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Relaciones 13 de Marzo de 2019

Consejos para integrar a los adultos mayores en el núcleo familiar

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Foto: shutterstock

Toda la familia se debe involucrar en el cuidado del adulto mayor.

Sharon Kalil

El bienestar familiar es clave en la vida de los individuos para alcanzar logros y para encontrar un equilibrio mental. Cuando se llega a la vejez, la mayoría de personas se encuentran con incertidumbre sobre cómo será su vida y su relación con sus hijos y demás familiares, quienes con el pasar de los años obtienen diversas responsabilidades y se dedican a sus proyectos personales.

Con base en eso, en esta edición recibirá algunos consejos para fortalecer el vínculo familiar si llega a necesitar integrar el cuidado de un adulto mayor en su vida, lo cual genera, de una u otra forma, un cambio en su modo de vivir.

En primer lugar, según determinó el especialista en psicología Juan Manuel Lemus Rosales, es necesario que haya un diálogo abierto en la pareja que recibirá a este nuevo miembro en su hogar. “Ambos deben entender el porqué de la situación. También, la dinámica de la pareja no debe girar en torno a este nuevo integrante, provocando que se dejen a un lado los momentos y espacios que toda pareja requiere”.

De igual manera, recomendó que se entienda y exprese la necesidad de cada miembro de la relación, pues, según explicó, lo más complicado de la situación es que alguno de los dos llegue a ser desplazado debido a la presencia del adulto y sus cuidados. “Lo siente como una carga extra pudiendo generar roces y disputas en la pareja”.

Ahora bien, el psicólogo clínico Ricardo García Barragán aseguró que para el Estado colombiano en estos momentos “es muy complicado proveer atención a la población adulta. Esto pasa en general en casi todos los países. Por ejemplo, en China hay leyes que obligan a los hijos a visitar a sus padres y estar pendientes de ellos, de no hacerlo, recibirán sanciones de diversa índole. Es obligación de los hijos devolver un poco de esos cuidados y atenciones que los padres han proporcionado”.

Agregó que los padres tienen el derecho de solicitar apoyo emocional y los hijos están en la obligación de brindar ese apoyo de forma incondicional, “y si además de ese apoyo requieren cuidados especiales de salud, pueden solicitar educación y soporte a su EPS, y valerse de todos los recursos para brindar esa atención a sus padres”.

Para García es importante que se involucre a toda la familia en el cuidado del adulto repartiéndose las tareas, esto con el fin de no recargar en una sola persona esas responsabilidades.

Por otra parte, aconsejó a este nuevo miembro “que entienda que esa familia le está abriendo las puertas para que se sienta acompañado y protegido, y que en el núcleo familiar existen limites y reglas que hay que respetar y cumplir con el fin de tener una convivencia saludable”.

Además, debe comprender que, en caso de que alguno de ellos sea su hija/o, debe mantenerse al margen de las problemáticas propias de una pareja y disfrutar de los momentos en familia, “colaborar en lo que le sea posible para que esa familia no le vea como una carga y, si le es posible, realizar un aporte económico”.

A este comentario se le unió Lemus, quien manifestó que cuando llega algún nuevo miembro a la pareja se cambian las dinámicas de esta. “Esta persona debe entender eso y acoplarse, más que exigir. Una vez más el diálogo que permitan generar reglas de convivencia es fundamental”.

En caso de que el adulto mayor no resida con la pareja, pero necesite diversos cuidados de algún miembro, este debe analizar en qué momento prestará estas atenciones sin olvidar dedicarle tiempo a su pareja. “Que este lugar externo no se convierta en el hogar de la pareja. Que también tengan su espacio. Una indebida actuación puede llegar a la ruptura emocional”, dijo Juan Manuel Lemus.

Ricardo García agregó que si las posibilidades económicas son buenas, la pareja puede pensar en una enfermera de tiempo completo y realizar visitas diarias “para que el adulto mayor se sienta acompañado y protegido”.

Aseguró que “es muy fuerte la carga emocional” que puede desatar en la familia el manejo inadecuado de esta situación, pues ocasionalmente puede haber desde reproches, peleas, resentimientos hasta arrepentimientos, que podrían generar inestabilidad general en el hogar.

Otros consejos que dieron los especialistas consultados son: investigar y asesorarse muy bien, reunirse con la pareja e hijos y comentar que habrá un nuevo integrante en la familia por lo que la estructura y funciones de la familia cambiarán a partir de su llegada,  establecer acuerdos y reglas primero  entre la pareja como con el adulto mayor para que no existan desacuerdos.

Además de “aceptar la condición del adulto mayor y relacionarse de una manera cálida y amorosa debido al  acompañamiento que necesita”, concluyo Juan Manuel Lemus.

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