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Sin Photoshop 29 de Septiembre de 2018

El sentido social que impulsa el arte de Adriana Arciniegas

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Foto: Orlando Amador.

En su tiempo libre, esta artista disfruta ir a cine, viajar y practicar equitación.

Daniela Murillo Pinilla @DanielaMurilloP

Para esta artista plástica y diseñadora, sus obras se han convertido en un medio de expresión en el que plasma su posición y reflexión frente a diversas problemáticas sociales. Hoy día, trabaja de la mano con artesanos del Atlántico y Santander.

Como una “mujer apasionada y determinada”, así se describe a sí misma la barranquillera Adriana Arciniegas. Asegura que es “apasionada por el arte y el diseño” y “determinada a la hora de cumplir sus metas”, por eso considera que son estas dos fortalezas las que la han llevado a conquistar cada uno de sus logros. 
 
Su amor por las artes comenzó cuando tenía apenas cuatro años. Desde esa corta edad, sus padres decidieron inscribirla en sus primeras clases de dibujo, en las cuales pudo ir adquiriendo las bases de una carrera artística. A los 16 años, mientras cursaba el bachillerato internacional, se arriesgó a crear un portafolio de diversas obras de su autoría. Sin pensarlo, este trabajo se convirtió, al poco tiempo, en su pase de entrada a una de las mejores universidades de diseño en el mundo. 
 
“Decidí presentar este portafolio en Savannah College of Art and Design, en Georgia (Estados Unidos). Gracias a esto logré ganar una beca completa para estudiar Artes Plásticas y fue una experiencia maravillosa, pues allí viví durante cinco años. En esta universidad se respira la colaboración entre las distintas carreras creativas: los diseñadores de moda trabajan de la mano con artistas plásticos, era como si todos los espacios de esta institución estuvieran llenos de arte”, contó Arciniegas. 
 
Tras culminar con su formación universitaria, Adriana regresó a Barranquilla y estando en su ciudad natal se enteró de una instalación de fotografía que una plataforma artística internacional realizaría en Riohacha. Manifiesta que le causó curiosidad, por lo que decidió viajar a La Guajira para hacer parte de este evento. Allí pudo entrar en contacto con las artesanías de la comunidad wayuu, muestras culturales que se convirtieron en una fuente de inspiración para realizar una serie de pinturas de gran formato hechas al óleo. 
 
Según Adriana, su dos grandes pasiones son el arte y el diseño. 
 
“Desde ese momento siento que nació mi curiosidad de seguir conociendo sobre las fibras y las historias de las artesanías colombianas. Eso me impulsó a hacer un estudio de campo en municipios cercanos a Barranquilla y allí decidí empezar Mayorga, mi proyecto de emprendimiento, unas carteras hechas a mano diseñadas por mí y elaboradas en colaboración con 18 artesanos del Atlántico y Santander. El concepto va conectado con mi estilo artístico, porque yo lo que quiero hacer es arte portable para las mujeres, pues cada pieza conlleva entre 30 a 70 horas en ser elaboradas”, agregó Adriana. 
 
Para sacar adelante este proyecto, Adriana afirma que se concentró en hacer un estudio sobre las tradiciones, el entorno, las técnicas de fabricación y las necesidades de estas comunidades de artesanos. Gracias a esta investigación fue invitada a finales de agosto, junto a otras ocho diseñadoras colombianas, a participar de la edición número 67 de la Conferencia de la sección de las Organizaciones no gubernamentales (ONG) del Departamento de Información Pública (DIP) de las Naciones Unidas, en Nueva York. 
 
“Pudimos hacer parte del workshop ‘Weaving Together’, organizado por la ONG Women Together y la plataforma Merakiu. Allí pudimos exponer nuestras obras de arte con sello artesanal”, puntualizó. 
 
Pese a ser la directora creativa de este proyecto de diseño, Adriana asegura que no ha dejado de lado su rol como artista plástica. Establece que su especialidad es el arte figurativo y el óleo sobre lino, aunque en la actualidad se encuentra explorando y realizando obras con el rapidógrafo sobre papel, la laminilla de oro y el plástico PLA. 
 
Según Arciniegas, su proceso artístico siempre ha estado orientado a “crear conciencia social” y a manifestar su posición e invitar a reflexionar sobre “alguna temática o problemática de la sociedad”. Estando en la universidad realizó una muestra de obras y pinturas que buscaron alzar una voz de protesta contra el bullying. Este año presentó en la Feria del Millón una serie de dibujos con técnicas mixtas, inspirados en retratos del siglo XVII. 
 
“En aquella época se hacían pinturas de la realeza. Entonces lo que yo hago es una reinterpretación de este concepto, manteniendo detalles similares a la época, pero en mis obras los protagonistas son los artesanos del municipio de Usiacurí. Mi intención fue resaltar el papel que ellos juegan en la preservación de nuestra identidad cultural. Precisamente son algunos de los artesanos con los que yo trabajo en mi proyecto de carteras”, contó Adriana. 
 
La barranquillera asegura que su especialidad es el arte figurativo. 
 
Esta artista barranquillera confiesa sentirse “satisfecha” de trabajar en su ciudad natal. Dice que lo que más le sorprende es “el talento de la Región Caribe”, pero añade que todavía hacen falta en Barranquilla “espacios consolidados y plataformas para que los artistas puedan mostrar sus obras”. 
 
“Siento que todavía falta educar a la comunidad sobre el valor del arte. Mostrar que el arte no es solo una pintura llena de color, se trata de demostrar que hay distintas expresiones y ramas artísticas y, principalmente, de apreciar el trabajo del artista”, concluyó Adriana.

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