EL HERALDO
Facebook Twitter Instagram You Tube Google+
SUSCRÍBETE
El id es:node/133215
Relaciones 11 de Febrero de 2015

Cuando el enamoramiento controla el apetito

El usuario es:

Foto: Shutterstock

Las parejas felices suelen subir de peso, pues muchas veces salir a comer es el plan ideal para compartir tiempo juntos.

Inguel De La Rosa Vence

El estado del cuerpo puede reflejar la situación sentimental de la persona.

Nuestra columnista Carmen Larrazábal escribió hace unas semanas que la segregación de adrenalina durante la conquista hace adelgazar. Una vez la relación toma fuerza y se estabiliza llega la hora de engordar.

Sí, las parejas felices ganan peso. Pero, una vez el amor pierde su color rosa, sin planearlo y sin conciencia, se asume la dieta más rápida para adelgazar: la tusa.

La sexóloga Larrazábal afirma que la tendencia a ganar peso en una relación estable obedece a que la pareja ya no se preocupa tanto por lo estético, porque saben que así son aceptados por el otro. Sumado a esto, el plan ideal para compartir tiempo juntos no es otro diferente a salir a comer.

De otro lado, también es usual ver cómo el amor sufrido genera adelgazamiento. “La gente psicomatiza su dolor, es decir, todos esos sentimientos fuertes los descarga en el cuerpo. Cuando se produce una depresión fuerte, donde el consejo no llega, se presenta la falta de apetito, resequedad en la piel, caída del cabello e insomnio y, por supuesto, todo eso deriva en el adelgazamiento”, explica la consejera de familia Magola Arroyo.

La terapeuta manifiesta lo anterior, desde su experiencia personal. “Yo bajé 20 kilos en un episodio de dolor. Uno está tan absorbido en el dolor que no se da cuenta del cambio, claro, la delgadez no es la misma que cuando se rebaja con dieta, en estos casos el rostro se ve deprimido, angustiado”, cuenta.

Agrega que son pocos los hombres que sufren estos traumatismos, a diferencia de la mujer que todo lo envuelve en sentimiento.

“El hombre usa el hemisferio izquierdo, es más lógico, sigue concentrado en sus cosas, cierra la puerta y avanza”, dice.


“La seguridad y la autoestima se relacionan con la alimentación”, explica la neurosicóloga María Falques.

Es cuestión de hábitos

El doctor en Bioquímica y Nutrición Humana, Benjamín Ramírez, explica que cuando una persona tiene actividades emocionales se produce en ella una descarga hormonal, que puede desencadenar estrés positivo o negativo, como el que termina afectando el peso corporal.

Del mismo modo, sostiene que la ganancia de peso no está relacionada con el aspecto emocional, más bien esta podría estar sujeta a los nuevos hábitos que se adquieren durante la vida en pareja.

“A veces, la mujer trata de comer a la par del hombre, siendo que ella no gasta las mismas calorías en un día, en comparación con él.  Ellos pierden unas 2000 calorías diarias, la mujer unas 1200, son 800 calorías que están en desventaja”, explica el experto.

Claro, para la neurosicóloga María Beatriz Falques, si bien “la seguridad y la autoestima están muy  relacionadas con la alimentación”, hay quienes no se dejan afectar por el fin de una relación sentimental, “porque prima el amor propio”. “La reacción es totalmente individual”, concluye.

Hablan los expertos


La sexóloga Carmen Larrazábal, basada en una investigación de la Universidad Americana de Carolina del Norte, dice que las mujeres con parejas entre los 17 y 22 años engordan más que las solteras. El doctor en Bioquímica y Nutrición Humana, Benjamín Ramírez, explica que esto muchas veces se debe al uso de anticonceptivos sin prescripción médica alguna.

“Las jóvenes, en su afán por no quedar embarazadas, recurren a cualquier medicamento sin la asesoría de un experto que recete el método más adecuado según su comportamiento hormonal y su estado corporal”, dice.

 

Etiquetas

Más de revistas