso del tiempo, el vino se vuelve “redondo”, que es cuando logra un equilibrio entre sus sabores.

El maridaje

 El chef Mario Avallone afirma que a la hora de preparar una cena es indispensable analizar la intensidad del vino, pues en base a esto se podrá elegir el tipo de comida a ofrecer.

“A sabores más fuertes en el vino, más fuerte deberá ser el alimento. Pues uno no debe opacar al otro. Por ejemplo, los vinos blancos tienden a ser más suaves con respecto a los rojos y combinan con carnes blancas, pescados, mariscos, pastas y vegetales”, explicó.

En cuanto a los tintos, asegura que estos se complementan con las carnes rojas por su sabor y temperatura. Por lo general, los blancos y rosados se consumen más fríos que los rojos y  combinar estos con platos de alto contenido graso terminará siendo una mala decisión que podrá dificultar su digestión. 

Finalmente, el experto asegura que los vinos espumantes se pueden conjugar con sabores más suaves como el salmón, los canapés y los postres.

Temas tratados

Mensaje enviado Satisfactoriamente!
REPORTAR UN ERROR O SUGERENCIA
Ir a EL HERALDO