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Actualidad 08 de Marzo de 2011

La Cuaresma, época de profunda reflexión

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Del baile y el jolgorio del Carnaval, Barranquilla y el Caribe pasa de los rostros forrados con maicena a las frentes con el símbolo de la ceniza.

Y es justamente hoy cuando se inicia el periodo de la Cuaresma, que como su nombre lo dice, nos recuerda los 40 días que Jesús pasó en el desierto orando para prepararse antes de salir a predicar.

El padre Alberto Linero, como sacerdote y ser Caribe, comprende que en nuestra cultura cobra vital importancia el día de hoy, sobre todo cuando aun esta en el ambiente el ‘tufillo’ que el Carnaval deja en el pueblo que lo festeja hasta el último segundo.

“Después de haber rumbeado y provocar que los sentidos se deleitaran al máximo, el ser humano necesita un polo a tierra y no quedarse solo en esa experiencia de placeres y fiesta. Entonces, es hoy cuando el hombre debe empezar a interiorizar y darse cuenta que festejar es bueno, pero que la vida es mucho más que eso”, asegura el padre Linero, agregando que en este día serán bienvenidos todos los enguayabados a la casa del Señor. “Con la palabra de Dios buscaremos que encuentren una manera de embriagarse mejor con el Espíritu Santo”.

De la misma forma el padre Linero y otros jerarcas de la Iglesia Católica hacen énfasis en que hay que ir más allá del día de hoy y por los 40 días que dura la Cuaresma, hombre y mujer deben emplearlos para asumir una postura reflexiva que alimente el espíritu y reconocer lo bien o lo mal que se ha actuado.

“La Cuaresma es un tiempo de profunda meditación y la sociedad actual en la superficialidad que maneja, necesita adentrarse en la hondura del corazón del hombre para poder encontrarle sentido a la vida. Por eso el tiempo de Cuaresma es importante y pertinente hoy porque reflexionamos, porque nos damos cuenta sí estamos llevando nuestra existencia por el camino que nos indica la palabra de Dios”, argumente el sacerdote Alberto Linero.

En una carta escrita por el Papa Benedicto XVI y dirigida a todo el pueblo cristiano, recomienda de sabia manera la importancia que tiene en esos días de la Cuaresma, especialmente, asistir a los diferentes eventos que la Iglesia promueve como la misa del día de hoy y la de los domingos.

“Para emprender seriamente el camino hacia la Pascua y prepararnos a celebrar la Resurrección del Señor —la fiesta más gozosa y solemne de todo el Año litúrgico—, ¿qué puede haber de más adecuado que dejarnos guiar por la Palabra de Dios? Por esto la Iglesia, en los textos evangélicos de los domingos de Cuaresma, nos guía a un encuentro especialmente intenso con el Señor, haciéndonos recorrer las etapas del camino de la iniciación cristiana: para los catecúmenos, en la perspectiva de recibir el Sacramento del renacimiento, y para quien está bautizado, con vistas a nuevos y decisivos pasos en el seguimiento de Cristo y en la entrega más plena a él”, afirma el Papa Benedicto XVI, en uno de los apartes de la citada carta.

En síntesis, estos 40 días de Cuaresma son precisos para no solo mejorar nuestra relación con Dios, sino también afianzar los lazos familiares que en este convulsionado ritmo en el que vive la sociedad y donde la mayoría del tiempo se invierte en cumplir con las obligaciones laborales, leer la palabra de Dios con nuestros seres queridos y sobretodo ponerla en práctica, es sin duda alguna un medio eficiente para mantenerla unida.

HISTORIA

En los primeros años de la Iglesia, la duración de La Cuaresma variaba. Finalmente alrededor del siglo IV se fijó su duración en 40 días. Es decir, que ésta comenzaba seis semanas antes del Domingo de Pascua.

En los siglos VI-VII, cobró gran importancia el ayuno como práctica cuaresmal, presentándose un inconveniente: desde los orígenes nunca se ayunó en domingo por ser día de fiesta, la celebración del Día del Señor.

MÁS DATOS SOBRE LA CUARESMA

Consumo de pescado: durante los días de Cuaresma el consumo del pescado aumenta en gran medida en el pueblo cristiano. Esto se debe a la costumbre de no consumir carnes rojas los viernes de Cuaresma y durante la Semana Santa, como muestra de ayuno y sacrificio que se le hace a Dios Padre Todopoderoso.

Según el catecismo: se trata de un tiempo a imitación de Cristo y de Moisés, en el que la comunidad cristiana realiza una renovación interior. El Catecismo de la Iglesia Católica expresa así la idea: “la Iglesia se une todos los años, durante los cuarenta días de la gran Cuaresma, al Misterio de Jesús en el desierto”.

Ayunar: el ayuno es hacer una sola comida fuerte al día, permitiéndose la colación por la noche y la parvedad por la mañana, el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo. Del mismo modo el ayuno de las vigilias se ha instituido para prepararnos a celebrar santamente las fiestas principales.

Miércoles de Ceniza: la ceniza representa la destrucción de los errores del año anterior al ser éstos quemados. Mientras el sacerdote impone la ceniza dice: “conviértete y cree en el Evangelio”, o “eres polvo y al polvo has de volver”.

Procesiones: los cristianos alrededor del mundo realizan durante los días de la Semana Santa diferentes procesiones en las que se recrea la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Millones de personas con fe y entusiasmo participan en ellas.

Texto: Alejandro Rosales M

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