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Perfil 03 de Noviembre de 2018

El sueño americano que cumplieron Karen y Esther

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Foto: Archivo particular

La amistad es el valor que prevalece entre Karen y Esther dentro del ámbito laboral y fuera de este.

Loraine Obregón Donado - Instagram:@soyloraineo

Las dos barranquilleras viven en Estados Unidos. Juntas trabajan como abogadas para Latinoamérica de una de las cadenas de restaurantes de comida rápida con mayor número de franquicias en el mundo, según Forbes.

Haber estudiado Derecho no es lo único en lo que coinciden las barranquilleras Karen Luna y Esther Silva. Las dos también trabajan de la mano como abogadas para Latinoamérica de Subway, la red de franquicias más grande del mundo, según la revista Forbes. Mientras Karen tiene a cargo la dirección del departamento legal de la oficina regional de Subway Latinoamérica y el Caribe, Esther aporta a la compañía asistiendo en la negociación de contratos comerciales, protección de la marca y diversas iniciativas comerciales y de mercadeo para América Latina.

En entrevista, Luna agrega que dentro de las áreas en las que se desenvuelve está la de litigios, un campo en el que llevan a cabo la contratación de abogados externos para garantizar el resultado en la defensa de los intereses corporativos. 

“La gama de procesos legales es diversa, desde arbitraje y homologación de laudos arbitrales, hasta acciones de uso indebido de marcas y competencia desleal. En nuestro rol de protección a la marca revisamos las estrategias de mercadeo de la región; así como la implementación de programas de leasing, de lealtad y servicio a domicilio, entre otros. Manejamos la contratación de proveedores de alimentos, productos, equipos y servicios para la región”.

Por su parte, Silva señala que siempre está expuesta a innumerables oportunidades para facilitar y apoyar la visión corporativa de la compañía en diferentes países con idiomas y entornos políticos y culturales diversos. Es, como ella lo denomina, una experiencia enriquecedora.

Pero, ¿quiénes son en esencia Karen Luna y Esther Silva? La primera en mención se define como una mujer disciplinada, con alto nivel de empoderamiento en cada uno de los roles que desempeña en su diario vivir. Se considera, además, “amiga de sus amigos” y dedicada al cuidado de sus hijos: Alessandro, de siete años, y Carlotta, de cuatro.

Por otro lado, Silva asegura que su característica principal es su fe arraigada en Dios y destaca que dentro de sus virtudes está la disciplina, la dedicación, la pasión por el estudio, la humildad y la disposición de siempre aprender. Además, dice que disfruta su faceta como mamá al lado tanto de su hijo, Juan Daniel, como junto a los dos hijos de su esposo: Sebastián, de 10 años, y Emily, de 16.

Ahora bien, las dos residen en Miami, Estados Unidos, junto a sus compañeros sentimentales y aseguran que vivir en esta sección del mundo les permitió comprobar que el sueño americano es real en la medida en que las personas trabajen con ahínco y aprovechen cada una de las oportunidades. Como prueba de ello hoy gozan de sus empleos.

“Es importante entender que no todos llegamos a este país bajo las mismas circunstancias; así que para muchos lograrlo requiere de un esfuerzo mayor”, manifiesta Luna, de 37 años.

Asimismo, Silva, también de 37, indica que Estados Unidos es un país con innumerables oportunidades para los que se esfuerzan y aclara que alcanzar el sueño americano llegará a tener límites siempre y cuando los trace quien lo anhela. 

“Cada inmigrante trae su maleta de sueños y cuenta su historia de acuerdo al enfoque y dedicación que emplee para conseguirlos. Como en todos los países, se destaca quien corre la milla extra, quien aprovecha las oportunidades y está dispuesto a pagar el precio”.  

 Las dos extrañan su tierra natal, Barranquilla. De esta Karen asegura añorar a su familia, el sabor de la comida, específicamente el mote de queso hecho en casa de sus padres, y la alegría que no se puede tocar pero sí sentir en el barranquillero. Y aunque la separan muchos kilómetros de distancia, afirma que al año visita a ‘Curramba la Bella’ de dos a tres veces, sobre todo porque le resulta vital que sus hijos aprendan de su cultura y costumbres, aunque en ocasiones sea complicado por la jornada estudiantil.

Esther Silva y Karen Luna coinciden en que trabajar de la mano y desempeñarse en su profesión les permite calificar su experiencia como gratificante.

Esther extraña todo, su familia, las interminables charlas con sus amigas de la infancia, la gastronomía y la calidad de vida que le brinda la capital del Atlántico. Y pese a que no visita con frecuencia su terruño, tiene la meta trazada de volver.

Karen cree que las cualidades que necesita una persona para crecer en un cargo relacionado al que ella desempeña, además de ser dedicada, disciplinada y abierta a los cambios, son el liderazgo, la habilidad para resolver problemas, el apetito para tomar riesgos y la excelente comunicación.

Según Karen...

“Para ser abogada de un modelo de franquicias se necesita liderazgo y disciplina, entre otros”.

El sueño americano para Esther...

“Cada inmigrante trae su maleta de sueños y cuenta su historia de acuerdo con la dedicación que emplee”.

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