EL HERALDO SUSCRÍBETESuscríbete a EL HERALDO
El id es:node/154041
Temas del Padre 12 de Octubre de 2019

Buenos padres, buenos hijos

El usuario es:
Alberto Linero
Compartir:

No tengo hijos, pero constantemente estoy conversando con padres de familia y con jóvenes sobre los problemas que se generan en la crianza. También leyendo e investigando sobre este tema tan importante para la sociedad; he detectado que las fallas con origen en la crianza repercuten en la manera como nos relacionamos socialmente. Por eso propongo varias actitudes a tener presente en este proceso de educación, que supone distintos énfasis en las diferentes etapas del proceso evolutivo de los hijos.

1- Es necesario, a través de palabras y acciones, estimular la autoestima de los hijos. No se les debe hacer creer que son el centro de la galaxia, porque nunca es cierto. Ni siquiera que es el más importante del planeta porque tampoco es verdad. En contraprestación sí es necesario que le ayudemos a que reconozcan su existencia como la de seres valiosos, llenos de capacidades y posibilidades. Tener confianza en ellos y exigirles que den lo mejor es una manera de decirles: “eres capaz y nosotros creemos en ti”. Aquí es importante que interioricen y celebren tanto los pequeños como los grandes logros que van alcanzando.

2- Los límites y las sanciones por incumplimientos deben estar claros. La libertad exige responsabilidad. Los hijos desde pequeños deben ser conscientes que la convivencia con los demás requiere el cumplimiento de reglas claras. No se le puede tener miedo a poner límites ni se puede tener temor a sancionar. Eso sí, los correctivos siempre deben ser inteligentes y deben estar relacionados con el error, propiciando así la no repetición futura. Ahora bien, el ejemplo de vida de los adultos es fundamental en este punto. No se pueden poner límites y sanciones que los mayores desprecien y no cumplan diariamente.

3- Se debe conocer el mundo de los hijos. No se puede criar con normas del siglo 20 a millennials y centennials que tienen unas características abismalmente diferentes a las nuestras. Hay que saber cómo juegan, cómo se divierten, qué caracteriza su mundo emocional, qué valores son los que le empujan a actuar, cuáles son sus socialidades. Un papá hoy tiene que ser experto en el mundo de sus hijos. Eso implica cercanía, atención y mucho tiempo compartido.

4- Una sana experiencia espiritual. Es decir, ser capaces de trascender e ir más allá de lo inmediato, de lo material, de lo productivo. Una experiencia espiritual que no se ahogue en prácticas insulsas que no iluminen la realidad, y que inspire e impulse a las personas a vivir felices. 

Estoy seguro de que existen muchas otras actitudes para tener presentes en la crianza, y sólo quiero proponer unos primeros elementos de reflexión. Tratemos de no fallar en este proceso tan necesario para el buen desarrollo de la sociedad. Por eso en este año he estado preparando “Escuelas de Padres” como espacios de reflexión y de apropiación de herramientas necesarias para ser buenos padres. Sabiendo que la familia es un espacio de afecto en el que nos vamos desarrollando y que tiene tantas características diferentes en la sociedad de hoy. 

@Plinero 
www.elmanestavivo.com
www.jai.com.co

Mensaje enviado Satisfactoriamente!
REPORTAR UN ERROR O SUGERENCIA