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Hobbie 08 de Agosto de 2014

Un recorrido natural en Paddle Board

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Foto: José Torres

Antes de empezar haga estiramientos y manténgase hidratado en el recorrido. Puede pasear de una a dos horas, según su estado físico.

Inguel De La Rosa Vence / @ingueljulieth

Explorar nuevos paisajes, sin duda, es un plan tan relajante como entretenido. Ahora imagine hacerlo adentrándose en voluminosos cuerpos de agua.

Subirse en una tabla de remo permite una actividad deportiva y ecológica de la que usted, sin importar su edad y condición física, puede disfrutar. Claro, si sabe nadar.

“Es el papá del surf, el ‘paddle board’ es un deporte muy completo porque trabajas todo tu cuerpo, tren inferior y superior, y al mismo tiempo te acercas a la naturaleza”, dice David Ibern, instructor de la escuela Kiya Kitesurfing, en Prado Mar.

“Esto cumple con la terapia del siglo XXI: salir al aire libre, hacer un deporte y encontrarte con la gente”, agrega Kenneth Loewy mientras rema junto a su hija y un grupo de amigos en la Laguna del Totumo.

Existen varios estilos: surf, de carrera, como actividad competitiva, y libre para dedicarse a pasear simplemente.

“Si vas de paseo necesitas una tabla de tres metros de largo y unos 80 centímetros de ancho. La de surfear es más corta, más delgada y más curva de punta a cola para dominarla. Y las de carrera sí son más largas y con buen espesor para mayor flotación”, explica Ibern.

Si es amante del yoga, busque una tabla de 7, 5 a 14 pulgadas y medite sobre ella mientras inhala aire puro.

Disfrute de la práctica en la posición que desee: de pie, acostado o arrodillado.

Esta variante del surf es una práctica suave, ideal para fortalecer las coyunturas y las caderas.

En clases, puede aprender a virar, a desplazarse arrodillado o acostado con el remo en el pecho y, si es en el mar, saber cómo entrarle a la ola.

Al practicar, use pantalonetas de surf o un vestido de baño cómodo. Úntese bloqueador y póngase licras y gorras si quiere protegerse del sol.

Siguiendo las recomendaciones del surfista, es mejor practicarlo “con poco viento y, si es fuerte, ir a su favor. Conocer muy bien el lugar para saber si hay piedras o arrecifes, y usar chalecos salvavidas en caso de no estar seguros de las condiciones”. 


Clases: ponerse de pie en la tabla puede ser tan sencillo como avanzar en ella. Si quiere aprender con un experto, puede recibir clases de una hora en Kiya Kitesurfing, pagando 40 mil pesos. O alquile los equipos por 30 mil pesos la hora. Aquí, una tabla cuesta entre 900 y 1800 US, y un remo entre 100 y 350 US. Informes: www.kiyakitesurfing.com

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