EL HERALDO SUSCRÍBETESuscríbete a EL HERALDO
El id es:node/14466
Psicología 29 de Marzo de 2011

Acumular chécheres puede pasar de ‘hobby’ a desorden mental

El usuario es:

Compartir:

Una amiga cercana le gusta coleccionar desde envases plásticos de gaseosas, hasta electrodomésticos que de ninguna forma tienen arreglo.

Al principio el asunto parecía intrascendente, sin embargo para quienes tenían más contacto con ella, la aparente afición se tornó preocupante cuando notaron que en su casa prácticamente no se podía caminar por la cantidad de objetos inservibles que acumulaba.

Según estudios realizados por el departamento de Psiquiatría del Hospital de Bellvitge de L'Hospitalet (Barcelona), en colaboración con el Institute of Psychiatry de Londres y publicado en la revista científica American Journal of Psychiatry, el caso de mi amiga reúne todas las características de una persona que sufre del síndrome de acumulación compulsiva, un trastorno presente en el cuatro por ciento de la población mundial, argumentan los científicos que realizaron la investigación.

Alberto Pertusa, uno de los responsables del estudio, aclara que en la psicología no hay criterios de diagnóstico establecidos y en realidad se cuenta con muy poca información al respecto. “Todos podemos sentir la necesidad de guardar objetos con un determinado valor sentimental. El problema viene cuando esta necesidad hace inhabitable nuestra casa, al punto de que nos sentimos avergonzados de recibir visitas porque entendemos que la situación no es normal", explica el investigador.

La psicóloga Yennyfer Laporte considera que este tipo de síndrome de la acumulación compulsiva puede llegar a afectar la estabilidad del hogar, ya que ante la reducción del espacio algunos miembros del grupo familiar prefieren escoger otro lugar para vivir.

“Tratamiento farmacológico para las personas con este problema no hay. Lo que ha mostrado mayor efectividad para sanar estas conductas son las terapias psicológicas, por supuesto más enfatizadas hacia lo cognitivo conductual”, comenta la psicóloga barranquillera, quien añade que estas terapias deben ser para el que esté sufriendo el trastorno y su entorno familiar. “Las terapias consisten en argumentar, sin herir a la persona, los motivos que la llevan a acumular objetos que no tienen una utilidad lógica. De esta forma el afectado es consciente del problema, y aunque en un principio se sienta herido en sus sentimientos, con el tiempo se puede curar definitivamente”.

TRASTORNO

En la actualidad los expertos en el campo de la psicología manifiestan que el síndrome de la acumulación compulsiva está íntimamente relacionado con el trastorno obsesivo compulsivo (TOC).

Sin embargo, los estudios advierten que aproximadamente el 50% de los pacientes con el síndrome de acumular cosas, están relacionados con un TOC que se mantenía oculto. Ese grupo de pacientes presentan síntomas mucho más severos y en ocasiones obsesivos, lo que permite que sean fácilmente identificables.
La ayuda de la familia es fundamental para su recuperación.

SÍNDROME DE DIÓGENES

No hay que confundir el síndrome de Diógenes con el de la acumulación compulsiva. Ambos se pueden presentar tanto en jóvenes como adultos, pero la principal diferencia radica en que el síndrome de Diógenes se caracteriza por el total abandono personal y el aislamiento voluntario en el hogar. Esto va acompañado en muchos casos de la acumulación de grandes desperdicios domésticos.

Especialistas en el tema afirman que la principal causa de esta anomalía emocional es la soledad y el mayor obstáculo para tratar a estos pacientes es la falta de conciencia sobre su problema.

TODO TIENE SOLUCIÓN

Separación: múltiples testimonios de personas que presentan el síndrome de acumulación compulsiva, coinciden en afirmar que son abandonados por sus familiares más cercanos ante el desorden doméstico que ocasiona guardar cosas viejas. La soledad en la que quedan los pacientes genera que el problema se agudice.

Un testimonio: la señora Mirta Rosado guardó durante años objetos inservibles como frascos de tinte para el cabello. Un día se dio cuenta que no podía caminar ni en su propio cuarto. Ahí se percató que tenía un problema y por intermedio de sus familiares buscó ayuda profesional. Hoy en día todavía acude al psicólogo religiosamente.

Más de la señora Mirta: una de las decisiones que tomó la señora Rosado fue vender la casa gigantesca en la que vivía. Con el paso del tiempo sus hijos se marcharon y vivir sola en un espacio tan amplio afectó su estabilidad mental. Hoy vive en un apartamento y más cerca de su familia.

Feng Shui: las personas, los lugares y las cosas tienen energía o ‘Chi’, que puede ser positiva o negativa. El Feng Shui busca equilibrar esas fuerzas y energías de los espacios para lograr ambientes armónicos y positivos que beneficien a sus ocupantes.

Orden ante todo: una de las filosofías del Feng Shui es el orden en los espacios. Para esta disciplina no se debe permitir que en los rincones de las casas se acumule basura u objetos que no serán utilizados. Estos no permiten que la energía positiva circule por el lugar.

Texto: Alejandro Rosales Mantilla

Temas tratados

Mensaje enviado Satisfactoriamente!
REPORTAR UN ERROR O SUGERENCIA