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Temas del Padre 17 de Febrero de 2018

No a todos les importa

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Padre Alberto Linero

Vivimos en la época de las redes sociales. Es la época donde el límite de lo privado y lo público parece cada día más borroso. Lo que antes pertenecía al círculo más íntimo hoy se exhibe sin ningún escrúpulo a todos. Los habitantes de esta época viven en una frenética dinámica voyeurista,que responde a la necesidad de todos de ser vistos, admirados y deseados. Algunos mueren por un like en su post. Es la época en la que vivimos y no podemos sustraernos a ella, a menos que estemos dispuestos a correr la suerte de los dinosaurios. Pero sí podemos ser conscientes de qué está pasando y cómo eso nos está afectando en nuestra manera de ver el mundo y de relacionarnos con los demás. Por eso en este momento quisiera reflexionar sobre la necesidad de volver sobre nosotros mismos y enfocarnos en lo que queremos ser, evitando que esta marea de exhibicionismo nos haga perdernos en el laberinto de la nada.

Tú no puedes vivir para ser visto. No puedes dejar que la razón de ser de tu vida sea que los otros te aplaudan o digan que les gusta lo que haces. No puedes ahogarte en ese mar de superficialidad que son las redes sociales. No tienes que mostrarlo todo y tienes que saber que hay necesidad de intimidad, de eso que solo te interesa a ti y a los que amas. La intimidad es la raíz del árbol de tu proyecto de vida. En la medida que sabes consolidar tu intimidad tendrás más soporte para ser en publico y vivir con destreza y habilidad las relaciones sociales. Entiendo que en la intimidad está lo fundamental de tu vida, eso que te define y te catapulta hacia la consecución de objetivos.

Mi invitación es a que tengas claro qué es lo fundamental de tu vida y te enfoques en trabajar en ello. Esfuérzate por saber para qué y por qué vives, y ten claro que eso no depende de la aprobación de los otros sino de la coherencia entre tu visión y misión. Es hora de estar menos pendiente de los otros y sus acciones y más pendiente de lo que estás haciendo y hacia dónde te está llevando lo que haces. Es el momento de enfocarte en ti mismo. A veces pierdes mucho tiempo en estar mostrando lo que todavía no tienes.

La verdad es que a poca gente –la que te ama de verdad- le interesa lo que haces. Son muchos los que simplemente se burlan de lo que publicas, te envidian porque no pueden tener lo que tienes, te atacan porque no tienen las mismas lógicas que tú, te adulan sin importarles nada de lo que haces, pero solo para quedar bien. Con esa gente que te ama y que está interesada en ayudarte vale la pena compartir esa intimidad, pero con el resto no lo creo. Ten tiempo y espacio para esas personas, para compartir con ellos lo que eres y quieres ser, no consumas todo tu tiempo en conectarte con quienes nunca te vas encontrar profundamente. La felicidad está en los encuentros profundos con las personas que amas porque allí es donde verdaderamente eres.

A veces me da miedo que en este tiempo se crea que basta con estar “en contacto” con Dios y se nos olvide que lo realmente realizador es tener un encuentro personal  e íntimo con Él. Para eso no hay redes que baste sino un momento de soledad, de silencio y de diálogo sincero con Él (Mateo 6,6).  

@Plinero 
www.elmanestavivo.com
www.yoestoycontigo.com
 

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No a todos les importa

Sábado, Febrero 17, 2018 - 00:00
Padre Alberto Linero

Vivimos en la época de las redes sociales. Es la época donde el límite de lo privado y lo público parece cada día más borroso. Lo que antes pertenecía al círculo más íntimo hoy se exhibe sin ningún escrúpulo a todos. Los habitantes de esta época viven en una frenética dinámica voyeurista,que responde a la necesidad de todos de ser vistos, admirados y deseados. Algunos mueren por un like en su post. Es la época en la que vivimos y no podemos sustraernos a ella, a menos que estemos dispuestos a correr la suerte de los dinosaurios. Pero sí podemos ser conscientes de qué está pasando y cómo eso nos está afectando en nuestra manera de ver el mundo y de relacionarnos con los demás. Por eso en este momento quisiera reflexionar sobre la necesidad de volver sobre nosotros mismos y enfocarnos en lo que queremos ser, evitando que esta marea de exhibicionismo nos haga perdernos en el laberinto de la nada.

Tú no puedes vivir para ser visto. No puedes dejar que la razón de ser de tu vida sea que los otros te aplaudan o digan que les gusta lo que haces. No puedes ahogarte en ese mar de superficialidad que son las redes sociales. No tienes que mostrarlo todo y tienes que saber que hay necesidad de intimidad, de eso que solo te interesa a ti y a los que amas. La intimidad es la raíz del árbol de tu proyecto de vida. En la medida que sabes consolidar tu intimidad tendrás más soporte para ser en publico y vivir con destreza y habilidad las relaciones sociales. Entiendo que en la intimidad está lo fundamental de tu vida, eso que te define y te catapulta hacia la consecución de objetivos.

Mi invitación es a que tengas claro qué es lo fundamental de tu vida y te enfoques en trabajar en ello. Esfuérzate por saber para qué y por qué vives, y ten claro que eso no depende de la aprobación de los otros sino de la coherencia entre tu visión y misión. Es hora de estar menos pendiente de los otros y sus acciones y más pendiente de lo que estás haciendo y hacia dónde te está llevando lo que haces. Es el momento de enfocarte en ti mismo. A veces pierdes mucho tiempo en estar mostrando lo que todavía no tienes.

La verdad es que a poca gente –la que te ama de verdad- le interesa lo que haces. Son muchos los que simplemente se burlan de lo que publicas, te envidian porque no pueden tener lo que tienes, te atacan porque no tienen las mismas lógicas que tú, te adulan sin importarles nada de lo que haces, pero solo para quedar bien. Con esa gente que te ama y que está interesada en ayudarte vale la pena compartir esa intimidad, pero con el resto no lo creo. Ten tiempo y espacio para esas personas, para compartir con ellos lo que eres y quieres ser, no consumas todo tu tiempo en conectarte con quienes nunca te vas encontrar profundamente. La felicidad está en los encuentros profundos con las personas que amas porque allí es donde verdaderamente eres.

A veces me da miedo que en este tiempo se crea que basta con estar “en contacto” con Dios y se nos olvide que lo realmente realizador es tener un encuentro personal  e íntimo con Él. Para eso no hay redes que baste sino un momento de soledad, de silencio y de diálogo sincero con Él (Mateo 6,6).  

@Plinero 
 
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