EL HERALDO SUSCRÍBETESuscríbete a EL HERALDO
El id es:node/156293
Perfil 04 de Julio de 2020

“Mi alma pedía a gritos reencontrarme con el cine, con la creación de historias de ficción”

El usuario es:
Foto: Cortesía Guillermo Trujillo

Guillermo Trujillo es cineasta y comunicador social y periodista. Durante la cuarentena rodó su primer cortometraje como profesional, con el que ha ganado algunos premios internacionales.

Loraine Obregón Donado - Instagram:@soyloraineo
Compartir:

El barranquillero Guillermo Trujillo despierta cada día con la firme convicción de que llegó a este mundo con una misión. Es como una tarea que no ha resuelto y que aún se encuentra en la búsqueda para por fin llevarla a cabo a pesar de los contratiempos o conflictos que se presenten.

Se considera un ‘storyteller’ (narrador de historias), quien le da vida a muchos personajes, “dotándolos de incentivos”. De niño exploró dentro de él una serie de talentos que estaban vinculados con su capacidad creativa e inventiva. De hecho, algunas de sus jornadas escolares fueron propicias para poner a volar su imaginación y empezar a crear historias que plasmaba en sus cuadernos cuadriculados de matemáticas.

No “pintó” para otra cosa que la dirección y la producción de cine, a pesar de que procedía de una familia de médicos. Dice que sin duda heredó de sus ancestros italianos el gusto por la música, la poesía y el arte en general. Hoy día ostenta los títulos de director, productor y guionista de Cine y TV, con estudios en Comunicación Social y Periodismo. Es especialista en Branded Content Audiovisual y Video Marketing, así que durante su experiencia ha escrito, dirigido y editado diversos videos institucionales, documentales y comerciales, así como videos digitales para importantes empresas y marcas colombianas.

En 2015 transformó la productora Butaka en una agencia audiovisual y de video marketing. En 2019 creó un concepto al que denominó Cinemarketing, mediante el cual expone la aplicación de las estructuras narrativas y los conocimientos del lenguaje del séptimo arte al campo del marketing y la publicidad.

En 2020, y después de 12 años, regresó a la dirección de ficción, rodando su cuarto cortometraje y  primero como profesional, un proyecto que materializó durante la pandemia y que tituló ‘Flycatcher’. Hasta la fecha el material ha sido seleccionado y galardonado en países como Italia, India, Chile, Venezuela, Australia, Rumania, Eslovaquia y España.

Toma de alguna de las escenas del cortometraje ‘Flycatcher’, dirigido por Guillermo Trujillo.

P: En medio de la cuarentena creó un cortometraje, en el que participaron sus dos hijas, ¿cómo fue el proceso?

R: Solamente aproveché el momento en que estaba y decidí usar los recursos que tenía a la mano: una casa con espacios amplios, unas hijas hermosas y mis equipos de cine que ya estaban un poco empolvados por la cuarentena. Lo que más me costó fue asumir todos los roles de la producción de un cortometraje que exige guion, dirección, asistente, sonido, script, arte, fotografía, edición, colorización y distribución. Para lograrlo les pedí consejos a profesionales de cada área e hice varios cursos que me permitieron reforzar algunos temas. El proceso fue intenso y duró un mes y medio;  y el rodaje, tres días.

P: ¿Cómo fue trabajar con sus  hijas?

R: Mis hijas son el alma del corto. Sus actuaciones me sorprendieron, se apasionaron al igual que yo, trasnocharon conmigo y me alentaron en los momentos difíciles que tuve durante la producción. Ahora compartimos en familia los premios recibidos.

P: ¿En qué se inspiró para escribir la historia?

R: La premisa de la historia tiene que ver con la COVID-19, y es lo que genera el drama, pero nuestra tarea como directores cuando se cuentan historias es también mostrar nuestra visión del mundo. En sí la historia y los elementos cinematográficos usados expresan temáticas como: la interrupción de la niñez, la muerte y la libertad. 

P: Envió el cortometraje a varios concursos y, como respuesta a su trabajo, recibió algunos premios, ¿cuáles fueron estos?

R: La verdad nunca hice el corto pensando en enviarlo a festivales, debido a que por la pandemia no contaba con los recursos técnicos de una pieza audiovisual de concurso, pero viendo el producto final me emocioné y hablando con unos amigos de la industria que lo vieron, me animaron a enviarlo y hasta ahora ha tenido una acogida impresionante. De los festivales seleccionados y que han hecho sus concursos online o presencial, hemos ganado premios como Mejor Director Internacional, Mejor Corto Dramático, Mejor Película de Niños y Familia, premios del jurado y algunas menciones de honor.

P: ¿Qué significado tienen para usted los premios recibidos?

R: Apenas estamos empezando el recorrido y me enorgullece mucho recibir esos reconocimientos. Los premios para mí no son más que los reconocimientos al trabajo que hicimos ese mes y medio con las uñas, supongo que tiene gran mérito producir un corto sin presupuesto, en plena pandemia, con actores naturales, sin equipo humano ni técnico apropiado (...) no quiero sonar soberbio, pero a veces hay que creérselas y por el tipo de premios que he recibido me dice a mí que están viendo a un director en potencia, con capacidades cinematográficas interesantes en el mercado internacional y con una visión narrativa propia.

P: ¿Te encuentras trabajando en otros proyectos?

R: Sí. Me reconecté con esta pasión y ahora estoy escribiendo dos cortos más que produciré en lo que queda de la pandemia. Desempolvé el guion de una película y de una serie que alguna vez escribí durante un curso que hice con HBO, de creación de series, y mi objetivo es terminarlo.

P: ¿Seguirás apostándole al cine y a la televisión? ¿Por qué?

R: A raíz de la pandemia y el hecho de estar encerrados en casa nos demostró a todos la importancia de los contenidos audiovisuales. Creo que viene una ola de grandes historias y de contenidos de diversas partes del mundo. El gobierno está apoyando mucho la industria a través de incentivos, convocatorias y leyes de cine. Cada vez salen más plataformas de contenidos que le apuestan a las historias locales y globales de todas las culturas. No hay que ser mago para adivinar que es el momento de salir y destacarse en el medio.

P: ¿Qué crees que es lo más difícil de la industria del cine?

R: La industria del cine es una de las más ‘rosqueras’, así que hay que trazar estrategias para superar esos retos. Creo que si no hay conflictos, no hay historia. Por eso en mi historia de vida debo superar las adversidades e insistir siempre con pasión, creyendo en mí mismo para cumplir con mis objetivos sin recurrir a actos interesados.

P: ¿Qué opinión le da al posible acoso sexual que se puede estar dando en la industria?

R: Es muy grave y más con la sorpresiva noticia de semejante director que ha dejado a Colombia en un pedestal con sus películas. No soy nadie para juzgar o para decir si es cierto o no, pero pienso que muchas  veces el poder enceguece, sea cual sea la industria. Creo que el acoso sexual se da en todas las industrias, pero recientemente las noticias han dejado al descubierto al cine. Espero que se aclare pronto el tema y que sea la verdad la que triunfe.

P: ¿Cómo sobrelleva la cuarentena?

R: Al comienzo fue duro, pero poco a poco le he ido cogiendo cariño. Estaba acostumbrado a ir a la oficina, salir a la calle a rodar, viajar por negocios; pero tuve un encuentro forzado conmigo mismo, de esos espacios necesarios para el ser humano, que nos permiten reflexionar.

P: ¿Entonces la cuarentena también lo ha llevado a reencontrarse?

R: Mi alma pedía a gritos reencontrarme con el cine, con la creación de historias de ficción, alejarme un poco de la publicidad, de los comerciales y de lo corporativo. Al detenerse abruptamente todo decidí sacarle provecho a la situación  y dedicarme en mis tiempos libres a leer, hacer cursos de escritura, ver cine y repasar mis cuadernos de clases. Para mí esta cuarentena me llevó a conectarme con ese Guillo sentado en medio de la clase, creando historias y saliéndose de los márgenes.

P: ¿Qué tuvo el cine que decidiste estudiarlo?

R: Querer estudiar cine era una forma de escapar de lo rutinario, de lo que se veía como normal en la época. Ser cineasta me iba a permitir crear y por eso decidí estudiarlo. Pero quiero aclarar que fue gracias a mi mayores mentores: mi padre y mi madre, quienes descubrieron junto a mí esos dones y me apoyaron.

P: ¿Por qué de la dirección y de la producción de cine pasaste a desarrollar otros proyectos?

R: En mi vida tomé algunas acciones y decisiones cuyos efectos me encaminaron a trabajar en otras cosas diferentes al cine, en crear emprendimientos en momentos económicos difíciles. Me encontré con mentores en el camino que me apoyaron a sacar otros talentos que guardaba; en fin, el destino me mostraba que debía ser así y me siento muy orgulloso de haber creado, y tener la fortuna de seguir desarrollando ideas y proyectos innovadores. Concretamente hablo de mis dos mayores proyectos: Memorytellers, empresa que se convirtió en mi sustento al inicio de mi carrera y me hizo recorrer diversos países dirigiendo bodas con lenguaje cinematográfico; y Butaka, mi agencia audiovisual a la que le debo todo y por la cual me he dado a conocer en el sector de la publicidad y el mercadeo.

P: ¿Y el cumplimiento de su misión de vida?

R: Creo que para cumplir con  mi misión de vida debo seguir madurando todos los días y con seguridad debía pasar por todos los emprendimientos que desarrollé. Siempre he pensado que la vida es como las historias: tiene un inicio, un nudo y un desenlace, y yo debía desatar unos cuantos nudos de mi vida, aunque todavía me faltan algunos por resolver.

P: ¿Con qué sueña?

R: Por ahora creo que hacer películas y/o series porque no sabemos qué nos deparará el futuro audiovisual. Creo que apenas voy por la mitad  del camino, he tenido muchos puntos de giro, triunfos como todos los personajes entrañables del cine, pero aún me falta el segundo punto de giro y el clímax de mi vida. Espero que Dios me conceda la salud para llegar hasta el final. Ahora la idea es encontrar el para qué.

 

Mensaje enviado Satisfactoriamente!
REPORTAR UN ERROR O SUGERENCIA