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Millennials 14 de Febrero de 2020

Los diseños que motivaron a emprender a dos amigas

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Foto: César Bolívar

María Alejandra Uribe y Mary Ellen Martínez crearon una marca de ropa femenina. La primera es abogada y la segunda diseñadora e interiores. La amistad es su pilar principal.

Loraine Obregón Donado - Instagram:@soyloraineo
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Reza un adagio popular que “quien encuentra a un amigo encuentra un tesoro”. Y es precisamente lo que la abogada María Alejandra Uribe, de 35 años, y la diseñadora de interiores Mary Ellen Martínez, de 38, han experimentado. Las dos se conocen —en sus palabras— desde siempre. Sus padres han mantenido una amistad de muchos años, así que al llegar al mundo crecieron juntas como si fueran primas.

Cumplir la mayoría de edad les permitió encaminarse en carreras profesionales diferentes, pero sus estilos y amor por la moda afianzaron el vínculo de las dos, llevándolas a unir sus “súper poderes” para crear una marca de ropa femenina llamada Kleid, que en alemán traduce vestido.

“Las dos compartimos el sentido por la estética y por la moda desde siempre. Cuando nos encontrábamos en cualquier lugar nos piropeábamos lo que llevábamos puesto. Yo, además de ser abogada trabajé por 10 años en fundaciones y en ONG. Me gustaba estar bien vestida, así que mi plan favorito era comprar telas para mandarme a hacer diferentes atuendos. Y para mi sorpresa, cuando la gente me preguntaba por algo que lucía, yo decía que me lo mandaba a hacer y se antojaban”, cuenta María Alejandra.

En el caso de Mary Ellen, luego de culminar su carrera se dedicó a trabajar como docente de preescolar, mientras la moda estaba latente en su vida. Por hobby se dedicaba a asesorar a sus amigas para que vistieran acertadamente en cada ocasión.

Las dos relatan que, un día cualquiera, sus esposos, Alberto Caparroso y José Dávila, les propusieron que se arriesgaran a emprender. En enero de 2016, en un contexto festivo, las dos coincidieron y lo conversaron. Mientras María Alejandra le comentaba que quería hacer algo relacionado con la moda, Mary Ellen la escuchaba atentamente. A los tres días de haberse cumplido el encuentro decidieron unirse para empezar el proyecto de sus sueños.

“Cuando formulamos la idea de negocio tuvimos claro que queríamos hacer solo vestidos, que fueran para toda ocasión y netamente femeninos. El ADN de la marca es diseñar para todo tipo de mujer, así que sacamos piezas que pueden usar niñas de 14 años hasta señoras de 75. Contamos con una gran variedad, desde los vestidos camiseros en algodón, vestidos más casuales para el diario hasta otros ideales para asistir a un matrimonio”, relata María Alejandra.

Manifiestan que al principio, cuando la empresa tomaba forma, tuvieron el privilegio de que las puertas que tocaban se les abrían y cada decisión traía consigo frutos. Era —como las dos lo dicen— bendición tras bendición.

“La primera colección nos demoramos haciéndola seis meses, logramos sacar 75 piezas y todas se nos vendieron el mismo día del lanzamiento. Al principio era más sencillo porque pensábamos en hacer una colección tras otra, pero todo fue creciendo mucho más; incluso, en Cartagena, Montería, Valledupar, Medellín y Bogotá las multimarcas nos solicitaban nuestros vestidos. Ante esto nos dimos cuenta que al crecer debíamos estructurar mucho más nuestro negocio”.

En 2018 crearon una junta directiva en la que, además de conformarla, hacen parte sus esposos, una asesora estratégica, un contador, un asesor de negocios y un analista financiero. Constantemente procuran realizar reuniones para socializar el plan de negocio con metas específicas, analizar la estructura y lograr un orden.

“Somos apasionadas de la moda, pero creo que lo más difícil de todo esto ha sido sentarnos a costear, a hacer flujo de caja y un presupuesto de las ventas. Y así como hemos crecido, somos conscientes de que debemos hacer crecer el equipo, de hecho, estamos en busca de dos nuevos integrantes”.

Las barranquilleras posan en su oficina, situada en el norte de Barranquilla. Dicen que en ese espacio plasman sus ideas.

Mary Ellen asegura que en la marca las dos se encargan de diseñar cada traje. Buscan la inspiración de sus colecciones en los elementos que tienen en su entorno, llevándolos a las estampaciones, los colores y los diseños.

“Siempre buscamos contar historias en nuestras colecciones. Tuvimos una llamada Incontro, que relataba un encuentro de amor en la Costa Amalfitana (...) gracias a Dios las dos estamos en la misma sintonía, así que nos complementamos y nada sale al mercado si no estamos de acuerdo; diseñamos como si cada prenda fuera para nosotras. De momento comercializamos en una tienda virtual y, en Barranquilla, lo hacemos en una tienda física”.

Todas sus prendas son confeccionadas en un taller tercerizado, ubicado en capital atlanticense. En temporadas de mucha producción cuentan con el trabajo de 15 madres cabeza de hogar y en cuanto a la parte textil, aseguran que emplean telas nacionales e internacionales.

Este par de barranquilleras, además de ser emprendedoras y amigas, son madres y comadres. María Alejandra tiene cuatro hijos: Alberto Mario, de 11 años, Juan Manuel de 7, y las mellas Mariana y Paulina, de dos. Por su parte, Mary Ellen es mamá de Valeria, de 14 y Martín, de 10.

“Mellen es muy tranquila y yo igual. Juntas disfrutamos comer, comprar y hablar. El éxito de este proyecto, siendo amigas, creo que está en que las dos le hemos metido corazón. Ya estamos exportando a Estados Unidos, Panamá, Costa Rica, España, Guatemala y pronto entraremos a Ecuador”.

Su nueva colección de vestidos, que lanzarán en abril, la titulan Antoinette y está inspirada en María Antonieta, reina de Francia en 1700. 

Mary Ellen manifiesta que emprender no es tan sencillo como se piensa, pues —para ella— se necesita tener ganas y mantenerse firme para no dejarse derrumbar aunque el día se torne gris. 
“Pienso que cuando uno ama lo que hace, los días malos se sobrellevan sin ningún problema”, sintetiza María Alejandra.

Para María Alejandra...
“Pienso que cuando uno ama lo que hace, los días malos se sobrellevan sin ningún problema”.

Según Mary Ellen...
“El éxito de nuestra empresa está en que las dos le hemos metido alma y corazón”.

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