EL HERALDO SUSCRÍBETESuscríbete a EL HERALDO
El id es:node/4280
Histórico 22 de Enero de 2011

Creo en la memoria de los lugares: Lauren Mendinueta

El usuario es:

Compartir:

Quizá, Lauren Mendinueta sea la personificación de lo que llamaremos una escritora ‘esencial’. Una mujer que vive de y para la literatura. En cuanto a su estilo poético, Mendinueta no cae en las trampas retóricas del feminismo, ni tampoco en la cursilería relamida de esquela que se asocia al escuchar el término “poetisa”, y mucho menos cede a ese lenguaje absurdo y vulgar de uso común en algunas escritoras que presumen de vanguardistas, algo ya tardías, por cierto. Nacida en Barranquilla el 14 de abril de 1977, es la poeta joven más premiada de esta ciudad. Al igual que en Emily Dickinson, Sylvia Plath o Meira Delmar, la poesía de Lauren revela ciertos misterios. Los caminos a la literatura deberían ser igual de angostos a los caminos de la salvación del alma del que hablan las escrituras. No todos deberían gozar de ese privilegio, ese paraíso, porque tal vez escribir mal sea otra forma de pecado. Lauren Mendinueta parece a salvo de la mediocridad literaria, al menos hasta ahora. Presentamos un ameno diálogo desde Lisboa, lugar en el que reside hace años.

Su obra poética es conocida en Europa y otros países del mundo, no ocurre lo mismo en Barranquilla, ¿por qué?

¡Qué rápido llega el olvido! Hasta hoy pensaba que era bastante conocida en Barranquilla. A mi modo de ver, si me han olvidado se debe en lo fundamental a que vivo fuera del país desde hace ya algunos años. El hecho de que no todos mis libros hayan sido publicados en Colombia tampoco ayuda.

¿Qué tiene qué decir a quienes piensan que su éxito se debe a golpes de suerte?

Soy una persona afortunada, quién lo duda. Sin embargo, yo misma me pregunto si el continuar escribiendo año tras año no habrá ayudado a mi suerte.

¿En que marcó su vida como escritora haber sido madre muy tempranamente?

Pienso que las circunstancias personales marcan la obra de un escritor. Cuando empecé a escribir, mis hijos ya habían nacido, por lo tanto no tengo manera de saber cómo habría sido mi escritura sin ellos. Tengo 33 años, sin embargo siento que mi verdadera edad es la suma de esos 33 más los 14 y 15 de Laura y José, por lo tanto me siento de 62.

‘Inventario de ciudad’ es un libro de poemas que la
identifica. ¿Qué tanto ha cambiado su estilo desde entonces?

Han pasado once años desde esa publicación. Yo he cambiado y, desde luego, mi escritura ha cambiado. Ahora mi poesía es más simple, menos oscura. Los temas, no obstante, siguen siendo los mismos: la fascinación por la muerte, la búsqueda de la imagen propia, el amor o la imposibilidad del amor.

¿Cree que la sexualidad de una mujer influye a la hora de escribir poesía?

Definitivamente. De la misma manera que influye al hacer cualquier otra cosa.

Hay un sector de la crítica que considera que es la mejor escritora que ha salido de Barranquilla después de Meira Delmar. ¿Qué le producen halagos de ese calibre?

La misma sensación de extrañeza de tu primera pregunta. Por lo visto, para ser una escritora medio olvidada no estoy tan mal cotizada en la ciudad.

¿Vive de escribir?

Me gustaría decir que sí, pero temo despertar envidias.

¿Qué compromisos adquiere a la hora de hacer poesía?, ¿más con la estética o cree que lo poético debe tener un trasfondo social?

Vivo la escritura como un ejercicio de libertad, por lo tanto, si existe un compromiso es conmigo misma. La ética y la estética se imponen por sí mismas.

Escribió hace un tiempo una biografía sobre Marie Curie con prólogo de Álvaro Mutis.

Voy a hacerte una confesión: esa biografía nació de una incapacidad. Había intentado durante mucho tiempo escribir un poema que homenajeara la figura de Madame Curie, y todos los intentos fueron vanos, por eso cuando Panamericana me ofreció la oportunidad de escribir el libro acepté de inmediato.

¿Qué tan necesarios son los festivales de poesía?, ¿qué aportan a una sociedad como la colombiana?

Me conmueve recordar públicos tan entusiastas y numerosos como los del Festival de Poesía de Medellín. Auditorios así no se ven en ninguna otra parte del mundo. Las lecturas públicas están hoy más vigentes que nunca, y este hecho responde seguramente a una necesidad.

¿Hay algo de valor en la poesía hecha en Barranquilla?, ¿ha tenido noticias del movimiento de la ciudad?

Hay poetas muy valiosos en la ciudad. Algunos son tan jóvenes que no los conozco personalmente, pero he tenido noticias de ellos y de ellas a través de Internet. Lamento que el Dominical de EL HERALDO haya dejado de publicarse semanalmente porque para mí era una manera de permanecer informada sobre lo que ocurría en las letras barranquilleras. Tengo la impresión de que desde que dejé la ciudad la vida cultural se ha hecho más interesante. El Carnaval de las Artes, que se celebra desde 2007 es un ejemplo de lo que quiero decirte.

Una definición de Meira Delmar.

Al pensar en ella la primera palabra que viene a la mente es eterna.

Hay una campaña para que la casa, que está en venta, se destine únicamente a preservar su memoria. ¿No cree que la obra de un autor es el mejor patrimonio que este puede dejarnos?

Creo en la memoria de los lugares. En Chile conservan en la Isla Negra la mítica residencia de Neruda; en San Petersburgo se visita la de Ana Ajmátova; el orgullo de Amherst, Massachusetts, es la vieja casona de Emily Dickinson; en Bogotá está La Casa Silva: ¿por qué no podemos tener en Barranquilla la de Meira Delmar? Al calor de las cuatro paredes entre las que vivió un escritor se perpetúa mejor su espíritu que bajo una fría lápida.


¿Quiénes influyen?, ¿cuáles escritores?

Soy una defensora de la tradición, y creo que las influencias son más importantes que la originalidad, por eso no me molesta que mi trabajo se relacione con el de otros escritores. Cuando me dicen “tu poesía me recuerda la de Pizarnik”, me estremezco de emoción porque amo a Alejandra. Una vez un poeta salvadoreño me dijo que le evocaba a la poesía de Anne Sexton, de Sylvia Plath y Wislawa Szymborska; su comentario me hizo sentir bien porque las tres son grandes escritoras, y yo no me siento ni lejanamente al nivel de ellas.

¿En qué trabaja actualmente?

Tengo en mente una historia que no sé si convertirla en una novela, y preparo una intervención para una mesa redonda a la que me invita el Instituto Cervantes.

Por John Better

Mensaje enviado Satisfactoriamente!
REPORTAR UN ERROR O SUGERENCIA