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Sin Photoshop 22 de Septiembre de 2018

“El primer principio de un emprendedor es la solidaridad”: Giovanni Solano

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Foto: Hansel Vásquez.

Para este barranquillero la humildad es uno de los pilares que deben caracterizar a un buen emprendedor.

Daniela Murillo Pinilla @DanielaMurilloP

Para el barranquillero Giovanni Solano asumir el reto de crear su propio negocio fue una decisión que le “cambió la vida”. En la actualidad lidera un proyecto en el que ofrece pizzas con masa madurada en Bogotá.

Aunque Giovanni Solano siempre se ha considerado una persona “con espíritu emprendedor y dispuesto a innovar”, confiesa que hace unos años veía “nublados sus propósitos profesionales”. Luego de estudiar Administración de Empresas y una especialización en Gerencia de Empresas Comerciales en la Universidad del Norte, ingresó a trabajar en el área de marketing de una empresa multinacional. Allí asegura que creció profesionalmente, era exitoso pero sintió que, luego de diez años de estar vinculado a esta organización, ya no sentía pasión por lo que hacía. 
 
“Poco a poco me fui dando cuenta de que había una oportunidad afuera de una empresa, una oportunidad en la vida real. Cuando uno trabaja como empleado vive como en una burbuja de cristal que uno decide después romper para llegar a esa vida real. Cuando se está afuera uno se reta a sí mismo y esa fue una de las principales motivaciones que me llevó a emprender”, explicó Solano. 
 
Fue entonces cuando decidió asociarse con dos amigos, Mario Figueroa y Camilo Bermúdez, para crear juntos su propio proyecto de emprendimiento. Investigaron el mercado de la gastronomía en el país y llegaron a la conclusión de que en Colombia “el 90% de la población consume pizzas con masas preparadas al instante y solo el 10% consume masa madurada, la auténtica receta italiana”. Es por ello que decidieron crear La Vera Pizza, en Bogotá, un proyecto que ofrece una pizza con masa madurada que requiere de 72 horas de preparación, que es servida doblada y que tiene un  modelo de low cost (bajo costo). 
 
Pese a que no sabían del funcionamiento de una cocina, se pusieron a la tarea de investigar con personas expertas en el tema y enfrentarse “al miedo de crear un proyecto desde cero”. Crearon la empresa en octubre de 2015 y asegura que desde ese momento empezó una vida de “alegrías, ilusiones, pérdidas y fracasos, de días que no son monótonos y en los que no se sabe qué va a ocurrir”. 
 
“Recientemente estuve en Barranquilla dictando unas conferencias en la Universidad del Norte tituladas Despierta tu espíritu emprendedor. Allí les expliqué a muchos jóvenes que el principal reto del emprendedor siempre será no vender. La primera prueba de fuego es sacar una marca al mercado y no tener dinero para pagar las cuentas. Pero hay que reinventarse, hacer todo diferente a la competencia, buscar un equilibrio y pedir ayuda de personas especializadas. Como emprendedor, hay que pagar un costo de aprendizaje”, agregó el barranquillero. 
 
Así también, Giovanni puntualiza que el primer principio de una mente emprendedora siempre será la solidaridad. Manifiesta que se debe ser solidario con “la comunidad, con el país y al ayudar a otros que quieran seguir tu mismo camino”, pues de esta manera se podrá llevar la experiencia a personas que necesiten de una motivación para empezar sus propios proyectos. 
 
Giovanni busca comunicar su mensaje de emprendimiento a las nuevas generaciones.
 
Del mismo modo, recomienda a todas las personas que deseen emprender que “siempre debe haber una idea que debe ser ejecutada con rapidez” y nunca olvidar “aprovechar el tiempo libre para aprender nuevos conocimientos”. 
 
“Los jóvenes y estudiantes tienen que leer, autocapacitarse y saber de todo para poder en un futuro conformar equipos que trabajen interdisciplinadamente para cumplir un objetivo. Hay algo que yo siempre digo y es que las ganas de ganar deben ser más grandes a los miedos de perder. Si tienes miedo, tienes que vencerlo. Para ello se necesita siempre de un plan, ya sea estratégico, de marketing o digital”, estableció. 
 
Así pues, este barranquillero recalca también la importancia de la humildad para un emprendedor, pues se trata de “aceptar que no se sabe nada y que es esencial pedir ayuda”.
Próximamente, Giovanni espera poder expandir su negocio en la capital y traer este emprendimiento a Barranquilla. 
 
“Mi misión, más allá de trabajar por dinero, siempre ha sido contribuir a la sociedad, generar sentimientos y emociones con mi producto y compartir mi mensaje con otras personas”, reafirmó Solano.

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