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Millennials 28 de Septiembre de 2019

Adriana Ortega y Andrés Vanegas unidos por el amor y la odontología

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Foto: Orlando Amador

Esta pareja, ambos de 26 años y barranquilleros, inició esta carrera durante el noviazgo. Luego crearon su propio consultorio en la ciudad para poder brindar diferentes servicios en la salud bucal de sus pacientes.

Octavio De La Hoz Pérez @octaviodelahoz
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Nueve años atrás, dos jóvenes iniciaron su carrera de Odontología en la Fundación Universitaria San Martín. Corrió la primera clase de biología, en la que Adriana Ortega y Andrés Vanegas empezaron a tener sus primeros acercamientos, según recuerdan. En voz del odontólogo, el flechazo de cupido fue instantáneo, pues quedó enamorado a primera vista por la sonrisa de Adriana.

Sin embargo, la timidez de ambos hizo que la formalización de la relación se diera hasta final de ese semestre. Un amigo se dio cuenta del enamoramiento de ambos y fue quien los acercó e hizo que confesaran su atracción. A partir de allí, los jóvenes odontólogos forjaron una relación que cumple nueve años.

Las razones para empezar la carrera de Odontología fueron diferentes. En el caso de Andrés, su relación con la disciplina se desarrolló por la profesión de sus padres, quienes son técnicos dentales, por lo tanto, ha tenido un acercamiento con los dientes y con los equipos médicos desde su niñez.

Por su parte, Adriana contó que antes de entrar a esta profesión, su sueño siempre fue ser diseñadora de modas, pero su madre le comentó que esa carrera era solo para las personas famosas y con mucho dinero. Ante este argumento, decidió apostarle a la Odontología, de la cual terminó enamorándose por todos sus campos de acción.

“Pensé que solo se enfocaba en los dientes, pero me di cuenta que la carrera va más allá de eso. Terminé convirtiendo esto en mi sueño y lo estoy viviendo en estos momentos”, comentó Adriana.

Pedida de mano

Tras ocho años de relación, en los que los barranquilleros se prepararon profesionalmente y compartieron numerosos momentos agradables, tomaron la decisión de unir sus vidas en 2018.

“Lo planeé bastante aunque al principio no sabía qué hacer en la propuesta de matrimonio. Con meses de anticipación compré el anillo y se me ocurrió la idea de proponérselo un 10 de septiembre porque era su cumpleaños. Busqué unos mariachis el día anterior y me paré en su casa a las 11:50 p.m., a la espera que fueran las 12:00 a.m. Mi suegra fue mi cómplice”, contó Andrés.

En pijamas y con lagrimas en sus ojos, Adriana aceptó poner en su dedo el anillo que selló su unión, y con el cual, en la actualidad, celebra su primer aniversario de casados. A partir de allí, sus proyectos personales se fueron alineando para trabajar juntos en lo que más les apasiona.

Trabajar de la mano con tu pareja 

Emprender en una relación amorosa no es una tarea fácil. Luego de finalizar su carrera y obtener su título de Odontólogos Generales, los especialistas de la salud bucal decidieron que era el momento de tener su propia empresa.

“Como cualquier egresado empezamos buscando trabajo. Como es usual se dificultó poder encontrar un lugar que recibiera nuestros servicios. Hasta que un día, un tío nos hizo ver que no era necesario salir a buscar un empleo. Lo mejor era que usáramos nuestros conocimientos para crear un consultorio propio. De esa manera nació Biodentist”.

Comentaron que al principio el emprender fue difícil, debido a que al mismo tiempo encontraron trabajo en un municipio cercano, entonces debieron repartir el horario para sacar adelante su proyecto.

“Hubo más responsabilidades, pero todo lo hicimos con la mejor disciplina”, rescató Adriana.

Sin embargo, la vida de una pareja que emprende junta supone un gran reto.

“Creo que lo más difícil de tener un trabajo con tu pareja es no mezclar lo personal con lo laboral. Afortunadamente hemos sabido manejar esto de la mejor manera. Por ejemplo, cuando estamos en consulta con alguno de nuestros pacientes, evitamos el tratarnos con apodos cariñosos. Preferimos referirnos como doctor y doctora”, contó Adriana.

En sus tiempos libres, los cuales son pocos según manifestaron, disfrutan buscar restaurantes nuevos para salir a comer y también compartir con sus familias en reuniones y en sitios como la playa.

Con su consultorio dental este equipo de la salud bucal busca seguir creciendo como profesionales para que su trabajo continúe cosechando el éxito que tienen hasta el momento.

“Queremos ofrecer un servicio de calidad y con múltiples opciones a nuestros pacientes. Seguir mejorando nuestro equipo tecnológico, abrir más sedes en la ciudad y en otras partes del país. Mis pacientes son mis amigos. Me gusta entablar una confianza con ellos y que salgan felices de sus consultas porque muchos no se sienten bien cuando tienen que ir a una cita odontológica”, dijo Andrés.

Agregó que uno de los retos de su profesión es sobrellevar el temperamento de los pacientes, por lo que aseguró que en su profesión también se asume el papel de psicólogo “para poder manejar el carácter de cada una de las personas que pisan nuestro consultorio”.

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