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Relaciones 09 de Abril de 2014

Esas conductas machistas que impulsan las mujeres

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Foto: Shutterstock

En países como Estados Unidos las mujeres practican más fútbol que los mismos hombres.

Alejandro Rosales /@alejorosalesm

“Ya llegó al tercer piso (a los 30 años) y no se ha casado. Tampoco tiene novio”. —“Uy, está quedada”—, respondió la interlocutora.

Esta conversación entre dos damas se desarrolló hace unos días en un café de la ciudad y no escucharla fue imposible por la cercanía de las mesas y el tono de voz de las protagonistas. Para mayor sorpresa del que oía lo que no le incumbía, o sea yo, la mujer de la que hablaban, con apariencia de ejecutiva, llegó hasta la mesa donde segundos antes despotricaban de su estado civil, saludó a las que allí estaban, pidió una bebida y conversaron por largo rato como si fueran viejas amigas.

Desafortunadamente no son pocas las mujeres en nuestra sociedad que terminan siendo más machistas que los mismos hombres con comentarios como el anteriormente narrado o el clásico:  “Es que los hombre no lloran”.

En otros escenarios llegan a justificar, incluso, la violencia contra su mismo género con comentarios insolidarios como el siguiente: “Si le cascaron por algo sería”.

Prueba de esto fueron las declaraciones entregadas al periodista Yamid Amat, nada más y nada menos que por una exsenadora de la República, Liliana Rendón, días después de conocerse que el exentrenador de la Selección Colombia Hernán Darío ‘el Bolillo’ Gómez le pegó patadas y puños a una mujer a la salida de un bar en Bogotá, en 2011.

“Uno tiene que mirar qué le generó esa reacción al Bolillo (…) yo no creo que él haya cogido una mujer y le haya cascado. Algo pasó, algo provocó (ella). Como le dije Yamid, nosotras para provocar estamos solas: somos muy necias y cuando decimos ‘a fregar’ no nos para nadie. Somos insoportablemente agresivas y provocamos reacciones como la que desafortunadamente tuvo esa noche el Bolillo”.

Hay que recordar que lo dicho por la excongresista recibió duras críticas por parte de la opinión pública y en las redes sociales. También cabe decir que el Bolillo, después de mucho llanto, carta de disculpa pública y una que otra entrevista, salió por la puerta trasera de la Selección.

Raíz patriarcal. La abogada, juez y activista por los derechos de la mujer y la violencia de género Carmen Beatriz Barros, afirma que en sus investigaciones ha identificado que la mayoría de conductas ejercidas por mujeres que promueven el machismo, tienen su raíz en un sistema patriarcal que se les incrustó en su inconsciente.

Dice la jurista que “no es que la mujer sea machista, más bien fue formada dentro de ese esquema” que a las nuevas generaciones le toca romper.

“Hay que construir un nuevo discurso. Hay mujeres que hoy piensan que la felicidad no radica solo en ser madres y tener marido, que luchan y se educan por una independencia económica (…) La idea es construir una nueva masculinidad con unos compromisos diferentes”.

Algunas de esas actitudes. Además de los ejemplos dados al principio nombraremos algunos  de eso comportamientos machistas, los más comunes, que patrocinan las mujeres.

El permiso. Aquí entran aquellas que someten sus planes y desarrollo social, profesional o académico, a la autorización de su pareja. Hace poco una modelo me dijo: “yo quería hacer esas fotos pero mi marido no me dio permiso”.

Apariencias. De este grupo hacen parte las mujeres que van a un restaurante o bar. Antes de entrar al sitio le dan el dinero a su compañero para simular ante el mesero o las amistades que él es el que paga la cuenta.

La ‘muelera’. Es la que piensa que el hombre siempre debe pagar la cuenta. No importa si ella tiene dinero para cancelar lo que consumió, o si apenas acaba de conocer al hombre.

La desesperada. Por consejo de su madre, esta mujer cuya edad oscila entre los 25 y 30 años se casa con el primero que encuentre. No importa si el tipo es un patán o ligeramente afeminado. Lo único que le interesa es decir que tiene marido.

La mucama. También por recomendación de la madre, abuelas o tías, asume que solo a ella le corresponde realizar los oficios del hogar, así tenga un trabajo de oficina con la misma intensidad que el esposo. Peor aún es que cuando llegan los hijos, a la niña le dice que a ella le corresponde obligatoriamente hacer esas labores, y al niño que simplemente se siente a contemplarla.

La tolerante. Este es un caso más común de lo que parece. Sabe que su marido o novio le es infiel y piensa que debe permitírselo porque eso hace parte de la diversión a la que él tiene derecho. Esta mujer no tiene en cuenta que su salud y vida corren constante riesgo por la promiscuidad de su pareja.

La mantenida. Esta mujer no hace nada por lograr su independencia económica y cree que su futuro depende de encontrar un marido que la mantenga. Con el paso de los años debe soportar cualquier cantidad de vejámenes y maltratos, solo porque él le da techo, ropa y comida.

PREJUCIO

Dentro del grupo de mujeres machistas están aquellas que no aceptan ver a una compañera de su mismo género realizando actividades tradicionalmente de hombres como jugar fútbol, cambiar la llanta de un carro o manejar un vehículo pesado. Estas damas inmediatamente encasillan a las que transgredan sus reglas como lesbianas o amachadas.

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