EL HERALDO
Facebook Twitter Instagram You Tube Google+
SUSCRÍBETE
El id es:node/132691
Relaciones 03 de Diciembre de 2014

“La pérdida de una mascota se sufre como la de cualquier ser querido”

El usuario es:

Foto: Shutterstock y archivo particular

En muchos casos un perro se convierte en la única compañía para una persona. Ahí los lazos de amor son mayores.

Alejandro Rosales

El bolivarense Bernardo Martínez, de 42 años, afirma que aaunque se considera una persona fuerte lloró mucho cuando Vito se le perdió en el sector de Bocagrande, en Cartagena.

Vito no es su hijo, es su perro raza Shih Tzu, pero como él se lo explicó a Revista Miércoles, es como si lo fuera. —No joda, yo viví en Bogotá 25 años y hace un poco más de dos meses regresé a Cartagena a vivir por problemas de presión—.

Vito, de 14 años, se perdió el pasado domingo 26 de octubre y Bernardo difundió la noticia por varios medios de comunicación y ofreció una remuneración de un millón de pesos por su retorno sano y salvo. Hoy la mascota y su amo están nuevamente juntos.

Una persona que escuchó la noticia fue tres días después hasta la puerta de su casa y se lo entregó.

“Si me hubieran pedido 5 millones yo los habría dado, se lo juro (…) No me preocupa el día en que Vito muera, uno se va haciendo a la idea, me preocupaba el calor, que estuviera pasando hambre, eso era lo que me estaba matando. El domingo que desapareció cayó un aguacero en la noche y yo no sabía si estaba bajo techo, si estaba sufriendo, eso es muy fuerte”, cuenta el hombre.


Bernardo Martínez cuenta que Vito, su perro, tiene 14 años de vida.

El caso de Bernardo y Vito tuvo un final feliz, pero cuando por una u otra razón se debe afrontar la pérdida o fallecimiento de una mascota, ¿es normal sentir el mismo dolor que se experimenta cuando es una persona?

Para la psicóloga costeña Haychelt BenitoRevollo esa sensación que se experimenta es completamente normal porque se integra a esa mascota como un miembro más del núcleo familiar.

“Al darle ese poder de ser parte de nuestra familia, la mascota es aceptada como un hijo y de hecho las responsabilidades en el cuidado de ese animalito son las mismas. Hay que estar pendiente de su alimentación, horarios, recreación, salud, que se asemejan a la crianza. Por esto es  normal el desarrollo del apego”.

Vivir el duelo

Ante el fallecimiento de una mascota hay que hacer el ejercicio del entierro físico y emocional tal como sucede con cualquier ser querido, sostiene Haychelt. Esto—agrega— hace parte del desprendimiento y aceptación de su proceso. “Es un ser vivo que llegó a dar momentos de afecto, felicidad y compañía, cosas que a veces un ser humano no lo da a sus seres queridos. Entonces, al suplir esas necesidades emocionales tan importantes también merecen el ritual del entierro y es normal que sintamos el dolor por la pérdida”.

Advierte la especialista que hay personas que se pueden quedar ancladas en la pérdida de su mascota y no vuelven a tener otra el resto de su vida porque no la superaron. Otras —comenta— pretenden suplirla con otra mascota y eso es todavía peor porque se disfraza el dolor.

Señala la psicóloga que hay que vivir el duelo con todas sus etapas que incluyen negación, aceptación y reconciliación con la realidad.

Sin cementerio para enterrar mascotas


Enterrar a una mascota es fundamental para superar el proceso de duelo.

En la capital del Atlántico no hay como tal un sitio específico, y con la normatividad legal, destinado para enterrar mascotas. Así lo aseguró en diálogo telefónico con Revista Miércoles Jackeline Reina, directora del Departamento Técnico y Administrativo de Medio Ambiente en Barranquilla, Damab.

La funcionaria expresó que desde su dependencia tampoco conoce proyectos futuros para tal fin o un protocolo establecido.

La falta de un ‘cementerio de mascotas’, no permite que las personas que pierdan a esos seres vivos queridos en Barranquilla y su área metropolitana (Soledad, Malambo, Puerto Colombia y Galapa), lleven a cabo el ritual del entierro, que es fundamental para superar el duelo, tal como lo explicó la psicóloga Haychelt BenitoRevollo.

En Francia

Le Cimetière des Chiens (El cementerio de los perrros) queda  en la Isla de Ravageurs, localidad de Asnières-sur-Seine, cerca de París. Es el más antiguo del mundo y fue fundado por el abogado Georges Harmois, la periodista Marguerite Durand y el conde Alejandro Dumas en 1899.

Los tres eran reconocidos activistas que protegían la naturaleza. Allí se encuentran los restos de reconocidos perros como Rin Tin Tin. 

Etiquetas

Más de revistas