EL HERALDO
Facebook Twitter Instagram You Tube Google+
SUSCRÍBETE
El id es:node/141919
Maribel Pedrozo 14 de Marzo de 2017

Nada más hermoso que ser sencillamente mujer

El usuario es:
Maribel Pedrozo

Hablar sobre la mujer y definirla en una frase es imposible, es un tema fascinante lleno de magia; siempre recuerdo las palabras de mi abuela cuando nos decía: “La belleza de una mujer viene de adentro y empieza a buscarla siendo sabia, prudente y dando amor”, razón tenía la abuela… El rol y la belleza en una mujer en la actualidad se ha ido perdiendo, debido a la igualdad de derechos, a los roles y movimientos feministas que existen.

Sensitivas, femeninas, dedicadas, amorosas, coquetas, comprometidas, amas de casa, profesionales, estudiantes, viajeras, hogareñas, niñas, adolescentes, solteras, casadas, con hijos, madres solteras, vanidosas, responsables, amigables. ¡Siempre mujer! Cualquiera que sea el estatus siempre estaremos llenas de virtudes.

Y esta realidad no es ajena a nuestros antepasados. Así lo dice el libro Sagrado en uno de sus versículos: “Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas”.

Donde hay una mujer hay felicidad. Irradiamos optimismo y buena energía.

Bien sabias nuestras abuelas al repetir una y otra vez “que detrás de todo buen hombre hay una gran mujer”. No es para menos, fuimos elegidas para ser luz en el hogar, la mujer idónea, llenas de valentía y empuje. Creo que el único error es que nos llamen sexo débil. ¿Débil? ¿de dónde? Todo lo contrario. Somos esa fuerza poderosa que sobresale ante la adversidad.

Sí, somos belleza pero también más que eso. Nos sobreponemos a la crisis y creemos en que todo futuro será mejor.

Bien decía una amiga que su marido mandaba en la casa hasta que se enfermaba o tenía poco dinero en el banco. Qué risa. Con esto no quiero decir que los débiles sean ellos,

pero en su mayoría empequeñecen cuando los problemas tocan a la puerta de la casa.

Somos la cara bonita de la casa. Nadie, a través de nuestras miradas y aspecto, logra entrever nuestra realidad. Todo estará bien, siempre dice mi madre, arréglate, maquíllate nadie tiene que saber lo que estas pasando. Palabras mágicas

Y  sí, mujeres al poder. Nos creemos grande, grandísimas con solo ponernos un par de tacones, llevando el cabello suelto y encarteradas. Eso, sin carteras jamás. De paso un labial y el celular para la selfie. No hay tinte que no hayamos probado, y no nos podemos resistir a tratamientos de belleza para retroceder el paso del tiempo. Y como buenas amas de casa (ahorrativas y creativas) no hay pepino, apio y zanahoria que se hayan salvado de nuestras manos, alcahuetas de nuestros tips de belleza. El primero y el segundo han hecho de mascarilla antiojeras y diurético por excelencia, entre otros usos. Y el tercero: bronceador natural. El tono que da es inigualable.

Ah, eso sí, no olvidemos ser buenas amigas. Listas para chacharear y compartir nuestros trucos para perder peso, y mantenernos bellas. Con o sin éxito, los compartimos. Que toma el sol antes de 10 de la mañana, no salgas sin usar protector solar ‘tu mejor aliado’, toma agua con limón al levantarte y no vayas nunca a la cama sin desmaquillarte, creo ya necesitas el Botox, y el pelling o acompáñame al cirujano platico, dame ánimos, ya me toca estirarme un poco...Uff, mujeres, mujeres. Nos han dedicado canciones, premios, novelas y miles de post en Facebook. Tan dotadas estamos que nacimos con un sexto sentido. Demasiado con mucho. Suficiente para amarnos, respetarnos y valorarnos.

Recuerda siempre, no hay mujer fea, solo mujer mal arreglada.

Etiquetas

Más de revistas

Nada más hermoso que ser sencillamente mujer

Martes, Marzo 14, 2017 - 11:00
Maribel Pedrozo

Hablar sobre la mujer y definirla en una frase es imposible, es un tema fascinante lleno de magia; siempre recuerdo las palabras de mi abuela cuando nos decía: “La belleza de una mujer viene de adentro y empieza a buscarla siendo sabia, prudente y dando amor”, razón tenía la abuela… El rol y la belleza en una mujer en la actualidad se ha ido perdiendo, debido a la igualdad de derechos, a los roles y movimientos feministas que existen.

Sensitivas, femeninas, dedicadas, amorosas, coquetas, comprometidas, amas de casa, profesionales, estudiantes, viajeras, hogareñas, niñas, adolescentes, solteras, casadas, con hijos, madres solteras, vanidosas, responsables, amigables. ¡Siempre mujer! Cualquiera que sea el estatus siempre estaremos llenas de virtudes.

Y esta realidad no es ajena a nuestros antepasados. Así lo dice el libro Sagrado en uno de sus versículos: “Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas”.

Donde hay una mujer hay felicidad. Irradiamos optimismo y buena energía.

Bien sabias nuestras abuelas al repetir una y otra vez “que detrás de todo buen hombre hay una gran mujer”. No es para menos, fuimos elegidas para ser luz en el hogar, la mujer idónea, llenas de valentía y empuje. Creo que el único error es que nos llamen sexo débil. ¿Débil? ¿de dónde? Todo lo contrario. Somos esa fuerza poderosa que sobresale ante la adversidad.

Sí, somos belleza pero también más que eso. Nos sobreponemos a la crisis y creemos en que todo futuro será mejor.

Bien decía una amiga que su marido mandaba en la casa hasta que se enfermaba o tenía poco dinero en el banco. Qué risa. Con esto no quiero decir que los débiles sean ellos,

pero en su mayoría empequeñecen cuando los problemas tocan a la puerta de la casa.

Somos la cara bonita de la casa. Nadie, a través de nuestras miradas y aspecto, logra entrever nuestra realidad. Todo estará bien, siempre dice mi madre, arréglate, maquíllate nadie tiene que saber lo que estas pasando. Palabras mágicas

Y  sí, mujeres al poder. Nos creemos grande, grandísimas con solo ponernos un par de tacones, llevando el cabello suelto y encarteradas. Eso, sin carteras jamás. De paso un labial y el celular para la selfie. No hay tinte que no hayamos probado, y no nos podemos resistir a tratamientos de belleza para retroceder el paso del tiempo. Y como buenas amas de casa (ahorrativas y creativas) no hay pepino, apio y zanahoria que se hayan salvado de nuestras manos, alcahuetas de nuestros tips de belleza. El primero y el segundo han hecho de mascarilla antiojeras y diurético por excelencia, entre otros usos. Y el tercero: bronceador natural. El tono que da es inigualable.

Ah, eso sí, no olvidemos ser buenas amigas. Listas para chacharear y compartir nuestros trucos para perder peso, y mantenernos bellas. Con o sin éxito, los compartimos. Que toma el sol antes de 10 de la mañana, no salgas sin usar protector solar ‘tu mejor aliado’, toma agua con limón al levantarte y no vayas nunca a la cama sin desmaquillarte, creo ya necesitas el Botox, y el pelling o acompáñame al cirujano platico, dame ánimos, ya me toca estirarme un poco...Uff, mujeres, mujeres. Nos han dedicado canciones, premios, novelas y miles de post en Facebook. Tan dotadas estamos que nacimos con un sexto sentido. Demasiado con mucho. Suficiente para amarnos, respetarnos y valorarnos.

Recuerda siempre, no hay mujer fea, solo mujer mal arreglada.

Imagen: