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Relaciones 16 de Mayo de 2018

El desprendimiento, un temor común que agobia a algunas madres

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Foto: Shutterstock

Las expertas afirman que mientras una madre tenga inteligencia emocional y le brinde seguridad a su hijo, por sí solo desarrollará independencia.

Loraine Obregón Donado - Instagram:@soyloraineo

Experimentar una sensación de vulnerabilidad y sentir algunos miedos al ser madre primeriza resulta común en algunas mujeres. Uno de esos miedos podría estar relacionado con ver a su hijo  indefenso y pensar en que no estará preparado para enfrentar el mundo, adoptando así una conducta de sobreprotección hacia el niño y resistiéndose al desprendimiento.
 
No obstante, la educadora con certificación en disciplina positiva, Pamela Moreno afirma que el pequeño a medida que va creciendo busca su propia independencia. De modo que, para ella, la labor de la madre deberá estar enfocada en conectarse con el niño y transmitirle seguridad.
 
Ahora, explica que ese proceso de independencia podrá verse alterado si el primer tiempo de apego seguro del menor no es respetado y se le obliga a un desprendimiento precoz.
 
“El desprendimiento precoz suele generar vacíos que más adelante crearían dependencia hasta para resolver los problemas que se le presenten.
 
Socialmente estamos impulsados a que haya este tipo de desprendimiento, pues, por ejemplo, los niños empiezan a ir a una guardería mucho antes del tiempo y, en algunos casos, a los dos años no están en condiciones para hacerlo”.
 
En el caso de la madre, la psicóloga y especialista en pedagogía sistémica, Teresa Rosales señala que si en su crecimiento tuvo un vínculo de seguridad y confianza con su madre, será capaz de confiarle y entregarle su hijo a la vida sin restricciones. Si es lo contrario, “será importante que la mujer trate de sanar el vínculo con su madre y logren reconciliarse para no repetir patrones que vienen de su propia historia”.
 
Rosales sustenta que para sobrellevar el desprendimiento entre la madre y el hijo será necesario entender las lágrimas del niño y las de la mamá. Y aunque en esa etapa las mamás suelen ser el blanco de críticas, manifiesta que es vital que la sociedad comprenda que se está llevando a cabo un proceso.
 
Explica que dependiendo la vertiente psicológica, este momento recibiría un nombre específico. Sin embargo, desde la psicología sistémica de Bert Hellinger se habla del movimiento interrumpido hacia la madre, y desde el psicoanálisis vincular se trata de la separación temprana de la mamá.
 
Moreno menciona que otras medidas son sentir seguridad de la persona que se encargará del cuidado del pequeño cuando la figura materna esté ausente y de manifestarle al menor que lo extraña; pues al finalizar este proceso aprenderá de todo.
 
Aclara que atender a las necesidades del niño siendo bebé le brindará seguridad para que más adelante sea él quien desarrolle el sentimiento de independencia. Tenga cuidado en no atravesar la línea de la sobreprotección, puesto que llegar a rescatar al niño de cualquier situación terminará  inhabilitándolo para la vida.
 
Como ejercicio de cuestionamiento aconseja que la madre piense sobre un problema que viva el hijo, se pregunte ¿qué puede aprender de esa situación?, y ¿qué pasará a futuro si es ella quien lo resuelve? 
 
Por otro lado, Moreno puntualiza en  que hay madres que se resisten a entender que sus hijos crecieron y que son capaces de enfrentar el mundo, debido a una disyunción de ese primer proceso de apego. “Así que en esta circunstancia se cambia la dinámica, porque la mamá vuelve a estar junto a su hijo para tenerlo bajo su control, ya que no tuvo el espacio natural de compartir con él todo el tiempo en los primeros meses de vida. Así que podría presentarse un vacío”.
 
Un consejo
 
 
La experta Pamela Moreno aconseja cuestionarse sobre ¿qué hijo quieres tener? “Si él intenta amarrarse los cordones, pero usted le dice que lo hará ahí lo estará inhabilitando, cayendo en el patrón de hacerlo por él sin darle herramientas de vida para su futuro”.
 
Un niño sobreprotegido es...
 
 
 
Según la psicóloga Teresa Rosales, inseguro, ansioso y con temores. Presenta dificultades en las relaciones interpersonales, siente exclusión en la sociedad y experimenta situaciones que demuestran carencia emocional o afectiva, entre otras.
 
Tenga en cuenta que...
 
 
En algunos casos el miedo a desprenderse de los hijos también puede presentarse en mamás que no son primerizas. Incluso, “pueden vivirlo con el segundo o tercer hijo. Todo dependerá del momento que esté viviendo”.
 
Recomendaciones.
 
 
 
Rosales aconseja a las madres trabajar de manera personal en la superación de las limitaciones mentales y condicionamientos que se adquirieren a través de la experiencia, la cultura y en las figuras parentales.
 
Etapas fuertes del desprendimiento...
 
 
Aunque pueden variar en las mujeres, la experta Pamela Moreno menciona que las más comunes son al retomar labores y cuando el niño inicia su etapa de escolaridad.
 
 
 

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