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Perfil 23 de Junio de 2018

El sabor que une a la familia Lapeira Pumarejo

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Foto: Orlando Amador Rosales

José Carlo Lapeira, Leticia Pumarejo, José Gabriel y Valentina Lapeira posaron en la sala de su casa, ubicada en el norte de Barranquilla.

Daniela Murillo Pinilla- @DanielaMurilloP

José ‘El Tigre’ Lapeira le inculcó a su núcleo familiar la importancia de comunicar tradición y unión en un plato. Además, el barranquillero compartió sus nuevos proyectos culinarios y a experiencia de disfrutar su legado gastronómico con sus hijos.

Con nostalgia y orgullo el barranquillero José Gabriel ‘El Tigre’ Lapeira todavía recuerda el momento en el que aprendió a cocinar su primer plato: una avena que preparó en compañía de su abuelo Ricardo. Desde muy pequeño asegura que sintió una afinidad indescriptible con sus abuelos paternos, pues afirma que ellos fueron quienes lo introdujeron a la cocina, una de sus pasiones más grandes. 
 
“Ellos siempre estaban pendientes de que nosotros, sus nietos, quedáramos satisfechos y que disfrutáramos de un buen plato de comida. Así comenzó mi afición por la culinaria, pensando que era una actividad que realizábamos cómo mínimo tres veces al día y con la que siempre soñé inculcarle amor y calidez a mi familia”, contó. 
 
Es por ello que, luego de estudiar Administración de Empresas en Estados Unidos, volvió a Barranquilla para unir su afición por los negocios y la cocina en un solo proyecto. Su primera empresa fue un restaurante en el que empezó haciendo almuerzos, con el pensamiento de ofrecer “una propuesta innovadora, a la vanguardia de las tendencias gastronómicas e incluyendo tecnología de punta”. 
 
La familia de cocineros posó junto a su mascota, Mia. 
 
De la industria restaurantera pasó a la rumba. Desde muy joven sintió fascinación por el baile, por la manera como el barranquillero suele derrochar su alegría con la música y por “la energía impresionante” que se vive constantemente en una discoteca. Se asoció con unos amigos e inauguró en una casa del barrio Villa Campestre “una disco con concepto tropical, rodeada de palmeras y un ambiente casual y relajado”. Al poco tiempo emigró con este proyecto para crear La Quinta, una discoteca que se convirtió en el escenario de lanzamientos de álbumes musicales de artistas de la talla de La familia André, Polo Montañez y Silvestre Dangond. 
 
Luego de algunos años y varios proyectos conquistados, José Gabriel tuvo la necesidad espiritual de rescatar nuevamente ese legado culinario inculcado por sus abuelos paternos. Esta vez se inspiró en la comida italiana y en las más de 25 salsas que había creado con su esposa en casa. Así fue como creó, en compañía de otros dos socios, el restaurante Mia Italy.
 
Viajar es una de las actividades favoritas de la familia Lapeira Pumarejo. 
 
“Empezamos a experimentar con ingredientes, a obtener salsas ricas en sabor, muy suaves y con ingredientes frescos. Desde un principio quisimos que fuera un restaurante sin lujos, sin pretensiones, que fuera familiar y habitual. Nuestra inspiración es el concepto de comida divertida, que básicamente dice que un bocado siempre será diferente al siguiente. En octubre cumpliremos un año de haberlo abierto”, afirmó. 
 
Un legado por compartir
 
Pero ‘El Tigre’ no ha conquistado solo sus distintos triunfos en la industria. Junto a él permanecen su esposa, la valduparense de “corazón barranquillero” Leticia Pumarejo, y sus hijos José Carlo y Valentina. 
 
“Desde muy pequeños les enseñé el valor de la cocina y los puse a practicar recetas sencillas con ingredientes como el huevo. Ellos siempre se sentaban junto a mí para ver atentamente cómo cocinaba. Los Lapeira tenemos descendencia del Mediterráneo y creo que en parte esa es la razón de llevar la gastronomía en la sangre. Para nosotros salir a comer siempre será un viaje a los sentidos”, compartió. 
 
La disciplina y la constancia son dos virtudes que han ayudado a la familia Lapeira Pumarejo a cumplir cada uno de sus metas en la gastronomía. 
 
Frente a esto, Valentina agrega que desde que era pequeña empezó a incursionar en la dinámica de trabajar en las cocinas de los restaurantes. 
 
“Cuando a mi hermano y a mí nos iba mal en el colegio, como castigo nuestros papás nos mandaban a trabajar en un restaurante chino que teníamos por aquel entonces. Mi hermano era el barman y yo era mesera. Lo mejor de todo es que éramos muy felices e incluso tiempo después tuve la oportunidad de conocer a Nancy Cabrera, quien era una de las chef de uno de nuestros establecimientos. De ella aprendí varios aspectos sobre repostería. En el 2014, creé Tona’s Bakery, un emprendimiento de venta de postres”, contó la barranquillera. 
 
José Carlo no se queda atrás. Él lidera Saiko Poke , un proyecto de comida oriental y bowls a domicilio con ingredientes orgánicos, frescos y sin frituras. 
 
Pero si hay un plato que caracteriza a esta familia de cocineros es la tradicional ‘Paella de El Tigre Lapeira’. José Gabriel asegura que el boom con este plato empezó luego de que una vecina le diera a su papá una “buena receta”. Tiempo después se apropió de la fórmula de su padre y le agregó sus propios ingredientes. Incluso su esposa, Leticia, la aprendió a cocinar. 
 
“Un día tuve la idea de empezar a comercializarla y darla a conocer por encargos en reuniones y demás. Hoy día hemos preparado paella hasta para celebraciones u ocasiones de 250 puestos. Hacemos la paella valenciana, paella negra con tintes de calamar y la paella huertana, sin proteínas”, explicó Leticia. 
 
Un homenaje 
 
Como tradición, cada celebración del Día del Padre la viven juntos como familia. Leticia afirma que, entre los tres, le preparan a José Gabriel su desayuno preferido, lo despiertan con globos y  con “un escándalo” que organizan con ollas, cucharas y demás utensilios de cocina. En la noche suelen organizar una cena para compartir con varios familiares. 
 
Próximamente participarán juntos en un proyecto culinario que involucrará las fortalezas en la cocina de cada miembro de la familia. 
 
De igual modo, en este día especial, Valentina y José Carlo siempre aprovechan para homenajear a su papá, reafirmar su cariño hacia él y resaltar la manera como siempre “encuentra una solución ante las adversidades”. 
 
“Yo admiro su determinación y la manera como consigue cada meta que se propone. Se ingenia maneras para llevar a cabo cada uno de sus proyectos. No se cansa, un día de él tiene como 60 horas”, estableció Valentina. 
A la hora de decidir cuál es el plato que más les gusta de su papá, no logran ponerse de acuerdo pues se consideran “seguidores fieles” de todos sus platillos, pero destacan el cochinillo, el pepper steak y el puré rústico. 
 
Por el momento, José Gabriel asegura que están trabajando en un proyecto gastronómico que involucre las fortalezas en la cocina de cada miembro de su familia, pues su propósito es ver crecer a Barranquilla como una ciudad destacada en la industria de restaurantes. 
 
“Me considero un barranquillero 100% juniorista. Me gusta viajar, pero no puedo estar por fuera de mi ciudad por más de 15 días. Me encanta caminar por sus calles y me gusta mucho la calidez de la gente”. 
 
Pasión por los viajes...
 
Una de las actividades que más disfruta hacer la familia Lapeira Pumarejo es viajar por el mundo y conocer los sabores ocultos de cada país. José Gabriel se deleita probando una “infinitud de platos”, para recrearlos luego en la cocina de su casa. Además, afirma que entre los cuatro tienen un libro de recetas en el que están plasmadas algunas de las preparaciones de sus manjares más preciados.

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