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Hobbie 02 de Noviembre de 2018

Cómics, más que una aventura para niños

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Foto: Hansel Vásquez y archivo particular.

El barranquillero Elías Raad, de 52 años, ha dedicado gran parte de su vida a coleccionar cómics y figuras a escala.

Sharon Kalil

El hecho de difundir a través de historias algunas sensaciones, experiencias de vida y sueños, es uno de los aspectos que hace que los cómics generen, sin importar su edad, la atracción de muchas personas.

Este es el caso del coleccionista Mario Segura, de 38 años, quien lleva más de 25 comprando al menos un cómic a la semana. Este ingeniero civil, que en su infancia se deleitaba con las tiras cómicas de la prensa, con el pasar del tiempo descubrió su pasión por este tipo de artículos.

“Coleccionar es un pasatiempo que me da grandes satisfacciones y que me permite relajarme y divertirme en mis horas libres. La esencia de los cómics radica en su capacidad de contarnos mediante imágenes secuenciales, textos y onomatopeyas historias de multiplicidad de géneros y temáticas que van más allá de los libros de prosa, al poder mostrarnos los personajes, acciones y escenarios como el autor y artista quieren que los visualicemos”, dijo.

Agregó que muchas personas suelen pensar que los cómics son para niños y desconocen la estructura, diálogos y argumentos que los autores crean.

Elías Raad, de 52 años, es otro barranquillero que desde niño se vio envuelto en el mundo de los cómics, conocidos en la antigüedad como ‘paquitos’. “Mi colección la hice desde que tenía siete años y vivía en Maicao con mi familia; en ese momento la única diversión que había era comprar ‘paquitos’ y leerlos. Recuerdo que con facilidad podía comprarlos o alquilarlos en muchos lugares, por ejemplo, los quioscos de las plazas”, dijo.

Por otra parte, Elías considera que la esencia de esta actividad es coleccionar objetos según el gusto. “Tengo una amplia colección de figuras a escala de personajes animados, de carros, motos, aviones, discos de rock. Por otra parte, tengo ‘paquitos’ sobre aventuras, tales como, Kaliman, Samurai y Arandú”.

Así como ellos, Alfonso Valega, de 34 años, tiene como interés coleccionar este tipo de artículos gráficos, pues para él transmiten reflexiones del mundo.

“Son un medio que, con el pasar de los años, se fue diversificando. Por ejemplo, el cómic americano ha sido capaz de reinventar constantemente personajes que incluso tienen casi 80 o más años de creación como Superman, en el cual sus creadores, Jerry Siegel y Joe Shuster, de alguna manera se reflejaban a sí mismos como dos inmigrantes judíos en los años 30”, dijo.

Para Alfonso, ser coleccionista fue un pasatiempo que se convirtió en un estilo de vida, pues descubrió que “es un mundo fascinante en el que las historias tienen tanta continuidad que se vuelve una especie de reto el conocer cada aspecto”.

Agregó que los cómics y las novelas gráficas son una alternativa muy importante para incentivar la lectura desde edades tempranas. “En las personas mayores sirve para tocar temas que inviten a reflexionar sobre nuestra sociedad actual”.

Ahora bien, en la actualidad muchos jóvenes optan por dedicar su tiempo libre en la colección y apreciación de este tipo de artículos. Tal es el caso de Fermin Ojeda, de 26 años, quien asegura que estas novelas gráficas más que un medio que parece ofrecer entretenimiento para niños o adultos, es también una expresión artística muy completa.

“Los cómics pueden ofrecerte narrativas muy maduras y profundas, estilos y dibujos que por su belleza y complejidad, merecen ser tratado como un arte en todo el sentido de la palabra. La señal inicial de que entraste en el mundo del coleccionismo es que sin darte cuenta se te acaba el espacio donde poner los cómics”, dijo,

Cabe destacar que historias como las de Frank Miller, Brian Azzarelo, Geoff Johns, Alan Moore, Greg Rucka, Chris Claremont y Brian Michael Bendis y géneros de ciencia ficción, terror y fantasía son de la preferencia de muchos coleccionistas que día a día conservan como un tesoro en sus casas o estudios los cómics.

Por último, según los consultados,cada día está creciendo el número de aficionados en la ciudad y a su vez el amor por esta actividad. En la actualidad hay grupos especializados, charlas semanales en diversos lugares donde los coleccionistas suelen intercambiar opiniones sobre obras.

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