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Bienestar 24 de Julio de 2019

Los estragos del estrés en la salud de los perros

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Foto: Shutterstock

Loraine Obregón Donado - Instagram:@soyloraineo
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Aunque se escuche descabellado o —en palabras más técnicas— resulte utópico, los perros también padecen de estrés. Así lo ratifican dos expertos de la veterinaria, quienes en esta edición explican cuáles son los signos que suelen presentar en ese estado y cómo el propietario puede ayudarlos a superar el cuadro.

Belisario Roncallo, médico veterinario zootecnista, define el estrés en los perros como una respuesta inapropiada y exagerada a cualquier estímulo externo, ya sea en magnitud o en duración. Añade que, por ejemplo, si el perro percibe una acción de agresión hacia él puede que sus niveles de estrés incrementen y, como respuesta inmediata, ataque más fuerte de lo habitual o hulla más rápido.

“Los perros tienen distintos temperamentos, hay algunos que son equilibrados y otros son nerviosos, por tanto, la respuesta a un mismo estímulo puede variar. Se sabe que esto tiene que ver con su etapa prenatal en la que, según estudios realizados, se forman individuos nerviosos si su madre sufrió niveles de estrés altos, mientras que si son más tranquilos es porque  su madre tuvo un embarazo normal. El organismo en estrés produce más cortisol, norepinefrina y adrenalina, hormonas que disminuyen las reservas de vitamina B y el sistema inmune”, manifiesta Roncallo.

Recientemente, el médico veterinario Ariel Mendoza atendió el caso de un perro que presentó complicaciones en la parte digestiva debido al estrés generado por el sonido de la pirotecnia, que es común durante la Fiesta de  la Virgen del Carmen. 

“El estrés provoca una baja en las defensas y desencadena síntomas a nivel digestivo en los pacientes, así como a nivel nervioso, dermatológico y respiratorio. Normalmente se muestran alterados o en un estado de shock que los lleva a inmunosuprimirse. Son perros que por el miedo experimentan rabia y cambios en su comportamiento”, señala Mendoza.

Añade que, uno de los factores que incide en el estrés es la ‘humano-dependencia’. Roncallo añade que el también llamado ‘hiperapego’ puede generarse cuando el cachorro tiene un destete muy temprano (antes de los 60 días), pues no logra aprender de su mamá toda la información perruna que le permita entender mejor su entorno social con otros perros y con los humanos. 

Mendoza indica que un perro estresado presenta inapetencia, rascado recurrente, lamidos en las patas, pérdida del pelaje, temblores musculares y salivación excesiva.

Por otro lado, da a conocer que la edad también incide. Explica que en cachorros y en pacientes geriátricos los niveles de estrés se alteran. El experto Roncallo coincide con esta idea y apunta que en la medida en que el individuo envejece se vuelve más susceptible y apegado a su propietario, adicionalmente, y desde el punto de vista orgánico, hay decrecimiento de algunos neuro transmisores y disminución de la integración con su entorno, lo que los hace más ansiosos y cascarrabias. 

Tenga en cuenta que modificar la  rutina del paciente canino es una de las causas que más perjudica su tranquilidad, de ahí que una de las recomendaciones sea en lo posible no cambiarla y estar atentos al comportamiento para así determinar el factor que los esté afectando.

Situaciones de estrés. Roncallo sustenta que el estrés en los perros también es generado por su crianza y educación. Otra situación frecuente es la humanización excesiva de los perros. La  naturaleza social de estos individuos es llegar a ser jerarquizados en el hogar y si hay complicaciones en este punto, puede que desobedezca las reglas de la casa y agreda a los miembros de la familia.

“Si se sobreprotege desde la etapa de cachorro, llegaremos a tener individuos hiperapegados, ansiosos, que no pueden quedarse solos en casa porque no dejan de ladrar y son capaces de destruir todo lo que encuentren a su paso. Hay otras situaciones que son fortuitas y que tiene que ver con accidentes que generan fobia o temor a los truenos, los vehículos y los recicladores. Todo esto tal vez se forme por no haber tenido una etapa de socialización temprana que debe darse dentro de los primeros 120 días de vida del cachorro”.

Algunos signos comunes...

El experto en veterinaria y en zootecnia Belisario Roncallo sustenta que un perro con niveles elevados de estrés presenta hiperactividad, manías como morderse la cola y lamerse excesivamente uno de sus miembros. Además, responde exageradamente ante el sonido de truenos, vehículos, y timbres, tiene salivación constante, trastornos digestivos, respiración agitada y ansiosa, se le disminuye su atención, cuenta con rigidez muscular y con alteraciones dermatológicas, entre otras.

Tenga en cuenta que...

Si la situación de estrés en el perro está establecida, lo ideal es buscar la ayuda de un médico veterinario para determinar el origen del problema y controlarlo ya sea mediante entrenamiento, terapias alternativas e, incluso, a través de terapias con ansiolíticos, de acuerdo a la gravedad de la condición.

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