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Que Ha Pasado Con 08 de Diciembre de 2018

Inclusión, el mensaje al que le apunta Claudia Ritzel

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Foto: José Puente

La barranquillera desde hace 11 años es la presidenta de Fundown Caribe. Habla sobre su motivación para crear la organización: su hija Carolina, de 15 años.

Sharon Kalil
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Disciplinada, buena amiga y sencilla. Así se define Claudia Ritzel, presidenta de Fundown Caribe y vicepresidenta segunda de la Federación Iberoamericana de Síndrome de Down, Fiadown.

La barranquillera, que tiene como soporte de vida a su familia, desde hace 15 años emprendió, junto con su esposo, la tarea de aprender sobre la condición genética de su hija menor, Carolina.

Se trata del Síndrome de Down, un tema que, según explicó, es necesario que sea conocido por todas las personas. “Con mi esposo y con otras familias que tienen hijos con el síndrome, creamos en el 2007 Fundown Caribe. Nos dimos cuenta de que había bastante necesidad en la Costa Atlántica de que existiera una institución que apoyara a las familias”.

Ahora bien, Claudia es ingeniera Industrial, egresada de la Universidad del Norte y una apasionada por las matemáticas.

“En el colegio era buena alumna. Estaba entre estudiar Administración de Empresas o Ingeniería Industrial. Cuando me gradué, trabajé mucho en el área financiera en varias corporaciones y también, por 10 años, me encargué de la operación de Avianca para Santa Marta y el Magdalena. Luego nació Carolina y empezamos a trabajar en este tema de apoyar a las familias, a tomar cursos y a asistir a congresos para aprender”, contó.

Además de los números, la barranquillera tenía otra pasión: los deportes. “En mi juventud jugué tenis, en el colegio estaba en el equipo de voleibol y jugué sóftbol hasta hace unos pocos años. Mi pasatiempo ahora es leer novelas de la escritora Danielle Steel. Me gusta su estilo de escritura romántica”, dijo.

Entre sus hobbies también puede destacar su gusto por viajar, disfrutar momentos en el mar y compartir tiempo con sus tres hijos y su esposo, Alfonso Dávila.

Precisamente sobre sus hijos dijo que estos han llenado de satisfacción su vida. “Natalia es psicóloga y está trabajando en una multinacional, y Mauricio está estudiando Ingeniería Industrial, ambos están en EE.UU. Carolina está cursando octavo grado en un colegio regular”, dijo Claudia, quien está radicada desde hace unos meses en Santa Marta.

En cuanto a su rol en la fundación, comentó que lo que más le gusta es que junto con el equipo de la organización trabaja para restituir los derechos de las personas con Síndrome de Down, para “hacer un cambio de chip”.

“Es un reto muy bonito. Aunque sabemos que no se da de un día para otro, cada día seguimos trabajando para que se logre una verdadera inclusión. Sentimos cierta frustración cuando creemos que hemos avanzado en temas de inclusión y que hemos logrado cambiar la mentalidad de algunas personas y luego vemos que no es así”, resaltó.

De esta manera, Claudia ha logrado que su hija sea incluida en distintos aspectos sociales durante su crecimiento, “tal y como debe ser”.

También se ha encargado en los últimos 11 años de formar e informar a familias, docentes, profesionales y demás sobre las regulaciones actuales de la inclusión. “Se trata de modificar el entorno para que sea posible la inclusión con programas y campañas de concientización y sensibilización”.

La barranquillera recalcó que la inclusión se da de forma natural si se inicia en la primera infancia.

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