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La Cita Positiva 03 de Marzo de 2018

Bulling es un gran problema

El usuario es:
Sandra Leventhal

En las últimas semanas hemos escuchado con relativa frecuencia de riñas entre estudiantes de diferentes colegios. Esta es otra cara en la lista de acoso y maltrato escolar. El matoneo es un gran problema por cuanto es una detonante de sufrimiento para aquel que es víctima de este. Lleva a la sensación de tristeza, dolor, maltrato soledad y sufrimiento.

Aquel que lo sufre, vive con miedo, enfrenta todos los días el agobio de sentirse perseguido, burlado y en general amenazado por aquel que constantemente lo ofende, lo amenaza o lo lleva a hacer cosas que no desea. Incluso puede tratarse simplemente de vivir permanentemente con la sensación de sentirse inadecuado.

¿Cómo detectar si tu hijo está siendo víctima del matoneo?

Las primeras señales podrían ser muy sutiles. Pero se comienza a ver un desgano a la hora de ir al colegio, el chico se vuelve irritable y comienza a buscar excusas para faltar, se nota triste y apático y no frecuenta amigos del colegio, más bien crea vínculos externos que son más difíciles de encontrar. Duerme mal y comienza a sentirse cansado, su alimentación cambia y su apariencia personal decae. En casos más extremos comienzan a aparecer golpes y el joven las enmascara con excusas de caídas o situaciones similares. También su rendimiento académico y/o deportivo decae considerablemente.

¿Porqué hay chicos dispuestos a maltratar a otros?

Son varias las ocasiones en que estos chicos que maltratan, están a su vez siendo maltratados y es una forma de liberar frustración, otros están buscando atención de manera negativa y sienten la necesidad de adquirir poder. Podría ser que ellos se sienten inadecuados y en el maltrato se reivindican con ellos mismos sintiendo una falsa sensación de superioridad dañando a otros. Muchos matoneadores han sido matoneados y buscan victimas para vengarse y redimir su propio dolor.

¿Qué podemos hacer?

Ante todo escuchar a nuestros hijos y ayudarlos a desarrollar fortaleza interior, respaldarlos incondicionalmente y enseñarles a ser estratégicos a la hora de enfrentar este tipo de situación. La salida más eficaz es evitar al matoneador y no caer presa de su juego de poder, es decir no contestarle, no mostrarle su poder y no darle importancia, la indiferencia es una excelente herramienta.

Enfrentarlo con firmeza, y preguntarle para que está haciendo esas demostraciones de fuerza, esto es muy difícil para los chicos, pero con el apoyo de los padres se puede adquirir el valor suficiente para comenzar a colocar estas barreras de protección.

Ayudarle al joven a construir una fuerte y sólida autoestima, recordándole sus fortalezas y resaltándole sus posibilidades, decirle palabras ofensivas como por ejemplo preguntarle si es esto o aquello o cuestionarlo de por qué se deja, solo lo hace sentir más vulnerable y no ayuda. Él necesita respaldo.

Se necesita de un amigo para no sentirse tan solo y esto podría hacer toda la diferencia.


sandraleventhal@gmail.com

 

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