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Relaciones 21 de Mayo de 2014

9 indicadores de que tu matrimonio está a punto de colapsar: ¿divorcio?

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Foto: Shutterstock, Totalfilm.com, Fanpop.com y Spanish.fansshare.com

Ana Milena Pugliese A. / @AnaMilenaPug

Sonará a disco rayado, o a un tema cliché, pero tal como asegura Vera Barrera de Field, psicóloga especialista en terapia de familia, “si un matrimonio está entrando en crisis, tratarlo a tiempo siempre será una tarea para las parejas, para lograr recuperarlo”.

Es por ello que hoy te traemos una serie de señales que indican si la unión matrimonial va en decadencia, y qué se puede hacer para contrarrestar la situación. ¿Estrategias?, ¿terapias?, ¿más diálogo, menos conflicto?

M¡ércoles consultó además al sexólogo y terapista de pareja José Manuel González, el cual coincidió con la doctora Barrera de Field en importantes puntos relacionados con la crisis matrimonial.

La boda y sus responsabilidades

La psicóloga expresó que basada en su experiencia como terapeuta, ha notado un incremento de visitas a consulta por parte de parejas jóvenes, por lo que enfatiza que “el tomar la decisión de contraer matrimonio, con poco tiempo de conocerse el uno al otro, puede desencadenar conflictos de convivencia en el hogar”. A su vez, agregó que este tipo de problemas tienen solución, y que lo necesario es afrontar con responsabilidad el matrimonio, para que sea próspero, sin olvidar la comunicación constante como en toda relación afectiva.

Más opiniones

La psicóloga Vera Barrera agrega que haciendo un pare ante la polémica infidelidad, en su opinión hay dos tipos de esta conducta. “Está la infidelidad que es como dice el dicho ‘una noche de copas, una noche loca’, y hasta ahí. Pero, por otro lado, está la infidelidad que implica un compromiso emocional, que es cuando el ser amado se enamora de otra persona y pierde por completo el interés hacia su pareja”. Barrero agrega que en ese caso se hace más difícil el tratamiento porque se involucraron sentimientos.

1. El primer síntoma de que las cosas andan mal se da cuando las parejas empiezan a evitarse. “Ese momento en que ninguno de los dos muestra interés por conversar, y si ella quiere entrar a la cocina, él sale y se va a la sala, por ejemplo”, expresó José Manuel González.

2. Cuando él o ella se dedica más a los amigos y actividades que impliquen un contacto con más personas, y así poder distraerse y ‘respirar’ otro ambiente. Incluso, se da el caso de que ambos empiecen a hablar mal el uno del otro, con o sin gente alrededor, “como desacreditándose mutuamente”.

3. Si ya no se preocupan por lucir físicamente atractivos para su pareja, cuando están en el hogar. “En este punto ya se ha perdido el misterio de querer ser bien visto por el otro, como se daba al inicio de la relación. También es carente la coquetería”.

4. Uno de los indicadores más notorios y comunes en las crisis matrimoniales es el bajo deseo sexual que se presenta en la pareja. Cuando el interés de tener intimidad con el ser amado, escasea, de inmediato se encienden las alertas rojas. ¿Qué estará sucediendo?

5. Aunque la infidelidad sea una gran amenaza para la estabilidad de los matrimonios, no siempre es un detonante para terminar las relaciones. “Ahora se ve que la mujer es igual de infiel que los hombres, pero se animan a asistir a terapia, para hacer que las cosas mejoren tras lo sucedido”, expresó Vera Barrera.

6. Cuando una de las dos partes empieza a comportarse como soltero en redes sociales, y a mostrarle al mundo que está mal con su pareja, obviamente hay un problema que debe ser atacado de raíz. Dicen por ahí que la ropa sucia se lava en casa...

7. Cuando los problemas de dinero aparecen en la relación matrimonial, y en vez de buscar soluciones, se sacan en cara ciertas situaciones que deterioran el bienestar del hogar. De ahí se desprenden otra serie de conflictos, en la misma búsqueda de excusas...

8. Si la pareja tiene hijos, y entra en crisis, es probable que la mujer se concentre en los hijos tomando el papel de ‘súper mamá’, y el hombre adopte el personaje del trabajador obsesivo. “Todo con tal de desviar su atención hacia otros intereses y no solo estar pendiente de su pareja”.

9. Si hay frases como “¡la culpa es tuya!”, “¡todo inició por tu actitud!”, o “definitivamente no somos el uno para el otro”, mantén la calma. Recuerda que hay factores como la crisis de los 30 y los 40, la menopausia, problemas en el trabajo, y diversos conflictos de tipo emocional que poco o nada tienen que ver con la relación y la paranoia te hace pensar que todo está directamente relacionado.


Uno de los errores en el matrimonio, en el caso de las mujeres, es adoptar el papel de mamá con el esposo.

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