EL HERALDO
Facebook Twitter Instagram You Tube Google+
SUSCRÍBETE
El id es:node/151626
Temas del Padre 16 de Febrero de 2019

Aceptar, enfrentar y superar nuestras limitaciones

El usuario es:
Padre Alberto Linero

Hay dos personajes del Nuevo Testamento que me emocionan y a los que les he dedicado mucho tiempo tratando de entenderles: Bartimeo y Zaqueo. Me gustan porque en los relatos se presentan como sujetos capaces de enfrentar sus propias limitaciones y salir adelante. Desde mi historia, este es un tema fundamental para ser felices, podemos vencerlas, aprovechar esas victorias para aprender y aplicar ese conocimiento para desarrollar otras esferas de nuestra vida. Conocer y dominar las limitaciones librará nuestro corazón de la amargura, la tristeza y la frustración de no luchar por ser mejores.

Bartimeo es ciego y mendigo (Marcos 10,46-52). Esta condición lo hace vivir a la orilla del camino, imagen que expresa su dependencia y el no ser sujeto de su propio proyecto de vida. A pesar de que no puede ver que se acerca Jesús, con sus discípulos y su procesión de la alegría, es capaz de percibir su presencia. Lo escucha y busca encontrarse con El. Su limitación no es un pretexto para quedarse achantado y sin poder acceder a un camino que le permita alcanzar su realización. Es capaz de ir más allá de sus propias restricciones.

Zaqueo es bajo de estatura y eso no le permite –a causa de la multitud– ver a Jesús (Lucas 19,1-10), no se queda derrotado por su situación –que en ese contexto es una limitación– sino que se sube a un árbol alto que le permita verlo. No le tiene miedo a aceptar que necesita una ayuda para superar eso que no le permite realizar su deseo.

Los dos personajes nos muestran tres pasos para superar las limitaciones: Aceptarlas, enfrentarlas y encontrar los medios para superarlas. No admitir nuestras debilidades es una manera de ser esclavos de ellas; podemos inventarnos discursos que las justifiquen o las excusen, no reconocerlas nos condena a no movernos.

Enfrentarlas implica entenderlas, saber qué límites reales nos producen, qué nos impiden, qué nos posibilitan, se trata de un análisis inteligente que las definen y las miden de manera real.

Una vez aceptadas y enfrentadas siempre se pueden encontrar herramientas y medios para superarlas; ayuda psicológica, una experiencia espiritual o las sinergias que se pueden establecer con las personas que están cerca.

Insisto, todos tenemos limitaciones. Por eso cada uno debe saber cuáles son las suyas y debe tener claras cómo las está enfrentando o cómo estas le están influyendo en su desempeño y en la manera de relacionarse con los demás. El éxito en la vida pasa por allí, nadie será feliz escondiéndose y siendo esclavo de lo que no puede hacer, o de sus limitaciones físicas o emocionales. Hoy es el momento para entender que estás haciendo con tus propias limitaciones, ellas no pueden ser una excusa para no ser feliz, sino que tienen que ser una oportunidad para ser creativo, responsable y alcanzar la realización de los objetivos que tienes. 

 

@Plinero 

www.elmanestavivo.com

www.jai.com.co

Mensaje enviado Satisfactoriamente!
Más de revistas