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Bienestar 06 de Diciembre de 2017

Evite las malas sorpresas por no ejercitar el músculo perineal

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Foto: Shutterstock

El músculo perineal está presente en hombres y mujeres, ejercitarlo es vital para la salud.

Loraine Obregón Donado - Instagram:@lore013

Muchas personas que entrenan se concentran en ejercitar solo los músculos del tronco superior e inferior, pero existe en el cuerpo del ser humano otra musculatura, situada entre el ano y los órganos genitales, que debe ser fortalecida por su relevancia en la salud. 
 
Esta lleva por nombre músculo perineal, mejor conocido por los especialistas como “grupo muscular del piso pélvico”.
 
El urólogo Emiliano Morillo menciona que esta zona puede verse afectada a causa del paso de los años. Dice que en ese estado suele generar en el hombre disminución en la capacidad de erección, orgasmos 
poco placenteros y afectación en el control de la orina. Y en la mujer, disminución de la sensibilidad durante la relación sexual e incontinencia urinaria.
 
Agrega que para contrarrestar estos efectos será necesario, en primera instancia, consultar a un especialista en urología, ginecología o en piso pélvico. Luego, iniciar con una serie de terapias que ayudarán a fortalecerlo y permitirán que el paciente vuelva a experimentar los beneficios que tenía durante su juventud o adultez temprana.
 
Menciona que las terapias constan de cuatro etapas: flexión básica, flexión básica más prolongada, etapa de la contención y, la última, flexión rápida. El paciente logrará avanzar en cada etapa siempre y cuando presente mejoría.
 
Cabe aclarar que el problema de la disfunción eréctil no solo se presenta por la debilidad en el músculo perineal, también existen otros problemas que lo desencadenan.
 
La ginecóloga María Márceles menciona que en las mujeres confluyen varios músculos en su zona perineal. Dentro de estos está el músculo constrictor de la vagina a lado y lado del introito vaginal, el cual suele desgarrarse o sufrir estiramiento fisiológico durante el parto. “Para evitar este problema es necesario realizar la episiotomía, que se lleva a cabo luego de  finalizar el parto. Y consiste en hacer  una sutura de  manera cuidadosa, para volver a poner cada tejido en su lugar”. 
 
Márceles recomienda a las mujeres  realizar ejercicios de Kegel o ejercicios de contracción del músculo pubocoxígeo, pues son apropiados para darle fuerza. “Se trata de contraer y relajar voluntariamente la vagina, de forma repetida. Es fácil, discreto y eficaz también para contrarrestar descensos de vejiga residuales después del parto”. 
 
Por su parte, el médico Frédérick Saldmann, en su libro Curarse en Salud brinda una variación del ejercicio antes mencionado, dirigido a las mujeres que mantienen una vida sexual activa. 
“La mujer le puede pedir a su compañero que introduzca su pene para que lo ejercite haciendo las contracciones”.
 
Márceles añade que es útil el uso de cremas con estrógenos en la zona como geles, cremas y óvulos a base de caléndula y bardana, entre otros productos que contengan propiedades que promueven la hidratación y elasticidad. 

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