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Invitado 29 de Agosto de 2020

Los ‘trazos de Colombia’ que Liliana Martínez expone en el exterior

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Foto: Cortesía Liliana Martínez

Su arte busca alejar el país y el Caribe de los estigmas de la ignorancia. Actualmente trabaja en una “ruta gastro artística”.

Loraine Obregón Donado - Instagram:@soyloraineo
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La pintora y muralista Liliana Martínez, de 39 años, es “color puro”. Lo es porque así define su arte, el cual asegura encubarlo dentro de sí, encontrándolo siempre sin mayor esfuerzo y disfrutándolo cada vez que su retina se topa con un lienzo en blanco, representado en paredes, zapatos, chaquetas, bancas y tazas.

Nació en Cali, se crio en Barranquilla y su cercanía con el Caribe la llevó a considerarse ciudadana del mundo. Desde los 19 años ha cruzado fronteras, tocando territorios como Chile, Estados Unidos y Alemania; este último es donde hoy día reside junto con su esposo Bastian Bratenstein y sus dos hijos: Victoria, de 7 años, que es artista, y Nicolás, de 4, que es deportista. Proviene de una familia de artistas, en la que destaca a su abuelo, el maestro Efraím Martínez, considerado “un excelente impresionista y pintor de paredes”.

“Él siempre estuvo muy presente, a pesar de que en vida no alcanzó a estar junto a mí. Fue indudablemente una influencia enorme para mí y un gran orgullo. Siempre me impactaron sus colores y sus murales, fue un gran visionario (...) su ejemplo fue el comienzo de mi formación como artista. Desarrollé la pintura a una edad temprana y perfeccioné mi técnica con una beca de la Escuela de Arte del Distrito de mi ciudad (...) mis temas principales son la riqueza cultural de mi país y la extraordinaria naturaleza de América Latina”.

Martínez asegura que para dedicarse a su profesión se requiere de mucha confianza y de seguir la voz de ese instinto inherente en el ser humano. También dice que se debe tener claro el punto de vista sobre lo que se desea expresar, así como arriesgarse a tocar puertas. Pero sobre todo, está el hecho de creer en sí mismo y de darle valor al trabajo propio, sin dudas. 

“Yo creo que cuando vi la expresión en la primera persona que adquirió algo hecho por mí, me di cuenta que este era mi camino. Siento que alguien que te da esa clase de confianza merece que te arriesgues y expongas tu talento como lo que es, porque al final del día es un voto de fe”.

Algo que la distingue es su destreza al pintar en vivo durante sus exposiciones, pues encuentra fascinación cuando involucra al público en el proceso creativo de su trabajo. Es abstracta y en ocasiones impresionista, aunque no lo hace intencional, solo deja fluir esa magia que surge al momento de entrar en acción con sus pinceles. Básicamente desenfoca su mirada y poco a poco le va dando forma a sus trazos.

La naturaleza es su gran inspiración. Asegura que en cada una de sus obras, sobre todo en los murales, busca que la gente se transporte. Normalmente trabaja con el acrílico, pues ama “lo humilde y lo noble que es con quien lo usa”.

Observar previamente el espacio donde estará su obra es para ella fundamental, especialmente porque una pared o un lienzo le hablan, la dirigen. No suele emplear bocetos previos, pues tiene inspiraciones en su mente, más no una idea fija preconcebida.

“Yo creo que lo que me hace diferente responde a lo que pienso de mí como artista, que siempre  lo baso en lo que me expresan las personas que aprecian mi arte como, por ejemplo, mi uso del color, el trazo, la expresión que tienen mis animales, en fin, creo que mi mirada es única y eso es especial”.

Tichoart es su seudónimo y eso tiene una explicación. Llevar el apellido de su abuelo era poner sobre sus hombros un peso muy grande, así que pensó en algo más personal. El “Ticho” tiene que ver con el nombre que usaba su hermana mayor para referirse a ella cuando era una niña, y ese sentimiento de libertad de su niñez es lo que le da el arte cada vez que pinta.

En 2018 realizó varias intervenciones en la capital del departamento del Atlántico. Empezó en Sabor Barranquilla con Alexandra Castro Repostería, con la Alcaldía Distrital y la Gobernación del Magdalena. Luego lo hizo en varios sitios públicos como el bar Bourbon Street, el Centro Comercial Viva, la Feria Internacional del Libro (Librac) y Barranquilla Fashion Week. También estuvo en algunas comisiones con el Junior de Barranquilla. Cerró ese año con una obra en Bogotá, en la Casa de Nariño, y otra obra y pintura en vivo en un escenario internacional, en París (Francia), en la Feria Maison & Object, en el stand de la Gobernación del Atlántico.

En Alemania no ha parado de pintar. Asegura que allá aprecian sus colores y la luz que le brinda a los espacios.

“Acá he tratado de mostrar a Colombia y al Caribe como lo que realmente son, lejos del estigma; con colores y paisajes privilegiados. A la fecha he realizado cuatro exposiciones, todas en ciudades del estado de Baviera, que es donde vivo. Mi última exposición la llamé  #colombiabeyondpabloescobar, en la que intenté mostrar piezas de nuestra cultura y nuestra naturaleza”.

Tiene pleno convencimiento de que el arte no son solo cuadros, murales o esculturas. Asegura que va más allá y que con facilidad se mezcla con la vida misma, convirtiéndose en una sola. Tiene muy pocos referentes en este ámbito, pero sin duda su abuelo lo es, así como la barranquillera Isabella Garman. Admira mucho a los que en el anonimato se han atrevido a dejar su huella en una calle.

“Pienso que en Barranquilla aún falta, culturalmente hablando, más espacios de desarrollo para los artistas. Sin embargo, estamos dando grandes pasos con los artistas del graffiti y las participaciones de artistas locales, como Álex De la Torre y Julián Martínez, en muestras internacionales. Espero que cada año sigan abriendo más puertas y teniendo el apoyo de la región para mostrar sus obras”.

Martínez sueña con seguir provocando curiosidad sobre Colombia a través de su arte, incitar a que visiten el país, que lo vean con sus propios ojos. De momento se encuentra trabajando en la creación de una “ruta gastro artística”.

“La mayoría de mis murales en la región se encuentran en restaurantes, donde la comida latina juega un papel importante. Hay cocina peruana, del Cono Sur, amazónica y colombiana, así que quiero hacer esta ruta para mostrar mi arte y la historia detrás de nuestra rica gastronomía. También estoy junto con alcaldías locales de Baviera, embelleciendo espacios públicos tales como paradas de buses y parques”.

Ella sin duda disfruta todo lo que está relacionado con crear, reparar y rediseñar espacios en casa, así como tener contacto directo y constante con la naturaleza. 

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