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Hobbie 03 de Febrero de 2017

Coleccionar muñecas vestidas del Carnaval, una práctica de mucho color

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Foto: John Robledo

Anabolena en la terraza de su vivienda, rodeada de unas de las muñecas disfrazadas y vestidas de Carnaval.

Loraine Obregón Donado

Medianas y grandes, su colección está conformada aproximadamente por 130 muñecas vestidas y disfrazadas con los atuendos de las reinas del Carnaval, un gusto que según ella le ha exigido tiempo, dedicación y creatividad.

Cuando llegué a casa de Anabolena Narváez Nuño, mi mirada se perdió entre la decoración de su fachada y algunas muñecas con disfraces y vestidos coloridos que adornan su terraza. Estando ahí me senté en una silla y mis neuronas empezaron a trabajar, recibiendo y transmitiendo información percibida a través de mis sentidos. Como primera reacción, dibujé una sonrisa en mi rostro y no dudé en exclamar en tono alto: ¡Dios mío, son tantas muñecas!
 
Acto seguido, me dirigí a Anabolena, quien me señaló cada una de las muñecas que por años ha ido coleccionando con los disfraces y vestidos de las ex reinas del Carnaval de Barranquilla, no sin antes explicar que todo empezó en 1978, cuando su única hija tenía tres meses de nacida.
 
 “Una amiga le hizo una fiesta a su hija de cinco años y a mi mamá se le ocurrió hacerle a mi hija el vestido de la reina del Carnaval de ese entonces. Al año siguiente ya no le quedaba, por lo que me sugirió que se lo pusiera a una muñeca y a partir de ahí empezamos a confeccionar los vestidos y a colocárselos a las muñecas para decorar la casa en esta festividad”, recordó Narváez conmocionada.
 
Luego de mostrar una sonrisa discreta con la que buscó esconder su dentadura, Anabolena expresó que las primeras piezas de su colección fueron el congo, garabato y la cumbiambera. Con estos, le dieron paso a un hobby que tanto a su madre, como a ella les brindó la satisfacción de recibir en el 2002, el primer lugar como la mejor casa decorada de Carnaval.
 
“Todos los años, el día de la Lectura del Bando sacamos las muñecas para decorar la fachada de mi casa. Mi mamá es la encargada de coser y entre las dos escogemos cuál es el diseño que se va a hacer, aunque la verdad es que particularmente tengo fascinación por los de cuadritos, los que tienen flores y cintas. Cuando ya está confeccionado yo le doy los detalles, le coloco la pedrería, lo decoro y lo bordo en caso de que lo requiera”, agregó. 
 
Además, contó que le gusta trasladar el vestido de la reina del Carnaval de Barranquilla de cada año a una muñeca, porque esto le resulta una distracción que la llena de pasión.
 
 
Anabolena revive año tras año los recuerdos de cada Carnaval, a través de sus muñecas que lucen los atuendos hechos por la mamá.
 
 
“Yo decoro la terraza con las muñecas vestidas para mí y porque me gusta cuando las personas se me acercan a preguntarme cuándo las voy a colocar. La verdad eso me alegra el alma, aunque es un ajetreo grande y termino cansada. Esta zona de la casa es como la sala y para que quede bonita se necesita tener mística y mucha creatividad”, aseguró entre sonrisas.
 
Para vestir a las muñecas. Según la barranquillera, su ritual anual es esperar que el año empiece, observar los vestidos de la reina vigente y escoger entre todos los que luzca. Previo a confeccionarlo, inicia la etapa en la que la búsqueda de los materiales resulta ardua y toma su tiempo. 
 
Los apliques y cada detalle son creados con materiales llamativos y en algunos casos,   reciclables. Añadió que ocho días antes, aproximadamente, camina y cotiza en distintos lugares de telas y pedrería, y si no encuentra lo que busca, pregunta, pues la pena no la abruma. 
 
Sobre las muñecas, dijo que estas las compra desde octubre hasta diciembre por cantidad y reconoció que es selectiva, porque siempre busca que la muñeca cuente con rasgos parecidos al de la reina del año. Al tener el resultado final de la muñeca, la agrega a su colección.
 
El cuidado. Para conservarlas, Narváez las ubica donde el sol no tiene gran incidencia. Cuando las recoge para guardarlas,  les limpia la cara y el cuerpo. Si tienen el cabello sucio, se los lava con champú y las peina. Luego, limpia los vestidos y las forra con bolsas plásticas. Por último, las acomoda una atrás de otra en una estructura grande que le hizo su  hermano.
 
Dentro de su colección, hay muñecas que lucen el vestido de las beldades Patricia Abello, Maribel Fernández De Castro, Ana María Donado, Cristina Felfle, Julia Carolina De la Rosa, María Alicia Gerlein, Daniela Donado, María Margarita Diazgranados, Daniela Cepeda, Margarita Lora Gerlein, Olga Lucía Rodríguez, María Gabriela Diago, Marcela Dávila, Andrea Jaramillo, Marcela García, entre otras.
Este año su mamá y ella realizarán el vestido que lució la actual reina del Carnaval, Stephanie Mendoza, en la lectura de El Bando. 
 
Actualmente, Anabolena junto a su mamá se encuentran en la recolección de materiales y confección del diseño de ‘Fefi’ Mendoza, una muñeca que se sumará a la colección.
 
 

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