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Invitado 06 de Octubre de 2018

El extranjero que le apostó a un producto colombiano

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Foto: Orlando Amador Rosales

Patrick Powers da a conocer que para incursionar en la industria de licores se necesita tener espíritu emprendedor, ser perseverante y paciente.

Loraine Obregón Donado - Instagram:@soyloraineo

Patrick Powers creó junto a sus hermanos una marca colombiana de ron, que ha recibido el primer lugar en las competencias de licores premium más importantes del mundo.

Como un deseo por cumplir  en memoria de su padre, los norteamericanos con raíces irlandesas, Patrick, Jim y Brian Powers crearon hace 10 años la marca Parce Rum. Esta idea de negocio lograron materializarla en Colombia después de tres años del fallecimiento de su padre y surgió en medio de una conversación que entablaron acompañados de buenos tragos de licor.
 
Hoy Parce Rum, el ron colombiano que ganó seis distinciones en el World Spirits Competition 2015 de San Francisco y se impuso como número uno sobre 169 licores de todo el mundo, cuenta con una historia que Patrick recuerda con agrado, pues asegura que en la materialización de este el camino se tornó complejo y la vida les regaló muchas enseñanzas.
 
Y es que todo empezó a entretejerse desde el momento en que Patrick pisó Colombia, hace 25 años, una visita que tuvo como fin llegar a Medellín en busca de materia prima en el sector de fundición de hierro, para luego exportar a Estados Unidos. 
 
“Desde ese momento me di cuenta que el colombiano es buen trabajador y cuenta con recursos naturales de buena calidad. De hecho, la marca Colombia tiene buena fama en el mercado mundial, así que se me ocurrió convencer a mis hermanos para crear un buen ron de esta nación”, señala el empresario, quien cautivado por las riquezas del país se radicó en suelo colombiano y formalizó un hogar de cuatro hijos al lado de una paisa.
 
Al lograr el consenso con sus parientes, que el paisa Jaime Uribe se uniera como socio, que los dos maestros roneros colombianos Brojen y Arthur Fernández Domecq decidieran realizar el ron y obtuvieran los permisos para crear en Armenia, Quindío, el producto de destilado blanco, pusieron en marcha una estrategia de medioambiente que consistía en sembrar árboles. 
 
“Luego de haber creado la marca hemos sembrado cerca de 4.000 árboles nativos en Antioquia, Quindío y Córdoba. Esto porque vemos con preocupación que los paisajes extraordinarios que tiene Colombia han sufrido afectaciones a causa de la deforestación”.
 
Ahora bien, Powers dice que aunque para él y para sus hermanos fue un riesgo lanzarse al mercado sin conocer la industria de licores, asegura que lo asumieron porque “hay que dejar de lado la ‘parálisis’ producto del análisis”. Esta dice que le resta posibilidades al emprendedor, aunque reconoce que es de suma importancia ser prudentes sin dejar que el tiempo pase y la idea quede suelta.
 
“Consolidar una empresa de licores en Colombia cuando el monopolio del Estado es tan fuerte, era como tener en frente a un gran jugador en contra. Es más, cuando empezamos, pese a ser un producto con sello colombiano, no podíamos venderlo en el país, así que le apuntamos a la exportación. Cuando decidimos exportar a Estados Unidos tuvimos que esperar los permisos del Gobierno que se tomaron hasta tres años (...) En la actualidad el ron Parce es una obra en honor a papá y una labor de amor hacia este país. En cada envase de 8 y 12 años embotellamos la experiencia colombiana en relación con la belleza de los paisajes y de la gente, pues es un licor para compartir entre amigos y para todas las personas”, destaca Powers, quien en su tiempo libre también trabaja con la Selección de Antioquia de Béisbol. 
 
La competencia de San Francisco, según Powers, fue útil en 2015 para darle renombre a su producto y les permitió llamar la atención del Gobierno para que por primera vez empezara a comercilizarse en Colombia. 
 
“Gracias a esto los medios de comunicación lo divulgaron y las personas se enteraron que el mejor ron del mundo era colombiano, pero si estaba en el país y quería comprarlo debía sacar una visa de los Estados Unidos, porque no se vendía aquí. Después de un año la ley de licores cambió y pudimos empezar a vender el ron que al crearlo quisimos que fuera el mejor de Colombia para el mundo, y terminó siendo el mejor del mundo para Colombia”. 
 
Después de recibir el aval en mención, señala que han trabajado para conseguir los permisos en cada departamento y desde hace seis meses han entrado en el departamento del Atlántico. A mediados del mes pasado recibieron  los títulos de Mejor bebida blanca añejada de la muestra y mejor ron, los dos otorgados por New York World Wine & Spirits Competition. 
 
 

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