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Belleza 16 de Enero de 2019

Ser bello, una construcción social desde la psicología

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Foto: shutterstock

Sharon Kalil
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Con el pasar de los años, la belleza ha cobrado importancia en diversos ámbitos de la sociedad, generando de esta manera desacuerdos sobre el verdadero sentido y/o significado de lo que es ser bello.

Desde la psicología, ciencia que estudia los comportamientos del ser humano y las percepciones, la belleza es una construcción social, es decir, no es inherente a las personas ni a los objetos. María Eugenia Reátiga Hernández, especialista en esta área, explicó que lo bello depende de los cánones y parámetros que dominan la cultura, es por eso que la belleza es relativa a un contexto y a una época.

“Para dar un ejemplo, en la edad media era impensable que una mujer extremadamente o sencillamente delgada fuera bella. Pensemos en las mujeres en la obra de Rubens, el gran pintor barroco del siglo XVI y XVII, que desde la mirada de los tiempos actuales serían consideradas con sobrepeso… sus figuras no serían consideradas bellas”, dijo.

Agregó que hoy día aún se vive bajo  la condición de ser colonizados, por eso los parámetros de belleza están influenciados por la visión centro-europea de lo bello, de ahí características como la tez blanca, los ojos claros y los cuerpos largos y estrechos. 

Ahora bien, para el psicólogo Ricardo García Barragán el concepto de belleza está mediado por los medios de comunicación y las campañas publicitarias, por lo que ha sido objeto de estudio de la psicología durante mucho tiempo.

“Realmente la belleza puede estar ligada a conceptos muy personales y/o subjetivos... en los últimos años sigue inclinada a algunos rasgos, por ejemplo, a la figura esbelta o delgada, sin embargo, han ocurrido cambios por la necesidad de vender. El comercio tiene mucho que ver en las modificaciones del concepto”, expresó.

Sobre esto, Reátiga agregó que en la actualidad los medios de comunicación ejercen sobre la vida de las personas, como nunca antes, un gran impacto “imponiéndonos los estándares de belleza que quieren promoverse”.

“Particularmente, las mujeres han sido blanco de esta tendencia y por ello se nos impone cómo ser bellas por encima de todo. El adolescente por la etapa evolutiva en que se encuentra es particularmente sensible a esta presión. También las mujeres y hombres de todas las edades son víctimas de esta clase de manipulación”, resaltó.

La especialista agregó que desde la psicología se sabe que cuanto más frágiles sean las personas más susceptibles serán a la presión social de sentirse, por encima de todo, atractivos y jóvenes físicamente. “Se puede convertir esto en una especie de afán compulsivo, terminando en un verdadero trastorno en el que la identidad y el amor propio se reducen a las características y condiciones físicas”.

Ahora bien, tenga en cuenta que según García  enfermedades como la bulimia y la anorexia, entre otras, se han provocado prácticamente por la apropiación de los estereotipos.

“Realmente es muy personal cambiar esa visión. Todo es desde la casa, desde la escuela, etc., donde las personas obtienen información y entienden que la belleza no tiene que estar dada por una apariencia física sino por otros aspectos de la vida, como la personalidad, la espiritualidad y las emociones”, mencionó.

Teniendo en cuenta esto, Reátiga adicionó que la madurez permite saber apreciar lo que no es visible a los ojos: el mundo interior de sí mismo y de los otros.

“Más que buscar la belleza física quizá sea más enriquecedor recuperar la capacidad de apreciar lo bello: ‘La belleza está en el ojo que mira’ reza un proverbio... esta capacidad se construye, nos enseña el Psicoanálisis, en los  lazos profundos que hemos construido con nuestro primer objeto de amor: la madre”.

Es así como la profesional recomienda que se construyan lazos de apego seguros y enriquecedores con los niños, desde muy temprano. Esto, para que puedan apreciar la belleza, “no desde parámetros reducidos y estrechos sino desde la propia subjetividad”.

Ricardo García explicó que los patrones que se han creado para determinar una belleza física, por ejemplo, tener una nariz delgada y las medidas en el cuerpo y la estatura, también pueden ser causantes de rechazo en una relación amorosa, pues se ha convertido en uno de los aspectos que se tienen en cuenta en la escogencia de pareja.

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