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Histórico 20 de Agosto de 2011

La vida después de la muerte, según Óscar Abuchaibe

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Óscar Abuchaibe es un hombre de 84 años, ingeniero civil y amante de las letras. Pero esencialmente es un hombre interesado por temas que a veces van más allá de nuestra imaginación.

Uno de ellos es la reencarnación del alma, interrogantes y respuestas sobre este tema que plasma en el libro ¿Cómo es la vida después de la muerte?, un texto que compila distintas investigaciones de afamados expertos en el tema como Brian Weiss, Silvia Brown y Aurelio Mejía Meza, entre muchos otros. En la calidez de su hogar en el norte de Barranquilla, tomando café y disfrutando de una luz radiante, conversamos acerca de la vida y sus misterios.

Háblenos un poco de su vida.

Nací en Sevilla, Magdalena, en 1927. A los 7 años me trasladaron a Riohacha. Hice mi bachillerato en el Colegio Biffi, en el cual me gradué en 1945. Luego estudié en Medellín, en la Escuela de Minas, y me titulé como ingeniero civil a principios de los años cincuenta. Al poco tiempo conocí a una antioqueña con la que llevo casi 59 años de casado, ella ha sido un estímulo en mi vida, un apoyo en los momentos difíciles, y ha sido una mujer extraordinaria, a pesar de su fuerte carácter.

Me retiré de la profesión hace quince años, y lo aproveché para viajar a algunas ciudades como Bogotá y Medellín. Luego salí del país, a los Estados Unidos, lugar donde estuve más de un año, pero no me acostumbré al estilo de vivir de los gringos. Tengo cinco hijos, y soy un hombre espiritual que cree en Dios y en la inmortalidad del alma.

¿En qué momento empieza su interés por el tema de la vida después de la muerte, para ser más exactos, el tema de la reencarnación?

Yo no creía en la reencarnación, la consideraba algo absurdo y fantasioso, pero en 1996, una exnuera me regaló un libro que se llama Muchas vidas, muchos sabios, de Brian Weiss. El contenido me impactó sobremanera. Si por un lado era escéptico ante el tema, por el otro este famoso médico me presentaba con serios argumentos situaciones que a primera vista podrían parecer increíbles.

Después me dediqué a investigar durante diez años sobre el tema, adquiría libros que trataran este tipo de cosas. Fue una lectura sin afanes, lo cual me llevó a una asimilación de las teorías allí expuestas. Ya con más de una década de investigar, me convencí por completo de que todo aquello era cierto, creo que la reencarnación es algo verdadero, una tesis lógica y veraz que explica lo justo del mundo mediante el plan de reencarnar.

¿Qué opinión le merece el tema de la muerte a Óscar Abuchaibe, y qué cree que sucede luego de que este momento llega en la vida de una persona?

La muerte por instinto da un poco de miedo, miedo que yo he perdido bastante, porque estoy absolutamente seguro de que el alma se desprende del cuerpo y seguimos viviendo en ‘el otro lado’. Luego de morir físicamente, tenemos un encuentro con un familiar fallecido o un amigo espiritual, viajamos a través de un túnel de luz brillante hasta llegar ‘al otro lado’ o cielo, como todos lo conocemos. Nos dan la bienvenida amigos y almas afines con las que hemos convivido vidas pasadas, es un ambiente de entera felicidad, luego se hace una revisión de la vida pasada y se prepara al alma para su próximo arribo a la vida terrenal.

Si pudiera elegir su próxima vida, ¿cuál sería?

Según como hayas vivido tu vida, al morir se te da la posibilidad de elegir la próxima; puedes elegir tu sexo, tus padres, pero son pocas posibilidades, tres o cuatro nada más. En mi caso, me gustaría reencarnar en alguien que ayude al prójimo, ayudar no solo físicamente o financieramente, más bien dar y entregar conocimientos, desearía ser un director de algún instituto donde se hagan regresiones a vidas pasadas, porque estos procedimientos sirven no solo para curiosidad de los pacientes, sino para curar enfermedades gravísimas que han sido causadas en esta vida por hechos ocurridos en vidas anteriores.

Explíquenos el tema de las regresiones. ¿Usted ha sido sometido a alguna?

No, nunca he sido sometido a ninguna de ellas, porque hay muy pocas personas en el mundo que no son hipnotizables, y yo pertenezco a ese número reducido de personas. Dentro de un proceso síquico que comporta una trayectoria o un desarrollo, se designa por regresión un retorno en sentido inverso de recuerdos, a partir de un punto ya alcanzado, hasta otro situado en vidas pasadas.

En el libro se mencionan a famosos videntes o síquicos como Florence Wagner McClain o Silvia Browne. Si tuviera la oportunidad de consultar con algún especialista en esto, ¿por cuál familiar fallecido le gustaría saber?

Tengo tres hermanos que han fallecido, estoy seguro de que están pasando mejor que nosotros, pero sin duda preguntaría por mi madre.

¿Qué opinión le merece el tema del infierno?

Los espíritus han dicho que el infierno no existe, y eso tiene una lógica extraordinaria. Si un padre terrenal no castiga a su hijo encerrándole, por decir, en un clóset durante días, mucho menos Dios, padre celestial y amoroso, va a destinar a sus hijos a un padecimiento eterno. Claro, existen castigos después de morir, cuando las almas han sido malvadas, pero son castigos proporcionales a los males causados en vida, estas almas son enviadas, por ejemplo, a un planeta deshabitado, y el pago a sus fechorías es la soledad.

¿Qué es la terapia del perdón de la que habla en su libro?

Le pondré el ejemplo de una paciente cuyo caso conocí en Medellín, cuando asistía a un taller sobre la reencarnación, el cual dictaba el maestro Aurelio Mejía Meza. En la parte práctica de la conferencia, el citado maestro hipnotizó a una mujer discapacitada; la mujer estaba inmóvil de la cintura para abajo. Al entrar en trance, la paciente informó que en una vida pasada había sido un hombre que había matado a la que hoy en día es su madre.

Dicha madre odiaba a su hija, inexplicablemente, lo cual le causaba la incapacidad, ya que inconscientemente intuía que ella había sido quien le había quitado la vida en su antigua reencarnación. La terapia del perdón es simple, es perdonar las ofensas recibidas y los errores cometidos, para que así sanen las heridas. Después de que el maestro convenció a madre e hija de que se perdonaran mutuamente, la hija se fue curando poco a poco de su enfermedad.

¿Cuáles son sus recomendaciones para las  personas que pierden a un ser querido, de manera inesperada o de forma natural?

Durante los últimos días de la vida de uno de mis hermanos, quien sufría de Parkison, estuve visitándole todas las tardes. Debo confesar que sentía algo de nervios por su partida, sentí nostalgia, pero no me da pena decir que no derramé una lágrima por él,  yo me puse contento, ya que él había dejado de sufrir y partía ‘al otro lado’, donde estaría acompañado de sus seres queridos muertos anteriormente.

Yo les diría a las personas que tengan fe en el alma inmortal, que cuando se fallece, el alma se separa del cuerpo y va a estar sin dolores, sin penas, sin sufrimientos, alegre, en paz y en armonía consigo misma, así que no veo razón para entregarse al dolor y para mortificarse, cuando debemos entender que ellos están bien. Aunque es normal sentir pena por la ausencia.

¿Un libro para recomendar sobre el tema de la reencarnación?

Muchas vidas, muchos sabios, de Brian Weiss.

Para finalizar, cite tres momentos felices de su vida.

Mi graduación como ingeniero civil, mi matrimonio, y el tercero no es uno solo sino cinco, el nacimiento de mis hijos.

Por John Better
 

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