EL HERALDO SUSCRÍBETESuscríbete a EL HERALDO
El id es:node/133613
Latitud 05 de Abril de 2015

Declaración de renta espiritual

El usuario es:

Pocas entrevistas concedió en sus 55 años de vida artística Norman Mejía, considerado como el artífice de la “Tercera Renovación” del arte colombiano. La artista plástica Tina Celis, esposa de Norman, comparte esta autoentrevista del cartagenero.

Norman Mejía
Compartir:

Nada mejor que me entreviste a mí mismo con el amadrinamiento de la amiga Sonia Osorio dado a lo irrealizable que habría sido de otro modo.

Como ya es sabido, las entrevistas deben ser indiscretas para que el lector interesado, “coma a saciarse”.

Pues bien, recurramos a los tópicos necesarios que pongan en evidencia al pobre pintor interesado en abrirse paso en su novel público.

Hago hincapié en que no quiero comprometer a mis colegas con mis declaraciones, y que bien pueden excluirme del ya conocido enfoque comparativo.

p  Hablemos de cómo llegó a ser pintor.
r  Pues bien, fui de vocación sorpresiva e irrevocable cuando cursaba mi último año de high school en Norteamérica, lo cual me dio el único diploma que poseo. Entonces tenía 19 años y este era en 1957, dejando así cumplido el problema de la edad. Desde entonces tengo la pintura como única actividad profesional, por así llamarla.


Norman en foto tomada por Javier Diazgranados en 1994

En el 57 llegué a Colombia, donde viví y mantuve los primeros tanteos pictóricos hasta el comienzo del 60 que viajé a Europa, donde permanecí hasta el 5 de julio de 1964, fecha de llegada nuevamente a Colombia.

p  ¿Dónde vivió en Europa?
r  En España y Francia, entre otros.

p  ¿Cuál país le gustó más?
r  Todo depende.

p  ¿Cursó estudios de pintura en Europa?
r  Soy totalmente autodidacta.

p  ¿Cuáles son sus pintores preferidos?
r  Les contestaré, los preferidos dentro de los tópicos, ya que de eso hablamos. Numerémoslos por fechas y tenemos por orden: Jerónimo Bosch, Goya, Paul Klee, Picasso y Miró.

Además está todo el Arte Románico, sobre todo el catalán y el Arte Bizantino, el primitivo griego y casi todo el Arte Primitivo del mundo. Por favor, no hablemos más de esto, que se puede alargar mucho y además es muy comprometedor.

p  Bueno, cambiemos un poco el tema, dígame ¿qué opina usted de la Bomba Atómica o H?
r  Pues digamos que “Muerte de muchos consuelo de tontos”.

p  ¿Nada más?
r  Pues no, la bomba es, por ejemplo, importante en su categoría de símbolo y será tarde o temprano en mi opinión el consecuente fin de nuestra Era o al menos si no el fin para no usar frases lapidarias, las cuales no me corresponden, digamos que mientras exista tiene todas las posibilidades a explotar, lo cual no es idea original como comprenderá.

Empalmemos de Bomba a Muerte y nos dice su posición ante ella.

p  ¿Teme a la muerte?
r  Mucho, creo, aunque verdaderamente nunca he estado cerca de ella de una manera consciente, este sería el único modo de saber si la temía. Pero sí les diré, que en lo que corresponde a la curiosidad de ver los días que serán después que uno muera, eso me aterra, es lo peor que puedo temer de la muerte. El no ser más, preferiría cualquier tipo de estado consciente, inclusive nuestro conocido infierno.

p  ¿Qué piensa sobre el suicidio?
r  En un tiempo lo tuve muy en cuenta y esperaba tranquilo el día que definitivamente debía servirme de él, pero eso no llegó. Racionalicé la idea y ahora la guardo como un recuerdo muy preciado. De todas maneras les diré que creo que puede llegar a uno esa decisión, en un período prolongado de gran lucidez mientras se encuentre uno en un estado de completa e irremediable soledad. En fin, esta última apreciación del problema queda muy limitada y superficial teniendo en cuenta la envergadura del tema, además es una opinión limitada a mi persona.

Lo más común en este caso ya sabemos que es la rápida acción determinada por el despecho o desengaño, pero esto, estoy seguro, solo le sucede a quien carece de una tradición existencial por así llamarla. Dejemos el tema suicidio pues merece tanta dedicación por sus interminables matices que tendríamos que entrevistarlo a él personalmente.

p  ¿Cree en el matrimonio?
r  Creo en la pareja sólida comunicada, y en el dar y recibir de la vida compartida.

p  ¿Crees en el amor?
r  Creo en la poesía.

p  ¿Cree en el amor?
r  ...Pero sobre todo creo en la poesía. Cuando uno llega a descifrar el misterio de la poesía en el diario todo de la vida, entonces es que el amor está presente. Se hablará de poesía manteniéndola dentro del octavo tópico amor.

p  Ya que hablamos de poesía, ¿hace usted poesía?
r  Últimamente sí.

p  ¿La podría definir un poco?, ¿hablar algo de ella?
r  Mi poesía más que nada es mi opinión de la vida, y con ella ordeno un poco mis quehaceres afectivos, los cuales están casi siempre en ascuas. Es una poesía a veces descriptiva, a manera de mis cuadros, casi como si nacieran paralelamente, con influencia mutua. Pero en la mayoría de los casos es más que nada poesía filosófica, filosófica en lo que define mi posición ante las cosas que acusa, y es nacida de darle forma y solidez a recuerdos queridos que andaban esparcidos.


Norman en fotos por Hernán Díaz, en 1965

p  Libros y autores.
r  Mis autores preferidos son: Henry Miller por su obra en general, pero sobre todo en sus ‘trópicos’. Dostoievski en sus notas del ‘Subsuelo’. Kafka por su obra en general que conozca. George Orwell, por su libro Keep the Aspidistra Flying. Camus por su obra en general que conozca. Truman Capote, bis.

Podría citar algunos más pero estos definen plenamente los que han sido y son mis autores guías, aunque reconozca que no le presto a la literatura el tiempo necesario que le debiese prestar.

p  Música...
r  La música juega papel primordial en mi vida diaria, y es el jazz el que ocupa el lugar más importante. Dado a que este es otro campo muy extenso, podríamos sintetizarlo en que tengo preferencia por el jazz progresivo, y que es Thelonious Monk la figura más interesante en mi opinión, tanto en calidad de intérprete como arreglador.Además podría nombrar a John Coltrane, Miles Davis, ‘Cannonball’ Adderly, Ornette Coleman, y a tantos otros más. En el género vocalista son sin duda Ray Charles y Ella Fitzgerald mis preferidos.

Hablando de música nacional, es la de la costa la que verdaderamente siento, tanto para escucharla como para inevitablemente terminar bailándola. ¡Pero ojo! La condición es que esta última sea interpretada por conjuntos auténticos y no por agrupaciones con pretensiones cosmopolitas, que no son más que músicos tramposos y estereotipos. La música del Caribe en general es de mi preferencia, siempre y cuando guarde los requisitos anteriormente mencionados. Dentro del mismo sentimiento podemos incluir el flamenco, haciendo hincapié en la gran diferencia que hay en el Cante Grande y toda su tradicional familia en relación con la odiosa música popular española de exportación, y de consumo “nacional progresista”. Para terminar con la música incluyo la música griega tradicional y la israelí. La clásica tiene sobre mí un poder especial el cual yo aprovecho con mucha frecuencia dado a lo entregado que estoy al jazz, de todas maneras mi cultura en la clásica es casi nula, es más bien un recuerdo de niñez.

p  ¿Y de teatro que diría?
r  Diría Berthol Brecht.

p  ¿Tiene alguna ideología política o creencia religiosa?
r  No.

p  ¿Fenomenológico, quizás?
r  Sí, algo, pero claro, esto más que nada es filosófico.

p  Paisajes preferidos:
r  Mi paisaje es sobre todo el mar  y todo cuanto se le relaciona. Además están los extremos, por ejemplo: la aridez, la gran aridez de Castilla, de Almería, el desierto, aunque no lo conozca en su plenitud, estoy seguro de que me fascinaría. Y la selva asfixiantemente húmeda, verde negro y bien tupida. Permítanme incluir en el campo del paisaje algunos autores latinoamericanos que conozca y que juzgue importantes: Juan Rulfo con su Llano en llamas y Pedro Páramo; Carlos Fuentes por La Región más transparente y La muerte de Artemio Cruz; Miguel Ángel Asturias con El señor presidente y El alhajadito; Jorge Luis Borges por su obra en general, y por último, el autor nacional preferido, Gabito.

Hablando de nacionales, en pintura son: Obregón y Botero. Y fue Willem De Kooning quien inspiró y guió mis primeros y largos pasos en la pintura. Este último, hago claro, no es pintor nacional y que su tutelaje fue exclusivamente en reproducciones, que ni siquiera de Skira (Albert).

p  Los hijos...
r  Los hijos dependen de varios factores, primero y más importante, la madre, pues con seguridad algo de ella van a sacar. Segundo, yo no temo a los hijos mientras sean niños, hasta los 8 años más o menos. Un hijo adolescente tendría que ser algo muy especial, de lo contrario me sería imposible soportarlo. Ya de mayor no se diga. De todas maneras tendría que nacer primero y conocerme un poco para poder decir algo de ellos. Mi preferencia son las hijas y me gustarían dos o tres.

p  Atractivo físico...
r  Creo en el atractivo físico como algo esencial en la relación íntimo-afectiva con la mujer, aunque sin duda no puede ser ese el único atributo que ella ofrezca. Si además de atractiva, es receptiva ya sería razón para uno interesarse. Pero la receptividad es tema muy importante y complejo. Tendría que tratarse con más profundidad en capítulo aparte.

p  Hable sobre su pintura.
r  Mi pintura actual, que nace más o menos en el verano del 61, llegó a una fase más sólida a comienzos del 63. Desde entonces viene evolucionando continuamente, ayudada de los afortunados encuentros que ella y yo hemos experimentado a través del tiempo. Juzgándome por experiencia propia, yo diría que no existe la inspiración, que más bien existen las inspiraciones. Con esto quiero decir que todo día es bueno para pintar, solo hay que proponérselo. Teniendo el material, algún espacio y la decisión, algo comenzará a salir, y después de que comience a llegar, uno estará allí para verle nacer y ordenarlo hasta darle una forma definitiva. Esto puede definir un poco lo que es la parte ejecutiva.

Hay otros factores que le podríamos llamar Obsesión y unión. El primero es, el porqué eso. Pinto ‘eso’, movido solo por una obsesión incontrolable de pintar ‘eso’. Y además, cuando ‘eso’ está pintado me reafirmo más y más en que era ‘eso’ lo único que podría haber pintado. No quiero cristalizarme tan pronto, pero creo que va a ser así siempre, teniendo en cuenta la evolución normal que, espero, tendré. El segundo factor, el llamado unión, es más funcional si se quiere, y le doy ese nombre porque mi pintura es el resultado racional de una unión entre la libertad de ejecución, forma, materiales, etc., etc., dada por la pintura abstracta informalista a modo de academia. Y la limitación impuesta por la figura. El desnudo de la mujer es mi único tema; aunque a veces hago otra cosa, siempre gira alrededor de él. Y para no perder o continuar con la palabra obsesión, que es el sentimiento que me impulsa en las verdaderas actividades de mi vida, tengo que reconocer que estoy obsesionado con el desnudo femenino y con el sexo. Lo cual se hace obvio en mi pintura. Creo que tendría que añadir: y ¿por qué tanta sangre o rojo? Esto es ya más difícil de contestar, quizás tenga algún desequilibrio, el cual no pienso ‘equilibrar’, pues vivo muy a gusto con él, pero sin duda no puedo justificar lo sangriento en mi pintura con la violencia en Colombia, lo cual sería el máximo tópico. Imagino que algo de ello habrá, pero creo más que nada que sea resultado de mi condición como individuo ante la vida.

Podríamos añadir, frívolamente, lo ‘barroco’ que soy en todo, y que después de todo un desnudo abaleado, mutilado o con hemorragias, en pocas palabras, ‘lleno de rojo’, está más ornamentado que uno ileso. Quisiera terminar esta comprometida parte en aclarar que el tema ‘Violencia en Colombia’ es uno que quisiera omitir, por considerarlo terriblemente importante, y además por yo carecer de información a la cual dé crédito y por no haberle experimentado en persona ni de lejos. Que no sea lo leído. En mi exposición de mediados de marzo, en el Museo de Arte Moderno de Bogotá, podrán ver obras, más que nada, hecha en Europa, con la excepción de algunos manos arriba y animal pareja, hechos en Colombia.

p  El público de la pintura.
r  Hay dos tipos de artistas: el creativo y el receptivo. Los dos se son mutuamente necesarios. Entre el público, a veces, se encuentra el segundo, los demás hacen lo que pueden.

p  Planes para el futuro...
r  Ninguno seguro, los únicos planes en que confío son los del pasado.

p  Diga algo sobre sí mismo.
r  En el zodíaco mi signo es Cáncer con ascendente en Aries.

Y para terminar hago un llamado a la ‘Sociedad de muchachas bonitas colombianas o extranjeras residentes’ a cooperar conmigo con el fin de encontrar una muchacha que reúna las cualidades atractivo-receptiva y algunas otras, para posible aparejamiento.

Barranquilla, 17 de enero de 1965. P/D

Debo anotar que la sola idea de una entrevista me produjo un sentimiento de introversión, por lo cual recurrí a la auto-entrevista, que a su turno me hizo caer en un vértigo de extroversión, proporcionándome ilimitados goces.

Debo agradecerme la oportunidad que me he dado como entrevistador.

Mensaje enviado Satisfactoriamente!
REPORTAR UN ERROR O SUGERENCIA
Ir a EL HERALDO