EL HERALDO SUSCRÍBETESuscríbete a EL HERALDO
El id es:node/155312
Millennials 08 de Febrero de 2020

Ernesto Palacio y su proyecto con sabor a chocolate

El usuario es:
Foto: Orlando Amador Rosales

El barranquillero creó una chocolatería en la ciudad hace más de dos años. A través de esta involucra el arte y ofrece cursos en los que enseña a manipular esa materia prima.

Loraine Obregón Donado - Instagram:@soyloraineo
Compartir:

En su chocolatería, un espacio moderado en tamaño y un poco glacial, Ernesto Palacio, de 36 años, se sienta en el piso cruzando sus piernas mientras sonríe y manifiesta que es allí donde encuentra comodidad, antes que en un sofá o en una silla lujosa.

Un aroma a cacao ambienta el lugar. Ernesto suspira y luego aclara su garganta para decir que la cocina es su pasión. Estudiarla le dio la oportunidad de adentrarse a un mundo parecido a la Fábrica de Chocolate de Willy Wonka, conocido como Compañía Nacional de Chocolates.

“Yo conocía sobre el chocolate, pero esta empresa me llevó a enamorarme del producto. Recuerdo que un día cualquiera me encomendaron la presentación en vivo de un templado de chocolate y, aunque en la escuela adquirí un conocimiento muy básico sobre esto, cuando me preguntaron que si sabía hacerlo, sin pensarlo dije que sí. Después de haber aceptado busqué tutoriales y encontré a un chocolatero que sabía la técnica y del que aprendí, es más, me sorprendí por cómo pude hacerlo. Luego llegué a México a hacer un curso de Chocolatería con el chocolatero José Ramón Castillo, el mismo que había visto en YouTube. Al culminarlo regresé a Colombia, nuevamente a la Nacional de Chocolates, donde logré especializarme más en este ámbito”.
Con un brillo especial en sus ojos, el barranquillero relata que al cumplir cierto tiempo en la Nacional de Chocolates, en su interior guardó el deseo de crecer en ese lugar, pero en un cargo más alto. No obstante, las circunstancias le dibujaron otra realidad, así que a partir de ese momento tuvo el anhelo de regresar a su tierra natal para crear empresa.

“Cada día que pasaba exploraba mucho más el chocolate, así que creo que la empresa me llenó de muchas ideas, como tener claro el mercado colombiano para montar un negocio bien pensado. También me dio alas para volar y sentir la necesidad de crear algo en el que pudiera proponer cosas diferentes. Por otro lado, José Ramón me hizo caer en la cuenta de que yo quería ser como él, pero en Colombia”.

Antes de regresar a Barranquilla, Ernesto entendió que la ciudad era poco chocolatera, así que se retó a sí mismo para demostrar que aquí se podía trabajar un chocolate que luciera, aunque se tuviera en contra el clima, un brillo especial y un sabor único. Y es así como emergió Brunna Chocolatería hace dos años y medio, un proyecto personal que se fue convirtiendo en uno familiar.

Y aunque empezó desde cero, el destino se fue encargando de encaminarlo y demostrarle que sí había valido la pena desarmar su vida para arriesgarse a hacer lo que quería.

“En los primeros meses fue complicado, no tenía trabajo estable y en algunas ocasiones los productos se me dañaban. A su vez, tener la idea clara me costó trabajo, así que me dedicaba a pensarla en horas de la noche, y buscaba diseñadores gráficos para que me guiaran en toda la parte visual”.

En los inicios de su empresa de chocolate se dedicó a involucrar el arte, apostándole a los colores vibrantes, pintando cada uno de sus empaques, incluso, cada uno de sus bombones de vaciado, pero estos últimos con manteca de cacao pigmentada, haciéndoles un trazo de color oscuro a los lados y un tono más claro en el centro, logrando una alegoría a lo masculino y lo femenino, y a lo delicado y lo fuerte.

rnesto asegura que en todo este proceso el chocolate le ha permitido encontrar muchas habilidades que tenía guardadas. Este es su hobby y es precisamente el que lo ha llevado a la música cada vez que trabaja o diseña uno de sus bombones, al arte cada vez que pinta y a la moda para entender lo que hay en tendencia. 

Sus bombones multicolores cuentan con un relleno hecho con crema de leche, frutas y especias naturales, además de una capa fina de chocolate semiamargo. En sus productos también sobresalen las trufas y otros bombones en forma de labiales, que además de ser deliciosos, hidratan los labios por la manteca de cacao y los maquilla,  debido a que al frotarlo con el calor de la piel se desprende su color.
“Es un reto mantener mis chocolates en el clima de Barranquilla, así que siempre cuido la temperatura de donde los fabrico y los mantengo”.

Ernesto dice que crear empresa da miedo, pero “se debe insistir y persistir”.

Tiene como propósito educar en torno al chocolate. Así que, además de endulzar la vida de la gente, también la “endulza” con sus conocimientos, dictando talleres en ciudades como Barranquilla, Medellín, Bogotá y Cali. En estos se dedica a compartir el proceso de elaboración de sus delicias.

“En el mundo hay personas que le temen a compartir sus saberes por miedo a que otro copie, pero a mí no me preocupa ese pensamiento porque yo tengo claro que aprendo para compartir información. El año pasado formé a más de 100 personas”.

Ernesto señala que sus productos han logrado llegar a eventos organizados por la embajada de Colombia en Uruguay, por Francesca Miranda en el lanzamiento de una nueva colección de novias en Nueva York (Estados Unidos), y a un congreso de cacaoteros.

Manifiesta que al momento de crear un negocio el miedo siempre aparecerá, pero es importante que en medio de este sentimiento aparezca el enamoramiento por lo que se quiere alcanzar. Dice que otro truquito es insistir, persistir y volver a intentarlo las veces que sean necesarias.

El chocolate es para él su todo, el que, sin jurarlo en un altar, estará con él hasta el día de su muerte.

Lo nuevo de su negocio. Ernesto no desperdicia el tiempo. Actualmente trabaja en su línea de pastelería con chocolate. A su vez dice que, como su voz debe ser un conductor para que la gente conozca más del cacao en Colombia, este año le apuntará a una gira nacional de cursos que estará acompañada de algunas visitas a fincas cacaoteras de diferentes regiones del país. 

 

 

Temas tratados

Mensaje enviado Satisfactoriamente!
REPORTAR UN ERROR O SUGERENCIA