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Actualidad 24 de Diciembre de 2014

Que los ladrones no festejen el Fin de Año en su casa

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Foto: Shutterstock

Mientras la mayoría de personas se dedican a celebrar, los ladrones están pendientes del que se descuide para atacar.

Alejandro Rosales

Salir de vacaciones, ir a comer a casa de familiares, comprar regalos o simplemente celebrar con los seres queridos son algunos de los planes más comunes en estos  días. Disfrutarlos sin tomar las medidas de seguridad básicas nos puede hacer ‘bajar la guardia’ y permitirles a los amigos de lo ajeno hacer su fiesta en nuestra casa y con las pertenencias que con tanto trabajo hemos conseguido.

Recibir el nacimiento del Niño Dios y el Año Nuevo de forma grata, sin complicaciones y mucho menos tragedias que lamentar depende en gran medida de las precauciones que tomemos. Si bien las autoridades tienen el deber de protegernos, en cada uno de nosotros también recae la responsabilidad de facilitarles su trabajo.

En esto coincide el coronel Édgar Enrique Muñoz, comandante encargado de la Policía Metropolitana de Barranquilla, y el asesor en seguridad privada Luis Gonzalo Lindarte. Ambos nos regalaron las siguientes recomendaciones “básicas”, para asegurar un diciembre tranquilo a las familias y sin hechos graves que lamentar. No dar ‘papaya’ es la consigna.

Viviendas seguras.
Muchas personas acostumbran en estos días realizar mejoras en sus casas y esa actividad es una en las que más ‘papaya’ se da. Afirma el oficial que para estos trabajos se deben buscar individuos que usted ya conozca o que sean recomendados por gente de confianza.

Asimismo —señala el coronel— no deben quedar niños solos en la vivienda porque estos son presa fácil de timadores que se enteran por medio de llamadas telefónicas, por ejemplo, que los menores están sin la supervisión de  un adulto responsable.

El uniformado también aconseja a los que van a salir de vacaciones que refuercen puertas y ventanas. “Igualmente trate de dejar recomendado el inmueble a gente de confianza. En lo posible deje una persona que cuide la vivienda y sea discreto al manifestar su intención de viaje”.

Si  contrata servicio doméstico o de vigilancia —explica el alto oficial— se deben verificar sus datos y referencias para establecer plenamente su identidad y que no tenga antecedentes por hurto y otros delitos graves.


Los vecinos deben avisar a la Policía la presencia de personas sospechosas y prevenir el hecho delictivo antes de que ocurra.

Por otro lado, también es vital mantener buenas relaciones con los vecinos, tener sus números telefónicos e informar sobre comportamientos extraños de personas que nunca se han visto en la cuadra. En pocas palabras: “cuidarse las espaldas los unos a los otros”.

Suplantación

Según el asesor en seguridad privada Gonzalo Lindarte, una de las trampas más usadas por los delincuentes es hacerse pasar por empleados de empresas de servicios públicos para poder ingresar a las casas o conjuntos residenciales.

“Los ladrones obtienen con facilidad elementos característicos (overoles, cascos y escaleras) que les permite suplantar a los funcionarios y desplazarse por las calles sin llamar la atención. Por ningún motivo se debe permitir su entrada y verificar con la compañía las identidades de los supuestos empleados”.

Barreras


Rejas
Obstáculos como rejas o barreras de aluminio impiden y dificultan  al máximo el acceso a un inmueble. Estas se deben mantener en buen estado.

Alarmas
La instalación de cámaras con sistema de alarma son de mucha ayuda. Estas tienen un software que envía un correo ante movimientos sospechosos.


Sensores
Estas cámaras que se encuentran fácilmente en el mercado tienen sensores de movimiento que envían fotos en tiempo real al correo del dueño del inmueble. Su costo es de $1.500.000 incluido el grabador de DVR y un disco duro.

Tres de las tretas más usadas por los delincuentes

Según Gonzalo Lindarte, capacitador de Seguridad Privada y exfuncionario de la Unidad Nacional de Protección, estas son algunas de las tretas más comunes que emplean los delincuentes para entrar en las viviendas:

Falso comprador.
Si usted planea vender o arrendar su inmueble, mucho ojo, los atracadores simulan el interés por cerrar el negocio con el fin de acceder al conjunto residencial y así cometer hurtos en su casa y las de sus vecinos.

Llamada millonaria.
Mediante maniobras engañosas los delincuentes convencen a alguna persona presente en la vivienda, de que su empleador o pariente tiene problemas legales, por lo que es necesario que le dé objetos de valor como joyas y aparatos tecnológicos. Luego un supuesto abogado llega hasta la residencia y recoge los elementos.

Falso vecino.
Con el fin de analizar los hábitos de la víctima, los delincuentes toman en arriendo un inmueble contiguo, utilizan personas especializadas en apertura de candados y cerraduras de seguridad, escalan paredes y desactivan alarmas para ingresar a la residencia.
 

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