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Relaciones 29 de Octubre de 2014

Cuando el sexo ni siquiera es una opción

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Foto: Shutterstock

Según los especialistas, en nuestro medio las personas son más reacias a hablar de los problemas que enfrentan en sus relaciones sexuales.

Alejando Rosales

Adornados con perejil italiano y champiñones el supuesto chef japonés Mao Sugiyama ofreció una cena en la que el plato principal eran sus órganos genitales: pene, testículos y escroto.

La fálica comida fue ofrecida el 13 de abril de 2012 y cinco personas pagaron 250 dólares, cada una, para probar el menú. La convocatoria la hizo el propio Sugiyama a través de su cuenta de Twitter para recoger la suma de 100.000 yenes.

Días antes del evento, el joven que en ese entonces tenía 22 años, se sometió a una cirugía emasculatoria. Al ser indagado del motivo que lo impulsaba, este declaró que era asexual y no sentía simpatía por ninguno de los géneros existentes.

Para la sexóloga y especialista en terapia de pareja Frauky Jiménez Mazo, una persona asexual es aquella que presenta un deseo muy bajo o nulo de sostener relaciones sexuales o sentir atracción sexual.

Afirma que contrario a lo que se piensa en el imaginario colectivo, estos casos son muy comunes, no hasta el  punto de cercenar sus órganos genitales como Sugiyama, pero si en relaciones de pareja que un día deciden cortar de raíz sus encuentros íntimos por la desaparición del deseo.

La cuenta en Facebook  Soy Asexual y Qué, describe que los asexuales poseen las mismas capacidades  y necesidades emocionales que cualquier otra persona, sólo que no sienten curiosidad por llevarlas al ámbito sexual.

Agregan en la cuenta que “un asexual puede enamorarse y establecer relaciones emocionales igual de intensas”, igual que sucede en una relación de pareja donde los individuos sí sienten atracción sexual.

Causas.  Aclara la experta que pueden ser varias las motivaciones que lleven a una persona a ser asexual, pero para definirlas con exactitud es imprescindible estudiar su historia clínica para hacer un buen diagnóstico. Las principales son las siguientes:

Hormonal. Según Frauky un paciente puede ser asexual por fallas en la producción de ciertas hormonas que son fundamentales para esa función. —Al tener un bajo nivel de andrógenos y por ende de testosterona (un tipo de andrógeno) no hay deseo sexual— comenta la sexóloga. Añade que esta hormona también está presente en la mujer, pero en menor cantidad.

Mental. En la parte psicológica una violación o primera relación sexual traumática, una educación moral, religiosa y sexual rígida donde se enseña que el sexo es sucio, malo o donde los padres o cuidadores le exigían pudor excesivo— sustenta la especialista, se puede desarrollar una personalidad asexual.

“Los papás no permitían a sus hijos que se tocaran los órganos genitales, que no se hablara del tema, que Dios los iba a castigar o que si se tocaban allá se les caería la mano, por ejemplo. Esto va castrando el cerebro erótico y las personas crecen creyendo que el sexo es algo sucio y que solo sirve para la procreación, o incluso ni para eso”.

Conflictos de pareja. De igual forma se presenta bajo deseo sexual hipoactivo secundario, es decir, en una época sí les gustaba el sexo pero a raíz de problemas con la pareja, maltrato físico, emocional y psicológico, le cogen aversión al sexo, por eso es secundario.

Sustancias psicoactivas.El consumo excesivo de drogas ilegales o de algunos medicamentos antidepresivos  reduce el deseo sexual o incluso puede desaparecer.

Otras. Algunas enfermedades, especialmente las que afectan el sistema nervioso, también pueden provocar que una persona sea asexual. Otras como la diabetes, el hipertiroidismo, sufrir de hipertensión, la fatiga y el estrés, reducen significativamente el deseo sexual.

Diferentes tipos

‘Soy asexual y qué’

En esta cuenta de Facebook aseguran que dentro de las personas asexuales existen diferentes clasificaciones. Están los románticos que sienten atracción emocional por otras. Estos a su vez se dividen en heterorrománticos, homorromántico, birromántico y panrromántico. Estos últimos se sienten atraídos estéticamente por otras personas independientemente de su género.

Caso de Mao Sugiyama

Para el psiquiatra y especialista en comportamiento humano Patricio García una conducta como la del joven japonés se conoce en psiquiatría y salud mental como automutilación o autoemasculación. “Esto denota un rechazo y una desintegración de la representación de la imagen del cuerpo. Denota también una relación caótica con el símbolo de la sexualidad en el varón que es el falo. No podríamos decir que estas personas son asexuales sino que tienen una perturbación mental severa como la esquizofrenia”.

El galeno añade que la sexualidad —que tanto disfrutamos— es muy frágil o vulnerable. Sostiene que  la gente, al sentir que algo le falta, en vez de adoptar una actitud prudente de esperar y consultarlo con un profesional, lo que intentan es forzar la respuesta del cuerpo y en esas condiciones muchas veces lo que hacen es traumatizarse psicológicamente, porque se convencen de que no pueden y a esa idea le dan un valor absoluto. “Ese tipo de pensamiento conduce a que el afectado tenga una inhibición de la respuesta sexual cuando intenta un nuevo encuentro. Finalmente pueden perder el deseo”.

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