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Aplausos 21 de Febrero de 2020

Alcides Romero: de Buenos Aires para el Carnaval de Barranquilla

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Foto: Orlando Amador Rosales

El rey Momo 2020 lleva 31 años como hacedor de la fiesta. Toca siete instrumentos y cuenta que Pedro Ramayá es su maestro. Mañana estará con sus cumbiamberitos liderando el desfile de la 17.

Loraine Obregón Donado - Instagram:@soyloraineo
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Detrás de unos lentes transparentes, los ojos de Alcides Romero, rey Momo del Carnaval de Barranquilla 2020, emanaban una luz especial. Al tiempo, en sus labios se dibujaba una gran sonrisa que dejaba ver el blanco de su dentadura. Luego tarareaba su canción titulada cumbiamberitos de Buenos Aires, mientras la bailaba sin cesar y la cámara fotográfica disparaba para captar sus movimientos.

Al cabo de unos minutos, Alcides se instaló en el interior de una van para compartir detalles de su vida artística. En orden cronológico contó que su primera cercanía al Carnaval de Barranquilla la tuvo a los cinco años, justo cuando esta festividad tocaba las puertas de su casa, en el barrio Buenos Aires.

“Cuando llegaban los días de la fiesta mi papá, Jesús Romero, nos llevaba a mis hermanos y a mí a los desfiles, pero antes de salir se cercioraba de que lleváramos la maicena y, en la cabeza, un gorrito de cartón con plumas. Después llegábamos a casa y veía cómo personas disfrazadas caminaban las calles. Me llamaban la atención los disfraces de gorilas, pero había uno que, como niño, le temía y era el del descabezado”.

La música. A sus 12 años su padre tuvo interés de que sus hijos aprendieran a tocar algún instrumento musical. Fue así como desarrolló sus habilidades con la guitarra, mientras los demás incursionaban en el acordeón y la percusión. La intención inicial era crear un grupo musical, una idea que llegó a materializarse. Así que, al cumplir los 14, la gente los reconocía como la agrupación de los Hermanos Romero.

“Nosotros tocábamos vallenato y amenizábamos las fiestas. Crecimos y, con el tiempo, nos perfeccionamos. Más tarde aprendí a tocar el bajo y fue esto lo que me permitió estar en grupos como los Hermanos Sarmiento, Miguel Herrera y Los pechichones. A mis 17 tuve la fortuna de llegar al grupo del maestro Pedro Ramayá Beltrán”.

El maestro. Junto a Pedro Ramayá trabajó más de tres años. Llegó a él por referencia de otros músicos que conocían su talante. En ese tiempo logró tocar la música folclórica del maestro y algunas letras del género vallenato. A su lado aprendió a tocar la tambora, el llamador, el guache, el alegre y las maracas.

Alcides, rey Momo 2020, cree firmemente que los niños son los herederos de la fiesta.

“La música del maestro, que para mí ha sido el gran baluarte del folclor, siempre ha estado ligada a las carnestolendas, por tanto, tocarla me hizo más sensible a ella. El sonido de la flauta de millo, de la gaita y del llamador me hacía vibrar”.

Durante su trayectoria en la agrupación, a casa de sus padres llegó el director de la cumbiamba Ritmo Costeño. Su llegada tenía como propósito alquilarle o prestarle el espacio de su patio, que era extenso, para llevar a cabo sus ensayos.

“Mi papá aceptó. Empezaron los ensayos en el barrio Buenos Aires y la comunidad fue despertando un interés por la cumbia, sobre todo en los niños. Recuerdo que los pequeños se sentaban y veían con detenimiento cada práctica. Ante esto, mi papá me propuso que averiguara si en el Carnaval de Barranquilla participaban cumbiambas de niños. Hice la vuelta y encontré que sí, que en ese momento estaban: Gallito Giro,   Currambita la Bella y Los cumbiamberitos de San José”.

Grupo folclórico. Al descubrir que la comunidad infantil tenía participación desde una cumbiamba infantil, su padre le dio el ‘empujoncito’ y lo incentivó a crear su propio grupo.

“Cuando me inscribí empezamos a imaginar el nombre y sin tanta parafernalia decidimos llamarlo Cumbiamberitos de Buenos Aires. Al fundarlo no tenía un norte claro, pero luego fui documentándome sobre lo que era la cumbia y cómo se bailaba. Ya hoy son 31 años de haberlo gestado, tiempo que ha sido para mí gratificante porque los niños con quienes trabajo son el presente y el futuro de la fiesta”.

Afirma que en el plan especial de salvaguarda se establece el trabajo con los niños, pues a través de esta comunidad se preserva la tradición y se garantiza el relevo generacional en la festividad.

“En cuanto a mis hijos, he venido inculcándoles mi cultura, involucrándolos en mi cumbiamba infantil. Alan, que tiene 14 años, empezó a bailar desde muy pequeño, al igual que Justin, que hoy día tiene ocho años. Mi hija mayor también bailó desde los dos, fue la mascota y la capitana de la cumbiamba (...) siento que transmitirles toda esta pasión me permite, el día que me vaya de este mundo, dejar en manos de alguien el legado de mi grupo y la formación en los niños que se ha hecho de manera integral durante mucho tiempo, contribuyendo así al fortalecimiento de nuestra tradición”.

Su grupo folclórico, que ha ganado más de 15 Congos de Oro, integra a niños de cuatro a 12 años. Cada pequeño aprende sobre el significado de la cumbia y cómo se baila, entre otros temas. Durante mucho tiempo Alcides ha sido director y coreógrafo de su grupo, pero este año, debido a sus compromisos como Rey Momo de la ciudad lo han obligado a alejarse un poco y a delegar a una persona en esta labor.

A través de la música, y de la hibridación que hizo entre el Carnaval y la cumbia, conoció personas que lo impulsaron a ser “alguien en la vida”. De modo que, a los 21 años se preocupó en estudiar. Alcides se decidió por el Derecho.

“Cuando me gradué hice una fiesta en la que me acompañaron grandes músicos. El primero que asistió fue el maestro Ramayá, que me había prometido que el día de mi graduación estaría ahí para celebrarlo (...) el Derecho es otra de mis facetas. Hoy día cuento con 20 años en el sector público y lo he hecho sin alejarme de mis cumbiamberitos”.

Fachadas del Carnaval. En uno de esos días, en que la introspección llega sin previo aviso, Alcides reflexionó sobre ¿qué más podía aportarle a la tradición?

“Seguí cuestionándome y me dije: ¿qué se hace en Navidad y qué se hace en Carnaval? Y encontré que el barranquillero despide el año con el ambiente navideño y festivo, y después de pitos sigue en la misma sintonía, pero pensando en el Carnaval. Así que, para mantener la misma tónica, me preguntaba: ¿por qué al quitar a Papá Noél y las guirnaldas no los reemplazábamos por Marimondas, Congos y Toritos? Así que a partir de ahí empecé mi proyecto de ciudad”.

Su idea era vestir las casas con carnaval. Inició difundiendo su idea en Buenos Aires. Comenzó visitando casa por casa en tres cuadras. Era tanto su compromiso, que se puso a la tarea de crear un taller para realizar las figuras de decoración que finalmente ofrecía. Esta iniciativa superó sus expectativas y llamó la atención de los medios de comunicación que, en cada visita, se encargaban de difundirla. Las reinas del carnaval, por su parte, fueron esenciales. Cada una vio con buenos ojos el proyecto y se dedicaron a  promocionarlo.

“En 2002, María Gabriela Diago me sugirió que el proyecto tomara forma de concurso, y le pregunté que con qué premiaríamos al ganador, y ella me dijo que con un asalto rumbero. Lo hicimos y todo fue una locura. En el presente el concurso de Fachadas de Carnaval cumple 20 años, tiempo que coincide con el año de mi reinado: 2020 (...) hoy vemos casas, vehículos, locales y hoteles decorados para recibir nuestra fiesta”. 

Participar a sus 17 años en el grupo del maestro Pedro Ramayá despertó en Alcides el gusto por la cumbia.

Rey Momo. Presidir la fiesta cultural y folclórica más importante de Colombia era uno de los sueños por cumplir de Alcides. Su aporte al Carnaval y el trabajo que continúa realizando asegura que ha sido suficiente para, en este punto de su vida, ostentar el título.

“Yo me postulé, mandé mi hoja de vida y tengo que decir que el 30 de septiembre, día que dieron el veredicto, estuve muy ansioso, revisaba el celular cada dos minutos a ver si tenía algún mensaje de Carnaval S.A.S. y nada. Luego me desconecté por completo y Juancho Jaramillo me llamó a darme la noticia fue... indescriptible la emoción que sentí”, relató con voz trémula. 

Su proceso como Rey Momo lo ha vivido al mil, teniendo presente que es y siempre será “un honor y una gran responsabilidad”.

El desfile de la 17. Mañana el suroriente de Barranquilla se vestirá de fiesta a partir de las 2:00 p.m. Su gente disfrutará de los 25 años del Desfile del Rey Momo, en el que participarán más de 12 mil actores del Carnaval. Estos estarán agrupados en danzas tradicionales, de relación y especiales; cumbiambas; comparsas, y disfraces individuales y colectivos.

El recorrido partirá desde la carrera 33 con calle 17 y llegará al CAI del bulevar de Simón Bolívar. La logística del evento contará con el apoyo de los habitantes de los barrios Rebolo, La Luz, Las Nieves, San Roque y Simón Bolívar. Adicionalmente harán presencia la Reina del Carnaval de Barranquilla, Isabella Chams Vega, y el anfitrión del desfile, el rey Momo Alcides Romero. Junto a él desfilarán agitando sus polleras y alzando el sombrero vueltiao su grupo de Cumbiamberitos de Buenos Aires.

El desfile estará dividido por segmentos. Primero estarán los grupos infantiles, luego adultos mayores, juveniles y adultos. Habrá otro bloque de disfraces y los grupos folclóricos de algunos municipios del Atlántico que empalmarán desde la Vía 40.  Algunas agrupaciones de Venezuela, Neiva, Arauca, Bolívar y Santo Tomás bailarán para los presentes.

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