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Música 15 de Diciembre de 2017

Así fue ver a Bruno Mars en El Campín

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Foto: Cortesía Ocesa

El artista hawaino deleitó a los asistentes con su baile y canto, además de su destreza para tocar instrumentos como la guitarra.

Daniela Fernández Comas @danielaferco

Una periodista, en condición de asistente, relata cómo vivió el primer concierto del cantante de música pop en Colombia, entre bajas temperaturas y una romántica propuesta de matrimonio.

Revisar los medios de comunicación de la ciudad es lo primero que hay que hacer cuando a un concierto en El Campín se va a asistir.
 
Los cierres viales para llegar a la zona y el estado del tiempo durante la tarde y la noche serán esenciales tener en cuenta antes de llegar al destino. Si llueve, hay que estar preparado. Si cierran calles, hay que salir más temprano de lo pensado. Y si hará frío, es definitivamente importante ir bien abrigado. 
 
Así tuve que hacer para poder ir a ver a Bruno Mars. El estadio de fútbol de Bogotá, Nemesio Camacho El Campín,  era el escenario, un lugar con experiencia en recibir artistas nacionales e internacionales y llenar sus localidades al máximo.
 
Decía la boleta, previamente comprada en www.tuboleta.com, que el espectáculo iniciaría a las 7:15 p.m. con el grupo telonero (DNCE). Las puertas abrirían a las 3 p.m. 
 
Con estos datos se puede tener idea del tiempo y escoger el transporte. Teniendo en cuenta que en esa ciudad se presentan largos trancones, decidí salir a las 2:30 p.m., en un carro particular que me llevó, y al final me recogió. Me parecía lo mejor, ya que no iba acompañada de personas que supieran al dedillo el manejo del tránsito allá.
 
Llegué una hora después, con la certeza de que no llovería, pero no fue así. Apenas me bajé del carro una pequeña llovizna cayó sobre mí. No dudé en comprar un delgado impermeable, con la cara del artista impresa. Pero duró solo un minuto. No volvió a llover.
 
Con la información leída iba preparada para dirigirme a la vía de acceso para mi localidad. Todo fluyó muy bien y cerca de las 4:30 p.m. ingresé.
 
Una vez adentro solo quedaba esperar. Cabe resaltar que no busqué un lugar frente a la tarima hasta que no había ubicado visualmente los baños y puntos de comidas. Ahí sí me podía disponer a pelear un puesto. Y digo pelear porque si bien uno se sienta pacientemente contando las horas para que el cantante salga a escena, hay quienes, por desespero, comienzan a empujar para lograr mejor visibilidad. 
 
Las horas pasaron y las luces bajaron. 7:15 p.m. marcaba el reloj cuando DNCE subió al escenario, con la voz de Joe Jonas. Así, la agrupación animó a los asistentes durante 45 minutos.
Por supuesto, no era el momento más esperado, pero el corto show estuvo muy aplaudido por la audiencia. 
 
Faltaban 30 minutos, según lo estipulado, para ver a Bruno. Tiempo suficiente para ir al baño, comprar algo de comer y volver. Y a las 8:38 p.m. histeria total. La oscuridad de El Campín se iluminaba nuevamente, esta vez con las pantallas a cada lado del espacio central.
 
Peter Gene Hernández hacía su entrada triunfal. Y aunque todos los conocen como Bruno Mars, sus más fieles fans portaban carteles con corazones junto a su nombre real.
 
El paso del 24k Magic 'world tour' por Colombia comenzaba, y los asistentes más se emocionaban. 'Finesse' fue la primera canción con la que Mars inició su repertorio preparado. 16 canciones para enamorar aún más al país con sus románticas melodías y hacer saltar y gritar a más de uno con las bailables.
 
Fue con el segundo tema y el que le dio el nombre a la gira, '24k Magic', que el estadio vibró. Un juego de pirotecnia en cada de corte importante de esta canción subió la histeria. El público enloqueció. Las bolsas entregadas a quienes arribaron temprano tomaban protagonismo. En ellas, indicaciones para acompañar la presentación con divertidas bombas eran tomadas en cuenta, demostrando el momento especial entre el cantante y sus fans.
 
No hizo falta 'Grenade', 'Marry you' y 'Locked out of heaven', entre otras canciones que han posicionado al artista como el Príncipe del pop, pues Rey solo hay uno: Michael Jackson. Y como Michael Jackson, Mars se movía a lo largo y ancho del escenario. 
 
A ritmo de 'Runaway baby', el cantante de 32 años mostró sus dotes para el baile. Esos que le dio el nacer en Honolulu, en una familia de músicos. 
 
Pero el baile solo fue uno de los atractivos de este espectáculo. Las notas a capela también estuvieron presentes. 
 
 
Momentos románticos que también dieron pie para que Juan Pablo Pinedo, un barranquillero de 34 años, se llenara de valor y le propusiera matrimonio a su novia, Natalia, de 32. “Fue al comienzo de 'Just the way you are'. Me arrodillé y le pedí que se casara conmigo ¡y me dijo que sí! Ella se muere por Bruno Mars y el momento coincidió”, contó Pinedo.
 
Y del romance pasó al baile, de nuevo, con su banda 'The Hooligans'. Se despidió de Colombia con 'Uptown funk', pirotecnia y un “¡Te quiero, Colombia!”, haciendo gritar a los asistentes.
 
Un espectáculo de canto, baile y fuegos artificiales que hicieron olvidar el frío, tumultos y dificultad para salir del estadio. Un concierto de ensueño que ojalá algún día todos puedan ver y disfrutar del mejor showman que, a mi parecer, tiene la música actualmente: el inigualable Bruno Mars. 

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