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De la Editora 15 de Febrero de 2011

El amor en los tiempos de las TIC

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Sentirse amado y acompañado son, quizás, dos necesidades fundamentales en los seres humanos que, en su afán de suplirlas, han llegado a convivir de la mano con la tecnología de la información y la comunicación (TIC), medios absolutamente imprescindibles para los amantes a distancia en los tiempos de hoy.

A diferencia de años atrás, cuando los mensajes de esos amantes ansiosos por expresar sus sentimientos, pero con la lejanía de por medio, solo podían ser enviados a través de marconigramas –como lo plasmó con gran maestría Gabriel García Márquez en su obra El amor en los tiempos del cólera, donde el protagonista se vale de tácticas inimaginables para que su novia reciba sus mensajes casi que en tiempo inmediato, a pesar de lo primitivo de las telecomunicaciones de la época.

Hoy, el reto que presentan las TIC, entre otras cosas, es ofrecer a los enamorados las herramientas que los ayuden a mantener sus sentimientos a flote, sin importar la privación de la presencia física.

El amor es tan poderoso en los seres humanos que termina dominando la existencia, y la tecnología aprovecha esa debilidad humana con un frente de atractivos productos que deslumbran y al mismo tiempo agradan a todo aquel que tiene a su amado (a) a kilómetros de distancia.

En esta edición podrás ponerte al tanto de cómo jóvenes y no tan jóvenes se las ingenian para mantener hot su relación de pareja (págs. 6 -8), y cómo otros, haciendo uso de la tecnología, buscan a esa persona que llene y se acople a sus necesidades. En el intento se encuentran aliados, como las cabinas, dispuestas para el beneficio de la pareja.

No cabe duda de que el amor es uno de los felices beneficiados de las grandes tecnologías. ¡Que viva el amor!

LOS LECTORES PREGUNTAN

Ciertos defectos de mi cuerpo hacen que me declare asexual, ¿es sano tomar esa decisión?

Tener una relación sexual o no es algo personal. No permitas que nadie te haga sentir mal porque ya no desees intimar con alguien. Ese asunto pertenece solo a ti.

Lo preocupante es que un gordito o una mancha te lleven a renunciar a una vida sexual activa, pues lo que te ocurre no es más que una señal de inconformismo.

Ni siquiera el mejor parecido de los amantes está libre de esos desperfectos, y si tu caso es extremo, intenta cambiarlos, pero siempre para sentirte bien contigo misma y no para mostrarte a los demás.

Quiérete y acéptate, e intenta compensar ese defecto físico con una virtud personal.

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