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Bienestar 30 de Agosto de 2017

Seis aspectos claves sobre el síndrome del ovario poliquístico

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Foto: Shutterstock

El síndrome fue descrito por primera vez en la década de los 30 por Stein Leventhal.

Daniela Murillo Pinilla

El síndrome del ovario poliquístico (SOP) se constituye como una patología cada vez más común en las mujeres. 
 
En efecto, de acuerdo a Martha Marrugo Flórez, especialista en Reproducción Humana y Endoscopia Ginecológica, este síndrome afecta entre un 6% y 10% a mujeres durante su etapa reproductiva (desde que se tiene la primera menstruación hasta antes de entrar al período de la menopausia).
 
Según la doctora Esperanza Burgos Lara, ginecóloga y obstetra, se trata de un  trastorno en el cual se presenta un desequilibrio de las hormonas sexuales femeninas, provocando trastornos en el ciclo menstrual y asociado a problemas metabólicos que afectan el aspecto físico y la salud de la mujer.  
 
Pese a que la presencia de un ovario poliquístico en el aparato reproductor  femenino y el padecer del síndrome del ovario poliquístico simulen ser la misma patología, Marrugo resalta la importancia de diferenciar ambos trastornos. 
 
“El primero se refiere a la presencia elevada de micro-quistes en los ovarios, mientras que el segundo a la aparición de estos folículos en conjunto con la presencia de un desajuste hormonal. Siendo este último el único que amerita un tratamiento, a pesar de que no existe una cura determinada para este trastorno”, establece. 
 
Así pues, en esta edición de la revista M!ercoles, expertos establecen a continuación seis aspectos claves y necesarios para prevenir o mejorar la calidad de vida de quien padece de esta enfermedad. 
 
1. La genética, una posible causa. 
 
 
 
Según Burgos, aunque se desconoce la causa exacta que ocasiona esta patología, factores como el ser hija de una madre con SOP, tener una alta presencia de insulina en la sangre, la obesidad y los malos hábitos alimenticios son factores que favorecen su aparición.
 
2. Variedad de síntomas. 
 
 
La obesidad, el  acné, la piel grasosa (en algunos casos con manchas oscuras), quistes en los ovarios, períodos menstruales irregulares, cólicos menstruales fuertes y el exceso de vello en la cara, el pecho, abdomen o muslos, son algunos de los síntomas más frecuentes, según Marrugo.
 
3. Para detectar el SOP. 
 
 
Marrugo establece que para detectar este trastorno es necesario una buena historia clínica por parte del médico, un examen físico, resultados de pruebas de laboratorio y un examen de ecografía (ultrasonido) para detectar la presencia de quistes en los ovarios.
 
4. El tratamiento.
 
 
Los expertos coinciden en manejar el SOP de acuerdo a sus síntomas, a la edad y/o metabolismo de la mujer. Para tratar el vello y  el acné se recomiendan antiandrógenos y para regular el ciclo menstrual, anticonceptivos. También, el uso de medicamentos sensibilizadores de insulina ayudará a restablecer la ovulación. 
 
5. Remedios caseros. 
 
 
Esperanza recomienda realizar ejercicio por lo menos 4 veces a la semana, mantener una dieta balanceada a base de verduras, cereales y frutos secos y tomar diariamente ocho vasos de agua. Para aliviar el dolor pélvico, aconseja tomar té de hierbabuena, bebida que ayuda a reducir los niveles de testosterona, disminuir el acné y las vellosidades. 
 
6. Sobre la fertilidad:
 
 
Martha Marrugo afirma que hay que dejar a un lado el mito que establece que el tener quistes en los ovarios, sin tener el SOP, significa infertilidad. “Esto no es cierto y ha generado confusiones en mujeres, quienes, sintiéndose infértiles, no planifican y se sorprenden porque quedan embarazadas sin desearlo”, añade la especialista. 

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