EL HERALDO SUSCRÍBETESuscríbete a EL HERALDO
El id es:node/157192
Perfil 03 de Octubre de 2020

La fuerza brasilera de Mónica Salmaso y Guinga

El usuario es:

Los músicos brasileños, que recientemente se presentaron en el festival Barranquijazz, hablaron de su sonido, trayectoria y deseos de colaborar con artistas colombianos. También dieron consejos sobre la incursión en la industria.

Sharon Kalil - Instagram: @sharondkalil
Compartir:

El sonido melodioso de la guitarra de Guinga y la delicadeza vocal de Mónica Salmaso se unieron hace poco más de un año para llevar a cabo una gira musical en Japón. Recientemente los dos músicos brasileños fusionaron nuevamente sus talentos para brindarle un espectáculo virtual a los seguidores del Barranquijazz Festival.

Guinga es un compositor que se inició en la industria hace cinco décadas teniendo como referente al guitarrista Hélio Delmiro. En su niñez aprendió a tocar la guitarra de su tío, un recuerdo que valora y considera “inolvidable”.

“Mi infancia la viví en una familia muy musical y esta fue mi primera escuela, la única que realmente me influyó. Los otros entornos musicales los buscaré siempre durante toda mi vida porque una vida simplemente no tiene tiempo para escuchar toda la buena música. La música hermosa, la música profunda, la música en la que creo”, dijo.

A pesar de que se ha dedicado a este arte desde sus 11 años, la odontología durante mucho tiempo ocupó el papel de “salvavidas” en su vida, debido a que, según comentó, “en Brasil es muy difícil sobrevivir solo de la música”.

“Dejé la odontología porque perdí todo lo que tenía; tuve que irme a trabajar con la música profesionalmente. Doné mi vida a la familia y a la música. La odontología era un trabajo, nada más. El músico Tom Jobim estudió Arquitectura; Chico Buarque y Francis también, como ejemplo. Aloysio de Oliveira, gran socio de Tom Jobim, también fue dentista. Jacob do Bandolim era alguacil. Ernesto Nazareth era escribano”, contó.

Añadió que lo más difícil de su carrera artística continúa siendo el obtener el reconocimiento de una audiencia amplia, aunque entiende que no solo depende de su lucha, pues hasta ahora ha  hecho todo lo que puede.

“Extraño todo lo que no pude hacer, viviré luchando, pero estoy en paz con mi conciencia. Lo que he logrado es un mérito mío y de todos los que me ayudaron, porque nadie hace nada solo”.

Sobre su estilo musical, destacó que se siente cómodo dentro de los géneros brasileños y que trata de ser “un artista nacionalista sin practicar la xenofobia”. Él, según contó, en sus canciones habla de sí mismo, de su vida diaria, de sus seres queridos, de hechos notables y de la música de otros compositores que admira.

Guinga, teniendo en cuenta su amplia experiencia, le recomienda a todos los jóvenes que quieran dedicarse a la música que trabajen en esta si tienen la posibilidad, pues en Brasil, por ejemplo, “la cultura quedó relegada a un segundo plano”.

“Creo en la fuerza laboral, independientemente de ganar algo de dinero con ella”, afirmó.

El guitarrista y compositor dijo que es “un honor” ser parte del festival Barranquijazz y que este “sirve para darle nobleza” a su currículum.

“La presencia del público es insustituible, pero la presentación virtual ha sido un gran estímulo para los artistas y nos ayuda a sobrevivir. En Colombia yo sé que hay muchos músicos de gran valor, del pop al jazz. Admiro mucho a una cantante que representa la música negra de Latinoamérica con maestría: Leonor Gonzáles Mina”.

Mónica Salmaso, por su parte, dijo que cuando canta siente que todo tiene sentido para ella, que nació para hacerlo. “Podría ser feliz en otra profesión, pero cantando estoy al servicio del encanto, la belleza, la celebración de la vida. Es una alegría dar a conocer las canciones que me emocionan”.

Para ella todo lo que mueve sus fibras se convierte en un referente de alguna manera, sin embargo ha escuchado y estudiado a compositores y cantantes brasileños, a cantantes de jazz estadounidenses, y a artistas como Simón Díaz, de Venezuela, y Mercedes Sosa, de Argentina.

“Me hubiese gustado haber conocido a Gabriel García Márquez, y sueño con cantar algún día ‘Falso juramento’ de José Barros”, confesó.

Mónica es una cantante de música brasileña que incorpora sus influencias en su personalidad musical, por lo que describió como un honor el hecho de haber estado en un escenario con Guinga y cantar sus composiciones.

“Guinga ocupa para mí el lugar de los compositores más importantes de la música brasileña. Desde que lo escuché por primera vez, reconocí algo grande en él, tiene una personalidad musical absolutamente única que representa para mí el milagro de la apropiación de los mejores referentes de la historia de la música proyectados para el futuro, con los caminos que su música propone”.

La brasileña, considerada como una de las mejores voces jóvenes del país, ha grabado e interpretado canciones con artistas como: Edu Lobo, Eduardo Gudin, José Miguel Wisnik, Marlui Miranda, Nelsón Ayres y la Orquesta Sinfónica de Jazz de Sao Paulo.

Afirmó que es clave que los jóvenes que deseen incursionar en la música “lo hagan con todo su mejor, mayor y más amoroso esfuerzo”, que intenten hacer un camino del que no se arrepientan, que respeten sus límites y sus personalidades.

También sostuvo que pasar este año sin arte sería inviable e inhumano, por lo que felicita las iniciativas para mantener los horarios de los festivales de música de manera virtual, pues, aunque no sean conciertos presenciales, permiten una audiencia aún más amplia.

Mensaje enviado Satisfactoriamente!
REPORTAR UN ERROR O SUGERENCIA