EL HERALDO
Facebook Twitter Instagram You Tube Google+
SUSCRÍBETE
El id es:node/151475
Sin Photoshop 19 de Enero de 2019

La calidad gastronómica, el sello de Iván Escobar

El usuario es:

Foto: Orlando Amador.

Iván es cocinero profesional. Considera que logró convertirse en chef gracias a sus años de experiencia en la industria.

Daniela Murillo Pinilla @DanielaMurilloP

Con 18 años de trayectoria en la industria restaurantera, este chef asegura que el panorama gastronómico de Barranquilla “va por buen camino”. Este año espera poder conquistar más paladares con su especialidad: las carnes preparadas a la madera.

Antes ser cocinero no era visto con los mismos ojos con los que se ve a un abogado, ingeniero o a un médico. Hoy día, gracias a la televisión y al internet, la culinaria ha adquirido popularidad e incluso se ha llegado a considerar a un chef como a una celebridad, pues estos viajan mucho y hasta están liderando shows de televisión. La verdad es que para mí un restaurante sin chef es un establecimiento sin alma, es como una empresa sin su CEO (director ejecutivo)”, explicó con serenidad Iván Francisco Escobar. 

Sentado en una de las mesas de Bistro 51, restaurante en el que se desempeña como el chef y propietario, Iván no puede evitar expresar uno de los recuerdos más preciados de su infancia: la manera cómo comenzó su gusto por la culinaria y el sector gastronómico. 

“Nací en España, pero me críe en Barranquilla. Soy hijo único de madre soltera. Creo que ese fue el factor que me demostró un lado divertido de la cocina desde muy temprana edad. Para mí cocinar siendo niño siempre fue juego, diversión y ayuda. Esto último porque siempre me preocupaba por tener todo listo para una preparación, lo que llamamos hoy el mise en place. Lo que no sabía es que este gusto se convertiría con el paso de los años en una gran pasión”, manifestó. 

Pese a su afinidad por la cocina, Iván viajó a Chicago (Estados Unidos) para estudiar Diseño Gráfico. Estando allí tuvo su primera aproximación con los restaurantes, pues tuvo la oportunidad de desempeñarse como bartender, bouncer y mesero en varios establecimientos. Asegura que pudo ir pasando de un trabajo a otro logrando experimentar “nuevas y enriquecedoras experiencias”. Gracias a su talento en el servicio logró después convertirse en el administrador de un rodizio brasilero. Fue allí cuando empezó a soñar con crear su propio restaurante. 

Al poco tiempo decidió que, tras vivir diez años en Estados Unidos, era el momento para volver a Colombia. Pese a tener una trayectoria en el manejo de restaurantes, Iván era consciente de que para crear el suyo tenía que “empezar desde cero” y estudiar Cocina, pues quería aprender de los “distintos ángulos” de la industria restaurantera. 

“En el 2013 me gradúe como cocinero profesional de la Escuela Gato Dumas. Allí aprendí la importancia de la humildad en esta profesión, de lavar un plato con gusto y  de demostrar mi entrega en esos detalles pequeños”, agregó. 

Gracias a estas enseñanzas creó, junto a otros socios, el restaurante Bistro 51. Un establecimiento en el que descubrió su especialidad: las carnes importadas, maduradas y preparadas totalmente a la madera. 

“Manejamos leña en la parrilla y leña en el horno. Todas las carnes, pescados y mariscos son sellados en la madera y luego terminados en el horno de leña donde adquieren personalidad y carácter. La madera y la calidad de nuestros procesos de cocción es nuestro sello diferenciador. Traigo la madera directamente de una finca, pues es importante que sea seleccionada, seca y que haya estado al aire libre. De eso depende un apropiado ahumado”, afirmó. 

Frente al panorama de la industria de restaurantes de la ciudad, Iván afirma sentirse satisfecho y positivo. Considera que gracias a que han llegado “buenas ofertas” las personas se han animado a descubrir nuevos sabores, pues antes “las opciones eran limitadas”. 

“Hoy día somos referentes en la comida árabe y china, somos los principales exponentes del país. Esto nos debería llenar de orgullo porque son productos auténticos. Veo a Barranquilla encaminada a potenciar su turismo, esto también gracias al desarrollo de su infraestructura”, comentó. 

Cuando no está trabajando, Iván suele dedicar su tiempo libre a practicar yoga, pues le ayuda a manejar los niveles de estrés que vive a diario en la cocina. También, disfruta del surfing, el paddle boarding y de su comida favorita: la paella valenciana. 

Si tuviera que elegir un plato que nunca se cansa de preparar, manifiesta que sería sin duda el tomahawk steak, un ojo de bife con hueso, de mil gramos, que preparara en el horno de leña y que sirve con “patatas bravas y vegetales”. 

“Este año quiero poder llegar a más gente. Barranquilla es más grande de lo que puedo dimensionar. Quiero que las personas sepan de mi amor por los restaurantes. Nuestro concepto es mostrar platos con calidad gastronómica, pero que son descomplicados. Platos donde se resalta el amor con el que hacemos las cosas”, concluyó.

Mensaje enviado Satisfactoriamente!
Más de Sin Photoshop Más de revistas