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Actualidad 18 de Marzo de 2020

Diario de un matrimonio que lucha contra el Coronavirus

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Foto: Tomado del audiovisual

La enfermera Li Ting y el camarógrafo Hai Tang residen en Wuhan, China, ciudad en la que se originó el COVID-19. A través de videos en YouTube documentan la incertidumbre que viven debido al contagió de la mujer.

Sharon Kalil - @sharondkalil
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Calles desoladas, personas usando tapabocas y una fuerte campaña de prevención. Este es el panorama que se vive hoy día en gran parte del mundo a raíz de la pandemia del coronavirus, que se identificó por primera vez en Wuhan, en la provincia de Hubei (China), en diciembre de 2019.

Precisamente en el epicentro de este virus un matrimonio vive un drama a raíz del contagio. Li Ting es una enfermera del departamento de emergencias de Wuhan que desde su oficio empezó una lucha contra el Covid-19, que terminó justo cuando fue infectada. Está casada hace seis años con el camarógrafo Hai Tang, quien un día después de comprobar que su esposa tenía el virus comenzó a documentar el proceso a través del canal de YouTube ErgengTV.

“Hoy es el segundo día en el que mi esposa está infectada con el Coronavirus. De hecho, siento que estaba listo porque estoy en un área donde se ha propagado esto, aunque no pensé que iba a ser tan pronto, pero ahora que está pasando vamos a combatirlo”, dijo Hai Tang en el primer video que filmó el 31 de enero de 2020.

Li Ting permaneció en una habitación aislada de su casa durante varias semanas por recomendación de los médicos, mientras que Hai Tang atendió sus necesidades usando un traje aislante, que desinfectaba antes de quitárselo. En su momento, la condición de Li Ting era estable salvo por algunos períodos con fiebre alta.

“La razón por la que grabo este video es que quiero mantenerlo como un registro y documentar el proceso a través del cual venceré el virus. Y por supuesto para darle fuerza a mi esposa”.

En los siguientes videos, que Hai Tang llamó capítulos, comentó que hacía una terapia de contención en casa, por lo que entre sus tareas estaba disolver desinfectante para esterilizar la habitación, darle los medicamentos recetados durante tres veces al día y, en general, desinfectar todos los lugares de la casa para que el virus “no se quedara en ningún lugar”.

Además, se encargó de cocinar todas las comidas del día y dejarle en la puerta de su habitación los platos para que ella los tomara.

“La idea es reponer su cuerpo con una adecuada nutrición, que coma y se anime. Mientras que me dedico a ella registro todos los cambios en mi cuerpo. Mi hijo (quien está siendo cuidado por sus abuelos) y yo estamos esperando que se recupere”.

Salvo por algunos segundos en los que Hai Tang podía entrar a la habitación para desinfectarla, la pareja únicamente se comunicaba a través de videollamadas, aunque solo estuvieran separados por una pared. “Para mí esta es una guerra sin ver al enemigo”, dijo el camarógrafo.

Idas al hospital por altercados en la salud de la mujer también fueron algunas de las situaciones que los pusieron a prueba. Además de los bajones de ánimo al enterarse que en el país en el que residen ha habido más de 81.000 casos confirmados en tres meses.

“Verla mejorar cada día es mi mayor motivación. No me siento cansado, más sí preocupado”. 

A los 13 días de estar en casa, Li Ting fue hospitalizada debido a la propagación de la infección en su pulmón, por lo que tuvo que ser inyectada con alrededor de 15  bolsas de fluidos con medicamentos. “Mi esposa es joven, tiene buena condición física. El médico dijo que este es uno de los procesos para la eliminación del virus”.

En uno de los últimos videos, Hai Tang contó que una tomografía computarizada de sus pulmones dejó ver que la mayor parte del virus había sido absorbido y que sería dada de alta en unos días.

Hoy día Li Ting  permanece en el hospital esperando ser dada de alta y poder cumplir una cuarentena de 14 días en un hotel de la ciudad. Y por supuesto, orando para que ya no tenga en su cuerpo el virus que les ha arrebatado la vida a más de 6.600 personas en el mundo.

“Ganaremos contra el virus, la ciudad volverá a estar viva”, fue la despedida de Hai Tang en el audiovisual.

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