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Relaciones 25 de Noviembre de 2015

34 formas de calmar el apetito sexual

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Sara hernández C.@Sara_hernandezc

Estar cuerpo a cuerpo, desnudos y en posiciones poco convencionales puede sonar tentador para muchas personas que buscan escapar de lo tradicional a la hora de tener sexo. Si además usted llega al famoso clímax por medio de posturas un poco más acrobáticas, puede dejar los poros de su pareja abiertos y con muchas ansias de más acción.

Bastante es lo que se ha escrito sobre el tema. Y cómo no, si es de por sí un tópico apasionante, controversial, tentador y hasta divertido. Desde que se conoce el texto indio del Kama-Sutra, el mundo sexual se partió en dos. El sexo empezó a verse con ojos menos prejuiciosos y lo que en un principio era guardado como el mejor secreto de la familia empezó a compartirse como se comparten los cuerpos en una orgía.

Si bien el libro original reúne 64 ‘artes’, hay centenares de publicaciones recientes sobre este escrito que presentan muchas más. Ante esto, el sexólogo Ezequiel López Peralta, autor del libro El erotismo infinito, explica que sin importar la variedad que exista, en este tema lo más importante es acoplarse perfectamente a la pareja.

“Ellas van encontrando una postura particular que va generando placer y orgasmos, porque saben que esa postura es la que les agrada”, agrega el experto, sin dejar de reconocer que en términos generales el ser humano siempre se ve más atraído por la variedad.

Además de la compenetración que exista entre su pareja y usted, están los beneficios que algunas posiciones sexuales podrían darle. “Las posturas laterales, por ejemplo, son relativamente buenas para el control del cuerpo en la relación y, además, permiten que haya una estimulación del clítoris con la mano”, añade el especialista.

El sexo, más allá de lo que comprende el acto, es una actividad que estimula la intimidad, por tanto la comunicación es clave. Ante esto, el también sexólogo José Manuel González explica que, primero, debe preguntársele al otro qué fantasea, qué desea o, lo que es mejor, qué imagina que podrían hacer en una noche diferente. Esto es clave para que no haya dudas en la comunicación que ambos manejen. “Cuentas claras, chocolate espeso”, opina el director del programa de televisión Clínica del doctor González.

La postura en la que el hombre se ubica encima de la mujer, por ejemplo, a juicio de los especialistas consultados, no permite mucho contacto con el clítoris, y tampoco permite de manera amplia un control determinado para la figura masculina. Por tanto, en caso de preferir las situaciones placenteras y excitantes, esta posición debe ir acompañada de un movimiento cada vez más rápido y pasional, sencillamente más salvaje.

El sexólogo González apunta como recomendación final que “las diferentes posiciones ayudan a eliminar la rutina y la monotonía, enemiga implacable de la vida conyugal”. Sumado a lo anterior, el tiempo de la relación es otra variable a resaltar, por ello un estudio elaborado por la Sociedad para la Terapia y la Investigación Sexual en este año a 50 de sus miembros arroja que el acto debe durar un estimado de doce minutos, contando desde la penetración hasta el momento del orgasmo. Así las cosas, tome nota de las poses que más le llamen la atención y practique algunas de ellas en este lapso de tiempo para avivar más la llama de su relación.

Variar las posiciones durante el sexo es la recomendación de los especialistas. En la variedad está el placer, reza el popular adagio. Es cuestión de probar y hallar las que mejor se acomoden a su gusto, esas con las que su sexualidad aflora sin restricciones. Por ello, deléitese observando el panorama que le presentamos y escoja la que más le abran el apetito.

Veinticuatro de las treinta y cuatro posturas fueron escogidas por trece parejas, en su mayoría profesionales, que participaron en un taller de enriquecimiento de la vida conyugal.
 

El balancín
El hombre mantiene las piernas cruzadas, la mujer se ubica encima de él, abrazándolo. Es una postura tierna o pasional según la forma como el hombre fuerce su miembro viril. 

 

La cruz
El hombre flexiona una pierna de su pareja, quien lo mira frente a frente; él la penetra con fuerza mientras la observa.
 
Arriba Güey
En esta posición ambas personas deben juntar sus piernas mientras la mujer se inclina hacia arriba. La postura facilita la penetración total del miembro sexual.
 
Contra la pared
La pared se convierte en el elemento que ayuda al hombre a sostener a la mujer. Entrepiernados, el hombre sujeta con fuerza hacia su zona pélvica.
 
El remador
La mujer relajada ubica sus piernas encima del hombre y este la atrae hacia él con un sensual y veloz movimiento de su zona pélvica.
 
Con el dedo
Permite una exploración y excitación del clítoris por parte de la fémina. Ella se somete a diversas emociones y sensaciones ante su compañero.
 
La fusión
Excitante situación con plena visibilidad de los cuerpos en pleno acto sexual. Los hombres se ven seducidos por el dominio de la mujer.
 
Contravía
Es una postura que requiere destreza por parte de la fémina. La mujer sobre el hombre solo debe hacer fuerza sobre la zona pélvica del hombre y ‘llevarlo al cielo’.
 
Misionero enriquecido
Permite una penetración semiprofunda. Se recomienda para hombres con su miembro reproductor pequeño. La mujer puede ayudar al hombre inclinando su pierna.
 
La serpiente
Recostados uno sobre el otro, el hombre se sostiene con sus brazos hacia la zona pélvica de la mujer. Esta pose es atractiva para estimular el momento anhelado. 
 
El arrullo
Permite una interacción más cariñosa con besos en la boca. Recomendada para hombres con órgano de mayor tamaño. Esta posición es amada tanto por hombres y mujeres.
 
El metidito
La pareja acostada hacia un lado es una pose eventual en las relaciones de pareja. Él, sobre ella, introduce el pene a la velocidad y ritmo que escoja.
 
La piadosa
El hombre de rodillas sostiene a la mujer que acomoda su pierna sobre él. Una posición en la que la mujer da la espalda a su pareja y da vía libre a que se den nuevas caricias. 
 
El columpio
La mujer debe sentarse sobre el hombre mientras este lleva su cuerpo hacia delante y hacia atrás. Las piernas de ambos deben estar estiradas o flexionadas, manteniendo a la vez su espalda reclinada.
 
El mico
Una experiencia diferente en donde la mujer se sostiene del hombre y este por el contrario la agarra agitando con fuerza la zona pélvica de ella.
 
La sentadilla caliente
El pene entrará y saldrá sin problemas. El órgano masculino tocará hasta el último rincón de la vagina de la mujer al ella cerrar sus piernas.
 
La carretillita
Para parejas que gocen de buen estado físico. La mujer se agarra de sus manos y el hombre la sostiene por sus glúteos impulsándola hacia la apetecida fricción.
 
El confesionario
Con esta posición se logra una excelente estimulación del punto G, pues existe una penetración total. Ella podrá sentir cómo el clítoris se excita con la abertura de sus piernas.
 
La jinetera
La posición se presta para que la mujer se sienta cómoda y libre en la medida que el hombre se mueva a su antojo y propio ritmo.
 
La adoradora
La mujer se ubica de espaldas y sobre las piernas del hombre, esta se sostiene con sus brazos hacia el cuerpo de su pareja.
 
El sube y baja
El hombre sentado sobre una silla sostiene con sus manos a la mujer, quien se sienta sobre su pareja. Una cuestión de ritmo y mucho equilibrio.
 
Aprendiendo a nadar
Las piernas flotarán sobre una superficie en la que el hombre estará recostado, mientras que ella es la estrella en esta posición.
 
Sin límites
Es otra posición que sugieren los especialistas para hombres de pene pequeño. Esta pose ayuda a alcanzar una mejor penetración en el acto sexual.
 
El once
La mujer ubica sus piernas sobre los hombros de su pareja, y él, de rodillas, la penetra con fuerza hasta llegar al momento del clímax.
 
Jugando a bailar
La mujer se sostiene sobre alguna superficie y el hombre puede jugar con una o ambas de sus piernas mientras la penetra sigilosamente o ‘sin piedad’.
 
El perrito recosta’o
El hombre podrá tocar los senos de su pareja mientras introduce su pene en su vagina. Este la ‘cogerá’ por detrás.
 
Los muertecitos
La mujer se ubica sobre el hombre con sus piernas cerradas mientras el hombre las extiende para un mejor contacto sexual.
 
La vaquera
Sosteniéndose en un marco de una puerta, el hombre junta sus piernas para que la mujer se haga encima de él y tenga dominio de la situación.
 
La mecedora de la abuela
La mujer debe recostar su pecho de lado en un mecedor. Las piernas de ella quedarán en el aire, dando espacio para que el hombre se ubique de rodillas y empiece la acción.
 
El lacito
Los besos y juegos tienen espacio en esta posición donde la mujer estará arriba entre las piernas de su pareja, quien, a su vez, las cruzará para dejarse penetrar hasta el fondo.
 
El profesor de yoga
Los besos y las caricias en esta posición están limitados, pues ambos deben mantener los brazos extendidos. Sin embargo, el hombre puede ubicarlos sobre 
el pecho de la mujer.
 
La karateca
El hombre se sostiene con un brazo y una pierna. La mujer estará encima con sus piernas abiertas sosteniendo entre sus brazos, osadamente, la otra pierna de su pareja.
 
El caballito
El hombre sentado carga entre sus piernas a la mujer. La penetra suave, lento o ágilmente para relajar e ir por el relax del encuentro.
 
El masajista
Mientras la mujer se recuesta en alguna superficie alta y de lado, el hombre la penetrará a su antojo. La posición da vía libre a las caricias.
 
La karateca
El hombre se sostiene con un brazo y una pierna. La mujer estará encima con sus piernas abiertas sosteniendo entre sus brazos, osadamente, la otra pierna de su pareja.
 

 

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