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José Manuel González 22 de Enero de 2014

En tiempo libre y las actividades recreativas en pareja.

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Uno de los aspectos importantes en el desarrollo de la terapia de pareja es el manejo del tiempo libre y las diversiones. En mi último libro, Disfrutando el matrimonio sostengo que la gente se casa para ser feliz y que esta felicidad es la que mantiene unida a la pareja en la actualidad. 
Cuando las personas no aprenden a disfrutar su matrimonio están caminando hacia un divorcio, aunque no se den cuenta de ello.

Por lo general la terapia de pareja se inicia con una revisión de cómo se divierte la pareja, ya que la comunicación en esta área habitualmente esta menos cargada emocionalmente. Siguiendo el esquema planteado por el Dr. Robert Liberman, deberemos de analizar el tiempo que pasan solos, juntos, con amigos, con familiares y la forma como estas actividades se realizan.

Muchas parejas con problemas no distribuyen adecuadamente su tiempo libre, o lo hacen muy mal. Algunas parejas han olvidado sus propias diversiones, o pasan demasiados tiempos juntos, o están mucho tiempo ocupados con los niños y llegan a sentirse saturados e insatisfechos.
En parejas que necesitan terapia suele ocurrir que uno de los cónyuges se siente solo, desplazado y aislado con respecto a los demás miembros de su familia.

Hay que ayudar a la pareja a desarrollar modelos orientados a distribuir adecuadamente su tiempo en cuatro grandes categorías: como individuos, como pareja, como parte de un grupo social y como familia, para ver que categoría necesita un mayor refuerzo, o por el contrario, necesitan disminuirle la intensidad.  No siempre ambos cónyuges dan igual importancia a la misma categoría, pero es importante tenerlas todas en cuenta. Solo un balance de estas cuatro áreas genera bienestar, salud y felicidad conyugal.

Actividades recreativas como individuos: Es importante investigar qué pasatiempos tienen los miembros de la pareja por separado. Preguntar sobre cuánto tiempo pasan juntos, o separados. Explorar con cada cónyuge si es capaz de divertirse sin su pareja. ¿Es tácito o está bien establecido el tiempo que cada uno pasa a solas? ¿Cada cónyuge es capaz de sentirse bien al estar separado de su pareja por algunos momentos? Aquí es importante que cada miembro de la pareja tenga también la posibilidad de disfrutar la vida como individuo y dedicar un tiempo a sus intereses personales.

Actividades recreativas como pareja: ¿Tienen actividades donde ustedes dos se diviertan juntos? ¿Cada cuánto tiempo lo hacen? ¿Planifican estas salidas? ¿Logran realizar actividades placenteras juntos, a pesar de que cada uno puede tener algunos intereses distintos?
La pareja requiere un tiempo a solas, para ellos mismos, manteniendo su intimidad. Es decir un tiempo privado para la comunicación relajada a nivel verbal, amoroso y sexual.

A veces la pareja dice que no encuentra cosas que agraden a ambos. Entonces es importante retroceder en el tiempo y preguntarse cómo se divertían antes del matrimonio, como también podemos pensar en unir las actividades recreativas de la pareja o alternarlas. Por ejemplo, a veces tú me complaces acompañándome al partido de futbol que me encanta y otras veces yo te consiento llevándote al cine que te gusta. Es importante volver a crear con la pareja el buen uso de sus actividades y tiempo libre. El desarrollo de nuevas actividades agradable se puede convertir en un ritual sólido de contacto y comunicación, que se refleja en el fortalecimiento del vínculo conyugal generando armonía, bienestar y felicidad.

Actividades recreativas con otras parejas: Las parejas en conflicto generalmente se divierten con otras parejas en actividades en donde cada uno comparte con otras personas, no con su pareja. Van a una fiesta juntos pero se sientan y conversan con otras personas y casi no tienen contacto con su pareja. Es recomendable que la pareja frecuente amigos casados, con relaciones conyugales armoniosas, y evite en lo posible a otro tipo de personas. Estas salidas deben ser frecuentes no esporádicas.

Actividades recreativas como familia: Las actividades recreativas familiares son de vital importancia para la armonía, el desarrollo y la solidaridad. Permiten educar y orientar a los más jóvenes. Ayudan a prevenir y a resolver conflictos con otros parientes (Primos, tíos, suegros, etc.).
La pareja debe aprender a comunicarse cómo y cuándo quieren incluir al resto de su familia en sus planes recreativos.

Es útil hacer que todos los miembros de la familia participen en la elaboración de la lista de actividades recreativas. Tratar de que las actividades recreativas sean agradables y satisfactorias para todos los miembros, por ello se deben tener en cuenta la variedad de aficiones y necesidades de los diferentes niveles de edad.

Te invito a conversar sobre este tema con tu pareja. Miren como andan las diferentes actividades recreativas que ustedes viven. Observen en que están de acuerdo y en qué puntos no piensan lo mismo al respecto. Te recomiendo continuar leyendo: Modelo-Amigos-Padres-Amantes para la armonía conyugal: http://drjosegonzalez.blogspot.com/2011/01/modelo-amigos-padres-amantes-apa-para.html

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