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Relaciones 09 de Agosto de 2017

El entorno y la eduación, las claves para potenciar habilidades en niños

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Foto: Shutterstock

Los niños creativos tienen más capacidad para resolver problemas, dicen los expertos.

Daniela Murillo

Cantantes, matemáticos, bailarines, pintores o investigadores. Durante la infancia, los niños suelen realizar actividades lúdicas y/o cognitivas con las que se sienten afinidad,  dinámicas que se convierten en estímulos indispensables para desarrollar sus habilidades y virtudes. 
 
De acuerdo con la psicóloga positiva Sandra Leventhal,  el origen y desarrollo de estas fortalezas en los niños está basado en un principio biológico.
 
“El ser humano desde la concepción y en su desarrollo empieza a generar una serie de estructuras físicas y mentales las cuales son las encargadas de crear el cerebro. Durante el crecimiento, las habilidades del niño se van estructurando unas sobre otras, es decir, lo que se aprende hoy en día, sirve para desarrollar habilidades en el mañana”, estableció Leventhal. 
 
Durante este proceso, la personalidad juega también un rol de suma importancia. Para la psicóloga educativa Juliana Pérez de Buendía, desde que los seres humanos comienzan a desarrollar este conjunto de rasgos y cualidades y empiezan a tener consciencia de sí mismos, inicia una fase donde se identifican los gustos e intereses afines que los llevan a encaminarse por ciertas actividades. 
 
“Todos los seres humanos nacemos con el potencial de desarrollarnos en todos los ámbitos, lo que pasa es que a veces el contexto en el que crecemos y nuestra parte biológica favorecen ciertos aspectos y no todos”, manifestó Pérez. 
 
Para detectarlas 
 
Según Sandra Leventhal, siempre ha existido la idea o preconcepción “errónea” de que los talentos nacen con la persona. De acuerdo a esta experta, “las habilidades que permiten el desarrollo de estas fortalezas se hacen y se desarrollan en el camino de la vida”. 
 
Para los especialistas el proceso de detectar habilidades en los menores debe partir del principio de reconocer que cada niño es un individuo que “no puede estar involucrado en un esquema preconcebido de lo que deberá ser ni seguir con un proyecto de vida que no es propio de él y que no se acomoda a sus gustos e intereses”. “Cuando los papás imponen sus sueños a los hijos esto termina agrediendo su felicidad y se ve evidenciado en fracasos académicos y en el deterioro del bienestar interior del menor”, añade Leventhal. 
 
 Mediante la observación, los padres y miembros del entorno educativo pueden determinar cuáles son las actividades que realizan libremente y con más frecuencia  los menores cuando están en su tiempo libre. 
 
La familia debe ser la principal aliada en el proyecto de vida del niño. 
 
“Por ejemplo, un niño que pinta constantemente es una persona que demuestra que disfruta esta actividad. A partir de esto, las personas de su entorno deben darle las estrategias y herramientas que necesita para que pueda desenvolverse de una manera más hábil en este campo”, añadió Leventhal. 
 
Para potenciarlas
 
En este orden de ideas, pese a que desde muy temprana edad los niños vienen con un andamiaje genético de habilidades, según los expertos, los grandes potenciadores son el entorno y la educación. 
 
“Debe haber un equilibrio entre los diferentes ámbitos con los que interactúa el menor. Una buena estimulación, mediante el juego, será una alternativa que le permitirá mostrar, desde su interior, sus intereses deportivos, literarios y creativos”, explicó Pérez. 
 
Frente a ello, es importante que los padres pierdan el temor a que sus hijos tengan espacios para aburrirse, puesto que es en ese espacio donde surge la creatividad y “un niño creativo tiene mayor capacidad de resolver problemas y administrar mejor los recursos”.
 
La personalidad es un rasgo que influye a la hora de determinar los gustos del menor. 
 
Fomentar la lectura como una actividad lúdica y que se hace en familia fortalecerá la capacidad de imaginar y soñar en los menores, además de los beneficios en su fluidez verbal y ortográfica, entre otros.
 
“La mejor manera de potenciar estas habilidades es dedicándole tiempo, compromiso y un esquema de trabajo al niño, en el que se puedan poner en práctica constantemente, de ese modo se reforzará lo aprendido. Es posible que llegue un momento donde pueda que el niño se aburra de hacer esa actividad, pero si ha desarrollado un verdadero talento, es responsabilidad de los padres ayudarlo a que no renuncie a sus sueños”, afirmó Pérez.
 
Buenos profesionales
 
De acuerdo a expertos, la detección y potenciación temprana de las habilidades y de los talentos en niños influye en la formación futura de profesionales estables y comprometidos. “Cuando un ser humano se encuentra motivado, es capaz de enfrentarse a los cambios y a las barreras que le presenten, una condición que les permite seguir luchando por sus propósitos y metas”, afirmó Leventhal. 
 
Consejos para los padres
 
-Organice jornadas de lectura en las que todos los miembros de la familia se integren.
-Evite sobrecargar académicamente a su hijo y permita que tenga tiempo libre para jugar en casa. 
-No presione ni le imponga a su hijo actividades que no sean de su agrado. 
-Si su hijo ha desarrollado un talento, apóyelo y aconséjele la importancia de ser persistente en cada actividad.
-Procure que su hijo se encuentre en una institución donde reciba educación en artes y deportes. 

 

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