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Que Ha Pasado Con 04 de Enero de 2020

"Estamos en un punto de ebullición, entre el agua que burbujea y el vapor"

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Foto: Orlando Amador.

Este mes, Maribel Abello Banfi publica un libro de perfiles sobre mujeres barranquilleras que empezó a gestarse hace 20 años. La actriz y periodista cultural habla de su proceso de escritura y de cómo asumió el cáncer de mama que ella misma sintió y que e

Kirvin Larios
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Las historias que Maribel Abello Banfi cuenta conducen a ella de la misma forma en que su propia historia conduce a las demás. Escucharla hablar de sí misma o de las mujeres que componen su nuevo libro es acercarse a un relato amplio y abarcador, en el que las vivencias de las otras se instalan en la memoria colectiva de la ciudad, en su historia cultural, política y de migraciones constantes para finalmente acabar (o continuar de otro modo) en la voz ‘propia’.

O en la voz literaria que Abello Banfi ha escogido y logrado en su nueva obra, que circula a partir del próximo 10 de enero en librerías. En Hasta ahora te creo. Más de un siglo de mujeres, inmigración y amor (Penguin Random House) construye los relatos en primera persona de 11 mujeres barranquilleras a quienes tuvo la oportunidad de entrevistar y conocer y, ahora, presentar de un modo nunca antes visto: en su intimidad, que resulta tan política como su lado más público, en tanto que permite abordar todas esas “historias no contadas de la mujer” en Barranquilla.

Como dice Alberto Salcedo Ramos en el prólogo: “Maribel Abello Banfi ha escrito este libro hermoso para dejar memoria de una exclusión dolorosa. Para contarnos lo que significó la vida en aquellos tiempos en que las mujeres eran adiestradas para una ‘futura vida marital’, empujándolas a ser reinas, o princesas, o capitanas, o damas de honor”.

Hace 20 años empezó a gestarse este proyecto con la tutoría de la poeta Meira Del Mar, una de las incluidas en el libro. Pero no fue hasta hace tres años, en 2016, cuando decidió retomarlo y empezar a escribirlo, a echar mano de archivos históricos, de artículos de prensa, de memorias personales y colectivas, en medio del proceso que estaba empezando a vivir en Charlottesville (Estados Unidos), ciudad en la que alterna residencia junto con Barranquilla.

“Estaba encargada de mi hijo, me había divorciado de mi segundo matrimonio, mi papá se había muerto y no pude venir a su entierro”, dice en el apartamento donde vive por estos días en Barranquilla. “Era profesora de un colegio. Estaba en esos procesos y empecé a sentirme mal. No tenía la energía que siempre he tenido, yo que soy muy vital”, dice.

Por entonces, también se encontraba en proceso de hacerse ciudadana del país norteamericano. Fue cuando intuyó, tras sentir dolores y comprobar un bulto en su seno, que tenía cáncer de mama. “Sin haber ido al médico, me lo sentí”, dice.

La actriz y periodista vive entre Charlottesville (Estados Unidos) y Barranquilla. 

Sanación

En principio, prefirió no buscar un diagnóstico. Cambió su dieta, investigó cómo tratar el cáncer sin necesidad de quimioterapia. “Empecé con aceites, medicina alternativa, meditación, fui a un monasterio, estuve cinco días aprendiendo en silencio (...) así como me encantaba ir a reportear sobre el Carnaval de Barranquilla, ahora debía irme para un lado de total silencio e introspección. A partir de entonces, pienso yo, no solo aprendí sobre el cáncer, sino sobre mí misma. Y empecé a escribir; ahí lo decidí”. 

El diagnóstico, primero en sus manos y luego en las de un especialista, de la enfermedad la hizo sentir miedo, pero también la acercó a sus motivaciones: la escritura, el oficio, su hijo...

“Pensé: esto es lo que me puede salvar, escribir, cambiar mi dieta hasta que ya pueda enfrentar un diagnóstico e irme a colombia a estar con mi familia. Efectivamente así fue, recibí la ciudadanía, hice un taller con Martín Caparrós; dos días antes me habían dicho que tenía cáncer en la mama izquierda”.

“Me alegra saber que tengo tanto amor hacia mi hijo como para decir: “Siento que ya por mí hice muchas cosas y ahora puedo ponerlo a él de primero”. Y no porque tocara, sino porque escogí hacerlo. Fue como una maratón donde finalmente dices ‘llegué a la meta’. Ahora estoy en sanación y libre de cáncer”.

Las historias

Además de periodista y escritora, Maribel Abello Banfi es actriz de televisión. En 2003 se graduó de Periodismo en la Universidad Javeriana, tras haberse dedicado por años a la actuación, a la que se sabe ligada cuando escribe. Su libro está escrito en primera persona, tal como las protagonistas “dijeron que pasó”. Tomó la decisión de decir ‘yo’ no para usurpar un lugar ajeno, sino para dar una voz. “Pensé: esto es como una actriz que escribe, o una escritora que actúa”, explica. “Si yo quería darle voz a ellas, eran las voces de ellas lo que el lector debía recibir”.

Al final, el lector recibe la voz de la autora, quien cuenta su historia. La suya acompaña a relatos que hablan del Carnaval y de una de sus reinas; de una mujer que vive un divorcio en el que interviene la Iglesia Católica para dejarla con menos derechos; de una de las periodistas más importantes del Caribe colombiano, tachada de ‘malgeniada’ (“Cuántos hombres no son malgeniados y abusadores, y la gente se lo aguanta”). “Estoy hablando de una mujer que puede ser de cualquier parte del mundo. En unas sus familias vinieron de Italia, otras de Australia, otras incluso de algunos pueblos ribereños. Cuento la historia del Barrio Abajo… Se trata de recobrar la historia a través de los ojos de la mujer”, explica.

Allí están historias de mujeres cuyas familias llegan a Barranquilla. Maribel, como ella lo dice, es de las que se fueron.

Actualmente se encuentra en proceso de sanación y libre de cáncer.

Primera persona

“Lo que yo quiero hablar es de esos espíritus libres, que estaban cumpliendo con ese deber de ser ‘mujer’, pero que además no pasaron en vano. La premisa del libro es la herida kármica que la mujer ha tenido por ser mujer, ese ha sido su gran impedimento”.

“Es un hecho que tiene que cambiar, ya no hay vuelta atrás. Los hombres que piensan que esto es un ‘tema’, como hablar de que me gustan los gatos… No. Esto es el cambio de la sociedad como tal. De aquí brincamos a una visión de vida diferente”.

“Finalmente lo que tenemos que aceptar es que tenemos el femenino y el masculino adentro”.

“El periodismo cultural para mí tiene mucho que ver con la creatividad. Un periodista debe ser veraz. Nada de lo que digo me lo inventé yo. Son sus palabras, lo que ellas me dijeron, pero yo lo pongo en un nivel literario, como si estuvieran echando el cuento en primera persona cada una”.

“Todavía no estamos liberados. Estamos en un punto de ebullición, entre el agua que está haciendo burbujas y que se va volver vapor”.

 

Maquillaje: Giselle Suárez

Styling y joyería: Dandi Maestre

Locación: Mediterráneo Restaurante Bar

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