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Relaciones 07 de Enero de 2015

La comunicación sin palabras entre gemelos: genética y afecto

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Foto: Orlando Amador y Shutterstock

María Clemencia y Ana María Morales Sierra por ser gemelas manifiestan tener una cercanía sentimental mayor.

Alejandro Rosales

El día que Ligia Sierra se enteró que tendría gemelas su reacción fue ponerse a llorar, no de alegría sino de preocupación. Eran los tiempos en que no existían ecografías y otros adelantos que hoy garantizan en un alto porcentaje que los partos sean exitosos.

Meses después las gemelas nacieron en Bogotá y al poco tiempo sus padres se las llevaron a vivir a Barranquilla. Se llaman Ana María y María Clemencia Morales Sierra. Su parecido físico es impresionante y va más allá: su tono de voz, la misma cirugía de amígdalas, la pasión por la economía (ambas son economistas), los gustos musicales, la forma de vestir, el número de hijos que tienen (2 cada una), pero sobre todo la complicidad y dependencia que sienten entre sí.

Lo mejor de ser gemelos es la conexión natural y especial que hay entre dos hermanos que tienen una proximidad mayor, afirma María Clemencia. Sostiene que han desarrollado “una forma de comunicarse sin tener que hablar. Con una mirada, un gesto, una expresión” pueden intuir y saber con certeza que está pensando la otra.


En la mayoría de los casos los gemelos desde bebés muestran gran dependencia emocional el uno del otro.

Ana María no duda en decir que esto es tomado como un tabú porque su hermana y ella son dos seres diferentes e independientes, pero cuando la relación entre gemelos se ha construido de forma solida la comunicación en todos los sentidos es permanente.

“Generalmente los estados de ánimo, las situaciones espirituales y emocionales las percibo de una manera directa porque yo estoy muy cerca. Hemos tenido coincidencias en que nos enfermamos las dos al mismo tiempo, como nos pasó en una excursión del colegio”.

En un artículo periodístico de Investigation Discovery argumentan que para la psicología sí existe una conexión extrasensorial entre los gemelos que les permite comunicarse entre ellos sin decir una palabra, tal como les sucede a María Clemencia y Ana María.

“Para la psicología esto es posible porque estas dos personas convivieron en el útero cuando su aparato psíquico fetal era permeable. La conexión siempre será de inconsciente a inconsciente y podrá aflorar, sobre todo en situaciones de estrés o de riesgo para la vida”.

Añade la investigación que el hecho de haber nacido juntos crea un lazo “demasiado fuerte que para las pseudociencias” se trata de una  conexión telepática. Esta —argumenta— consiste en la transferencia de pensamientos o sentimientos entre individuos a través de la mente, sin el uso de los cinco sentidos. “En otras palabras, leer lo que el otro piensa y sentir lo que el otro siente”.

Simplemente amor

Sin querer encontrar muchas explicaciones que la ciencia todavía no prueba por completo, Ana María (la mayor por cinco minutos de diferencia) y María Clemencia lo simplifican al “amor profundo e imposible de describir con palabras” que sienten la una por la otra.

“Yo he aprendido de ella que los sueños son posibles cuando la voluntad está de por medio, que nunca hay que desistir de ellos”, dice la menor, mientras mira fijamente a su gemela.

Ana María —por su parte— contesta que lo que más admira de su hermana es su lealtad, “ser una persona de una sola pieza, franca, transparente y justa”.

Dentro de la familia de estas dos “barranquilleras por adopción” hay en total ocho pares de gemelos entre primos y tíos. Una vez al año se encuentran y cuando esto sucede —cuentan—  las anécdotas son interminables, y la comunión y la risa se dibujan de la misma forma en sus rostros.

Cuando son mellos

A diferencia de los gemelos, los mellizos nacen de dos óvulos y dos espermatozoides que se fecundan en el mismo instante. En este caso cada feto crece en su propia bolsa amniótica y no siempre comparten la placenta. Físicamente tienen el parecido similar de dos hermanos comunes y corrientes.

Cuando son gemelos

La ciencia médica explica que en el caso de los gemelos estos son fecundados en el mismo óvulo y el mismo espermatozoide. Con el pasar de los días cada ser crece por aparte en diferentes bolsas amnióticas, pero por el momento mismo de su fecundación tienen una carga genética casi idéntica y uno parece físicamente la fotocopia del otro.

Habla el experto


Para el médico psiquiatra Patricio García, cuando se trata de gemelos monocigóticos; es decir que se derivan de un mismo cigoto, la conexión va más allá de lo aparentemente inexplicable.
“Existe la posibilidad de que un gemelo se comunique con otro a larga distancia a través de premoniciones, intuiciones o de corazonadas que es como llamamos este lenguaje, muchas veces inexplicable”, afirma García.

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