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Millennials 14 de Diciembre de 2019

Geraldine Lustgarten: la moda como un estado de ánimo

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Foto: Orlando Amador

La mujer glamurosa que camina por las calles de Nueva York y la creatividad de las colombianas define el concepto estético de esta barranquillera. Esta es su historia.

Sharon Kalil - @sharondkalil
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Una estética refinada, sólida y coqueta para la mujer latina propone Geraldine Lustgarten en sus diseños. La joven barranquillera le huye a la homogeneidad, por lo que después de vivir durante siete años en Nueva York regresó en 2016 a Colombia con la intención de abrir una empresa de diseño y crear prendas con estampados y estilos diferentes.

Asegura que la moda tiene el poder de cambiar el estilo de ánimo de las personas. De hecho, su encanto radica en hacer sentir especial a las mujeres que lucen sus prendas.

“El objetivo, en mi caso, es resaltar la belleza de las mujeres y lo mejor de ellas a través de mis diseños”.

Geraldine, que también es conocida por ser crítica de moda y bloguera, recuerda que desde pequeña se dio cuenta que sentía fascinación por el arte, el estilo y la ropa. Este amor, recuerda, nació gracias a su madre, quien coleccionaba ropa, zapatos y revistas de moda que la mantenían al tanto de las tendencias mundiales.

“Me interesaban las manualidades, la creación de mis propias prendas, entre otras actividades que dejaban ver mis aptitudes por esta área. A mis 16 años hice mi primer diseño con retazos de tela de colores diferentes que puse sobre una falda de jean. No tengo como una edad precisa en la que haya descubierto la moda, pues siento que siempre ha sido parte de mí”.

Después de ese primer diseño, Geraldine se dedicó a crear sus vestuarios para cumpleaños, bodas y demás eventos especiales. “En los eventos hacia toda una producción. Diseñaba mi look completo con cartera y accesorios, y si necesitaba unos zapatos los pedía tal  y como quería. La primera colección que presenté fue en Parsons School of Art and Design, en Nueva York, donde me formé. Hice para mi tesis un concepto genial con chaquetas en lana y blazers, y fue todo un éxito”.

Resalta que su viaje a la Capital del Mundo aportó a su vida una transformación a nivel personal y profesional, pues pudo “refinar” y “madurar” sus gustos, entender las temporadas y las tendencias, comprender las diferentes culturas y sus formas de tratar las prendas.

“Mi estilo es mitad Nueva York y mitad Colombia. De Nueva York aprendí a abrir más la mente, a arriesgarme con las tendencias y de mi país recaté el ver coquetas y femeninas a la mujeres, porque el querer verse bien siempre es algo que caracteriza a las latinas”.

Ahora el objetivo de Geraldine, de 28 años, es explorar todos los mercados hasta llegar al éxito total con su marca, que fundó en 2017. “En la actualidad estamos centrados en vestir a la mujer para ocasiones especiales, pues para mí es importante que se sientan importantes nada más que teniendo mi prenda. Para mí ser mujer es ser todo, creo que cada día la mujer tiene mucha presión, pero somos capaces de sacar todo adelante”.

Un año y medio después de haber creado su marca presentó por primera vez una colección en Colombiamoda, experiencia que describe como un reto que la hizo ser aún más perfeccionista de lo que era con su trabajo. “Me acuerdo que ese día pasaron muchos imprevistos: me cambiaron las modelos, la canción de la presentación, el maquillaje, peinado, etcétera. Tuve muchas expectativas, pero el resultado no fue lo que esperé en ese primer evento”.

La muestra recibió el nombre de Metamorfosis, que fue un viaje por la trasformación de su cuerpo desde la gestación hasta la adultez, dándole protagonismo a una patología congénita que sufrió desde pequeña.

En cuanto al trabajo de su marca en Los Ángeles y  en Colombia, comentó que lo único que se diferencia es la selección de colores en los diseños, por ejemplo, en la ciudad estadounidense exhibe las prendas en colores oscuros, blancos y azules oscuros, y en la Costa resalta más las lentejuelas, los colores brillantes, etcétera.  

Ahora bien, la joven cuando deja de lado los hilos, las telas, los metros y los alfileres, disfruta meditar, hacer ejercicio en el gimnasio, ver películas en Netflix, viajar e identificar costumbres culturales. “Trabajo mucho y cuando no lo hago trato de hacer relaciones públicas. A mí me encanta salir con gente de mi gremio, de pronto una periodista, influenciadores y diseñadoras de moda, por ejemplo”.

Como mensaje final, Geraldine recalca que “es muy difícil” emprender, “pero se puede lograr con mucha paciencia, disciplina y persistencia”, es decir, los tropiezos son parte del camino. Sobre todo, “se deben tener muy claros cuáles son los objetivos antes de crear un emprendimiento”.

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